¡Lo hizo de nuevo! Crusaders le sigue sumando títulos a su exitosa historia

Un título más para Crusaders... Gracias al triunfo de este domingo por 32 a 22 ante Highlanders, el conjunto de Christchurch disfrutó de una verdadera fiesta en casa, se consagró campeón del Super Rugby Aotearoa a una fecha de su final y, de esta manera, volvió a demostrar quién manda en el rugby de Nueva Zelanda.

En una competencia diferente producto de la pandemia que condicionó a la actividad deportiva a nivel global, fue dominador de principio a fin. Es cierto que tuvo un tropezón en la fecha 7 ante Hurricanes (32-34), pero también es cierto que se repuso de la mejor manera al vencer a Chiefs por 32-19 en la jornada siguiente, de visitante.

Así las cosas, y teniendo en cuenta que el de este 2020 no fue con el formato habitual, Crusaders consiguió ya 11 títulos en el Super Rugby desde que se inició en 1996: 1998, 1999, 2000, 2002, 2005, 2006, 2008, 2017, 2018, 2019 y 2020.

Por otro lado, el elenco de Christchurch es, por lejos, el más ganador de la historia del torneo que organiza SANZAAR. De no tan cerca, lo siguen Blues (3), Bulls (3), Brumbies (2), Chiefs (2), Waratahs (1), Hurricanes (1), Highlanders (1) y Reds (1).

Cabe destacar también las máximas figuras con las que contó el equipo que dirige Scott Robertson en su camino hacia el título. El apertura Richie Mo'unga fue uno de los puntos más altos, y no sólo de su equipo, sino que de toda la competencia. Por otro lado, una de las máximas apariciones fue la del fullback Will Jordan, quien sin lugar a dudas alzó la mano como para pelear por la camiseta número 15 de los All Blacks.

Mención especial para el incansable Sam Whitelock, el segunda línea que regresó de Japón justo a tiempo para ofrecerle a su equipo su enorme experiencia en la segunda línea y su entrega absoluta, una de sus principales características y que tiene en su cuenta personal 151 partidos en el Super Rugby.

Así las cosas, Crusaders lo hizo de nuevo y, cada año que pasa, se aleja cada vez más de los equipos que le compiten. ¡El dueño de Nueva Zelanda!