El "boicot" del golf en los Juegos Olímpicos

McIlroy: "Yo no juego golf para darle popularidad al deporte" Getty Images

BUENOS AIRES -- Tal vez sea una palabra demasiado fuerte, con reminiscencias demasiado hirientes en la historia de los Juegos Olímpicos, como la ausencia de 65 países en Moscú 1980, o del bloque soviético en Los Ángeles cuatro años después, y quizás sea por eso que nadie quiera utilizar ese término para lo que está sucediendo con el golf, a pocas semanas del inicio de las actividades en Río de Janeiro.

Pero si uno pudiera quitarle toda esa carga histórica, la palabra "boicot" podría perfectamente describir lo que se ha vivido en estos últimos días, con la catarata de renuncias de los mejores golfistas del mundo.

El golpe más duro llegó con las declaraciones de Rory McIlroy.

"Yo no juego golf para darle popularidad al deporte", declaró el norirlandés, uno de los primeros grandes nombres en bajarse de los Juegos. "Yo juego golf para ganar campeonatos".

Y cuando le preguntaron si seguiría el gran evento internacional por televisión, respondió que "sí, pero miraré las disciplinas que realmente importan en los Juegos Olímpicos, como el atletismo y la natación. No veré deportes irrelevantes, como el golf".

En cambio, el estadounidense Jordan Spieth dijo que optar por no viajar a Río fue "una de las decisiones más difíciles que tuve que tomar en mi vida".

El hecho es que ni Spieth ni McIlroy, probablemente las dos figuras más atractivas del golf en la actualidad, estarán compitiendo en el Campo Olímpico de Golf de Marapendi.

Tampoco lo harán los otros dos miembros del Top 4 del Ranking Mundial: el australiano Jason Day y el estadounidense Dustin Johnson, así como otros 15 jugadores alrededor del planeta que se plegaron a este... hay que decirlo: "Boicot".

La reacción del COI no tardó en llegar, a través de su presidente, Thomas Bach, quien aseguró que "la ausencia de varios de los mejores golfistas del mundo en Río de Janeiro será tomada en cuenta al evaluar el futuro del deporte en los Juegos Olímpicos".

"Tenemos que respetar las decisiones de cada uno, incluso si contradicen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, si es que el zika es el motivo", agregó Bach, en alusión al virus que se convirtió en la más recurrida de las excusas de los golfistas que no van a Río.

Bach aclaró que, según le revelaron, en el ambiente del golf se mencionan "motivos muy distintos" al zika, como la verdadera razón para no competir en los Juegos Olímpicos.

"Estamos pendientes a las discusiones en la comunidad del golf, así cómo ellos están contemplando estas discusiones", indicó.

El golf y el rugby fueron incluidos en 2013 en los programas olímpicos para Río y los Juegos de 2020 en Tokio. Pero la ausencia de las grandes figuras en Río coloca en riesgo el futuro olímpico del golf.

El COI se reunirá después de los Juegos de Río para evaluar al golf y el resto de los deportes, y Bach aseguró que "una de las categorías principales de la evaluación es, por supuesto, la participación de los mejores jugadores. Esperemos por la evaluación. Entonces, por supuesto, también hablaremos con la federación internacional de golf".