El tenis siempre da revancha y vaya que Holger Rune (18° del mundo) es consciente de ello. Hace tan solo una semana, Felix Auger-Aliassime (8°) lo venció en la final de Basilea. Por suerte para el danés, el desquite le llegó demasiado rápido: por las semifinales del Masters 1000 de París-Bercy, derrotó al canadiense por 6-4 y 6-2 en 1 hora y 29 minutos de jugo.
Rune protagonizó un partido excelso de principio a fin. En el primer set, quebró en el tercer game y, desde allí, dominó el juego a placer. Nueve winners, cinco errores no forzados y dos aces para cerrar la primera manga.
En el segundo parcial, su juego mejoró aún más. Le rompió el servicio a Auger-Aliassime en el primer y en el tercer game. Conectó tres aces más, ganó diez puntos con tiros ganadores y solo cometió dos errores no forzados. Ronzando la perfección. Para sumar una estadística a lo que fue su desempeño, el canadiense no tuvo opciones de quiebre en todo el partido.
De esta manera, el jugador de tan solo 19 años, accedió a su primera final de Masters 1000 (5° de su carrera, ganó dos y perdió dos). Además, como mínimo, dejará París como la 12° mejor raqueta del mundo. De ganar la final, será Top 10.
¿A quién espera en la gran definición? A Novak Djokovic (8°) o Stefanos Tsitsipas (3°). Contra el serbio jugó solo una vez (US Open 2021) y se fue derrotado. Versus el griego la historia es distinta: dos enfrentamientos y dos victorias para él (Roland Garros y Estocolmo 2022).
