Los muros del Maracaná separan el sueño de la pesadilla Olímpica‏

RÍO DE JANEIRO – La antorcha Olímpica siguió recorriendo Río de Janeiro en su senda hacia el estadio de Maracaná. Esta noche, la llama iluminará el cielo de la ciudad para comenzar de manera oficial con los Juegos Olímpicos 2016, los más esperados, pero también los más criticados y los más confrontados. A su paso por diferentes puntos de la Ciudad Maravillosa, la antorcha estuvo rodeada de revueltas por parte de varios sectores de la población. Desempleados, antisistema, afectados por la crisis, los que están cansados de la corrupción gubernamental e institucional… todos por separado o a la vez. También hubo ambiente festivo y sensación de indiferencia inevitable.

En Copacabana se esperaban que más de 3,000 personas en una manifestación a escasa horas de que comenzara la ceremonia de apertura. Finalmente el ambiente fue más festivo que de protesta. Lo mismo sucedió en la Plaza Saes Peña, y en la Plaza Floriano Peixoto. Los bandos defensores y en contra de la celebración de la cita Olímpica se vieron envueltos en un clima de tensión que no ha cesado desde hace meses y que se han intensificado cuando más aproximaba la fecha. La evidencia es que los juegos incomodan a una población afectada o contaminada por el clima negativo de la cita.

Por eso, las reacciones están siendo para todos los gustos. Los hay que optan por criticar desde sus casas para luego curiosear la ceremonia por televisión, otros directamente tratan de hacer llevar a cabo su vida de la mejor manera posible con una indiferencia manifiesta y también está la pasión de los que prefieren clamar en público. La ciudad está con el corazón dividido en cuanto a los Juegos Olímpicos, aunque viviendo bajo el manto de la misma realidad: la injusticia, la crisis y la corrupción. Los defensores comprenden a los reaccionarios, mientras que estos quieren arrastrar a los primeros al terreno de la lucha social que se vive en el país. El argumento es que la situación empeoró por la celebración de la cita.

“Yo diría que el sentir antes de la ceremonia inaugural es mitad a favor de las Olimpiadas y mitad en contra”, comentó Lucas, original de Río. “Mucha gente dice que el tráfico es peor, que la ciudad se llena de gente, que es una incomodidad, y otros disfrutan del deporte y del ambiente”, agregó justo antes de entretener su vista en el celular para insistir. “Me está diciendo un amigo que hay una manifestación en Copa (Copacabana).

La inseguridad de estas protestas preocupan a parte de la población y a los asistentes a los Juegos. La mayor de las amenazas está prevista en Maracaná, donde según los servicios de seguridad se prevén alrededor de 10,000 personas en el exterior al estadio durante la celebración de la ceremonia. Dentro del templo futbolístico, casi 80 mil espectadores y otros cientos de atletas vivirán el sueño Olímpico, más allá de sus muros llenos de historia otras mles de personas lucharán por que se acabe la pesadilla de su realidad social.