El 29 de de marzo de 1998, el chileno Marcelo Ríos estaba a un paso de la gloria. Si el entonces Nº3 del escalafón superaba a Andre Agassi en la final del Miami Open, acabaría con 102 semanas consecutivas de Pete Sampras como 1, convirtiéndose en el primer latino y también en el más bajito (1.75m) en llegar a la cima del ranking ATP.
Hasta ese momento, el último en evitar el Nº2 en el camino al trono había sido Illie Nastase en 1973 y el último en llegar sin títulos de Grand Slam había sido Ivan Lendl en 1983. Ríos estaba al frente de la posibilidad de igualarlos. En definitiva, no era poco lo que se jugaba ese domingo soleado en Crandon Park.
A principios de la temporada 1998, Ríos había conquistado el título en Auckland (ante Fromberg) y alcanzado su primera final de Grand Slam en el Abierto de Australia (perdió con Korda). Además, se había proclamado campeón de Indian Wells (ante Rusedski) y solo había perdido un set en su camino a la final en Miami.
Con 17 años se convirtió en Nº1 del ranking juvenil, en 1995 irrumpió en el Top100 y en 1997 terminó por primera vez una temporada en el Top10. En marzo de 1998 tenía una oportunidad de oro. Al inicio del mes, el chileno se ubicaba séptimo en el ranking y era uno de los once jugadores que teóricamente podían destronar a Pete Sampras al término del Miami Open. Y fue Ríos quien aprovechó la oportunidad.
El Zurdo de Vitacura, entonces de 22 años, se impuso en 117 minutos con parciales de 7-5, 6-3, 6-4 ante Andre Agassi. Lanzó la raqueta a la tribuna y festejó con una bandera chilena, al mismo tiempo que las calles en su país se iban inundando progresivamente de carros bocinando y gente celebrando una victoria que garantizaría al día siguiente, en una nueva actualización del Ranking ATP, un inédito ascenso al 1 del mundo.
Marcelo Ríos duró cuatro semanas en su primer mandato del ranking. Después de Miami superó a Hernán Gumy en la serie de Copa Davis entre Chile y Argentina. Después sufrió una lesión en el codo que lo sacó del circuito por cuatro semanas. En este período, fue desplazado el 26 de abril por Sampras.
En su segundo torneo después del regreso ganó el título en Roma (a Albert Costa) y el 10 de agosto, gracias a la derrota de Sampras en cuartos de final en Toronto (con Agassi), Ríos consiguió su último ascenso al número 1, puesto que ocuparía dos semanas más.
En abril de 2004, ocho años después de ganar el doblete del sol en Indian Wells y Miami que lo catapultó al 1, el chileno jugó su último partido profesional. Un problema en la espalda lo obligó a precipitar su retiro del tenis competitivo a los 28 años. Sin embargo, su legado aún sigue vivo.
