NUEVA YORK -- Los elfos ya habían empaquetado el trineo del barbudo gozoso en el Polo Norte y Rudolph, aquel famoso reno con la nariz brillante, calentaba los motores para galopar por todo el cielo junto a los otros ochos renos mientras Santa Claus estaba a punto de parar en los hogares de aquellos que se comportaron muy juiciosos a lo largo del año y descender por la chimeneas para dejarles sus
regalitos.
Jason Kidd, Mike Woodson y sus muchachos de los Nets y los Knicks despertaron temprano ante de irse al Barclays Center y el Madison Square Garden, respectivamente, para destapar los regalos que podrían ayudarlos a recuperarse de lo que han sido un par de desafortunados meses para iniciar el año.
Pero en una tarde en que Brooklyn y Nueva York fueron el foco de una audiencia nacional, los regalos que Santa Claus les dejó debajo del pino no fueron suficiente para prevenir las dos palizas que sufrieron, las de los Knicks, 113-84 ante el Thunder de Oklahoma City, fue la peor en la historia de partidos navideños, mientras Carmelo Anthony miraba desde el banquillo.
En unos de los días más especiales del calendario NBA, los Knicks y los Nets simplemente fueron el hazmerreír de todos los equipos que tuvieron el distinguido privilegio.
Los anfitriones del condado de Brooklyn estuvieron muy molestos con su perezoso esfuerzo durante el tercer parcial, su talón de Aquiles, que culminó siendo su cuarta derrota al hilo, 95-78.
"Sabes que es vergonzoso perder en la Navidad ante millones de personas mirando", indicó Paul Pierce.
Por el segundo año consecutivo los equipos neoyorquinos perdieron sus partidos. Boston le ganó a los Nets por 17 puntos el año pasado.
"No se siente bien. Estamos en una escena grande y son partidos importantes. Salir y dar una actuación como esa en nuestro hogar no es divertido", señaló Deron Williams.
Los 17,732 que llegaron la mañana del miércoles al Barlcays y aquellos 19,812 dentro del renovado Madison Square Garden clamaban por las despedidas de sus entrenadores.
En la 7ma. Avenida, Oklahoma marcó 13 de 24 triples y 45 de 84 desde el campo.
Tyson Chandler, el ancla de la defensa, no quiso hablar en detalles acerca de lo que le está dando problema defensivamente.
"Hay muchos huecos. Si me pongo a repasarlos, no llegaré a casa para permitir que mis niños abran sus regalos", afirmó.
¿Y que les debió dejar el viejito Santa Claus a dos equipos con altas y demandantes expectativas?
Veamos entonces.
Los Nets: Salud, Corazón y Esfuerzo. El dueño y ruso billonario Mikhail Prohkorov y el gerente general les dejaron un vaso de leche y galletitas Santa. No puede haber otro equipo en la NBA que haya sido más afectado por lesiones que Brooklyn esta temporada. Estas han afectado la química e identidad.
Williams perdió una buena cantidad lidiando con un esguince en el tobillo que había sufrido durante un entrenamiento en el verano. El compatriota de Prohkorov, Andrei Kirilenko, ha perdido 23 partidos por dolores de la espalda. Jason Terry jugó el lunes por primera vez desde el 20 de noviembre y Pierce sufrió una lesión en la mano derecha y estuvo fuera por casi dos semanas. La más seria de todas fue la de Brook López el pasado viernes cuando fracturó el pie derecho por tercera vez desde el 2011 y quedo fuera por el resto de la temporada.
Como han repetido todos los jugadores, ninguno de los otros 29 equipos van a sentir lástima por ellos. La ofensiva no ha sido un problema pero cuando comienzan a fallar tiros les cuesta mucho jugar el otro lado del juego. Defensivamente andan despistados y no refleja a su entrenador, uno de los mejores defensivos que jugaron en la liga. No muestran esfuerzo y dejan de la oposición marche a su propio ritmo, anotando bandejas libremente y marcando tiros alrededor del perímetro sin que ningún jugador defensivo intente detenerlo. Como han repetido los jugadores y Kidd, parece que cada vez que algo va a su contraria, bajan sus cabezas.
Los Knicks: Calma y Salud. Justamente antes de comenzar esta temporada después de que tuvieron ese sabor de ganar una serie postemporada el año pasado, el dueño Jim Dolan decía que el equipo tenia toda la confianza en su equipo ganar su primer campeonato en cuatro décadas. Como dice el refrán, Roma no se hizo en un día y el error más grande que Dolan pueda cometer es tomar decisiones errantes como echar a su entrenador.
Tal como sus vecinos al cruzar del East River, su récord es una reflexión de lo mal que han jugado pero también de las lesiones y cuando se desarrollaron. Con apenas cuatro partidos completos, la lesión de Chandler, una fractura en la pierna derecha, coincidió con el comienzo desplome de los Knicks que los envió al sótano de la conferencia.
Después siguió la de Raymond Felton quien regresó a la cancha la semana pasada y volvió a lesionarse el lunes (la lesión a Prigioni empeora la situación), la misma noche en la cual Anthony sufrió un esguince en el tobillo sufrido. Lo único positivo con el tema de las lesiones ha sido que Amar'e Stoudemire le ha dado buenos resultados al equipo y ha podido darle buenos minutos desde la banca.
