El actual jugador de Hindú, Sebastián Cancelliere, que retornó al club de sus amores tras un exitoso paso por Europa, donde defendió los colores de Glasgow Warriors durante cuatro temporadas, dialogó en exclusiva con ESPN y relató, dentro de una gran variedad de tópicos, como fue su paso por Los Pumas, porque reflexiona que nunca se pudo ganar su lugar dentro del seleccionado y lo que sintió cuando no fue convocado para la Copa del Mundo del 2019, la cual se disputó en Japón.
Como todo jugador, que llega al máximo nivel y se desarrolla dentro del profesionalismo, el máximo sueño que tenía el back surgido de la institución de Don Torcuato era vestir la celeste y blanca: "Jugar con Los Pumas fue mi mayor logro deportivo y mi mayor orgullo, hoy en día los veo y me sigue generando una sensación espectacular, ver esa camiseta es distinto".
Su primera experiencia a nivel internacional se dio nada más y nada menos que en la meca del rugby a nivel mundial. El 11 de noviembre de 2017 tuvo sus primeros minutos ante Inglaterra en el mítico Estadio de Twickenham. El entrenador era Daniel Hourcade y fue allí donde tuvo sus mejores recuerdos en la elite del rugby mundial, aunque no duró demasiado: "Cuando me sentí cómodo y valorado fue donde mostré mi mejor versión. Me pasó con el Huevo cuando arranqué, pero nunca más lo volví a sentir".
En junio del 2018, Hourcade renunciaría tras una serie de malos resultados, siendo Mario Ledesma su reemplazante. Allí la situación cambió rotundamente, ya que el nuevo mandamás tendría otras preferencias. Ante ello, el ex Jaguares, lugar donde habían compartido la experiencia junto al nuevo head coach, afirmó que "sabía que jugaban los mejores y cada entrenador tiene sus preferidos. Lo que me pasó a mi es que no me sentía valorado, siendo incluso suplente. Yo sentía que era un buen jugador cuando me valoraban, cuando disfrutaba y eso es lo que me faltaba. Lo hablé mucho con Mario en su momento, siempre con respeto, aunque no me sentía valorado", enfatizó.
Terminaron siendo doce las veces que el polifuncional back vistió la tan querida y añorada celeste y blanca en un lapso de seis años, concluyendo que "a pesar de todo esto siempre quise volver a jugar en Los Pumas. Siento que nunca terminé de explotar como podría haber explotado. El rugby internacional es durísimo, requiere de cierta adaptación, pero si te sentís parte vas a terminar rindiendo".
Finalmente, recordó lo que fue no ser parte del Mundial 2019, luego de tener una campaña soñada junto a Jaguares, de la mano de Gonzalo Quesada, donde el equipo se quedó muy cerca de alzar el trofeo del Súper Rugby Pacific: "Me dolió bastante. Había tenido una muy buena temporada aunque sabía que no me iban a elegir por cómo se fue dando todo, con la previa en el Rugby Championship y demás. A pesar de ello, hasta último momento mantuve la esperanza, pero sabía que no era del agrado de Mario y lo tenía muy claro. Como dije antes, cada entrenador tiene su gusto y respeto la decisión que se tomó. Encima los convocados fueron todos grandes amigos, así que no me puedo enojar (risas). Lo que sí creo es que se debería haber intentado generar un mejor ambiente en lo grupal para que todos nos pudiéramos sentir más valorados", concluyó.
