Amanda Anisimova y Mirra Andreeva protagonizaron uno de los partidos más emocionantes del WTA 1000 de Dubai. Sin embargo, no se destaca la duración del match, un tiro fuera de lo común ni una ganadora impensada. Las lágrimas de la rusa al completar el partido llamaron la atención de propios, extraños e incluso de su rival de turno.
"Al final, casi se me saltan las lágrimas. Fue una batalla muy dura; creo que hemos jugado un tenis increíble. Ver a Mirra tan abatida es comprensible. Las dos hemos luchado mucho. Me emocion verla así. Jugó muy bien. Es la vigente campeona. Creo que las dos ganamos", reconoció la clasificada a semifinales.
La número 7 del mundo ganó el WTA de Adelaida a principios de año, y tiene un récord de 12-4 en 2026, por lo que tiene muchos motivos para sentirse plena tenísticamente. Así y todo sus ojos llorosos reflejan que hay algo detrás. Quizás el estrés mental que evidentemente carga sobre su espalda con apenas 18 años.
Anisimova, por su parte, venía de una retiro en primera ronda de Doha, donde tenía el cartel de vigente campeona. Este contratiempo provocó que bajase varios puestos en el ranking.
Así como una semana atrás era Anisimova la que parecía tocar fondo ahora supuestamente es Andreeva la que le toca el sube y baja, y así semana a semana. De mínima bajará hasta la posición 8 de la clasifiación mundial. Si Elina Svitolina sigue avanzando rondas en los Emiratos Árabes Unidos podría bajar incluso hasta el 9. Pero siguen siendo simplemente números.
