De promesas mexicanas a la Segunda de España

Omar ‘La Pina’ Arellano y Edgar Iván ‘Tepa’ Solís son parte de los mexicanos que jugarán en Europa la próxima campaña, pero su caso es muy diferente a la de los otros futbolistas tricolores como Andrés Guardado, Javier ‘Chicharito’ Hernández, Hirving ‘Chucky’ Lozano, entre otros, pues ellos llegarán a la Segunda División B de España con el Ontinyent C.F., un club en Valencia, España.

Arellano y Solís fueron considerados como promesas del balompié nacional y más de una vez dieron muestra de lo que eran capaces, sin embargo, algo pasó en sus carreras que no pudieron consolidarse en Primera División y cumplirán el sueño de jugar en el continente europeo de una manera distinta.

Riverón, hijo de Omar Arellano Nuño, excampeón con Chivas en la temporada 1986-87, surgió de las fuerzas básicas del Pachuca y debutó en el máximo circuito contra el América en el Estadio Azteca, un 24 de octubre del 2004, cuando tenía 18 años.

Tras eso deambuló por la Primera División A con Pachuca Juniors e Indios de Ciudad Juárez, hasta que del Clausura 2006 al Clausura 2007 comenzó a tener minutos en Primera División y salió a préstamo a las Chivas.

Sus actuaciones en el Apertura 2007 provocaron que Hugo Sánchez lo llamara a la Selección Mexicana a un partido amistoso ante Guatemala, en el que vio actividad durante 10 minutos.

La cúspide de ‘La Pina’ se dio el 27 de octubre del 2010, en el mismo recinto que debutó a los 17 años de edad, cuando en un Clásico Nacional colaboró con un doblete para que el Guadalajara venciera a las Águilas 2-1.

A pesar de esto, y que fue convocado más veces a duelos amistosos y de eliminatoria mundialista, su carrera se fue en caída, por lo que los rojiblancos lo traspasaron a Rayados de Monterrey en el Apertura 2013. Durante esos dos años que estuvo ahí nunca despuntó y anotó seis goles entre Liga y Copa.

Nuevamente fue transferido y llegó al Toluca para el Apertura 2015 y Clausura 2016. Con dos goles en el torneo liguero no encontró cabida en el máximo circuito y fue traspasado a Leones Negros, que recién habían descendido al Ascenso MX.

Luego de ese certamen, pasó al Tampico Futbol Club, que tenía a jugadores como Daniel Ludueña y Marc Crosas. Pero nuevamente, tras 14 juegos y un gol, tuvo que buscar suerte en otro club.

Una situación similar sucedió con Solís Castillón, quien a los 18 años vivió sus primeros minutos en Primera División con Chivas después de un proceso en Primera División A. Fue en un partido ante Santos, el 28 de agosto del 2005, que entró de cambio por Alberto Medina al 81’.

Tras siete partidos más en ese certamen y dos en el Clausura 2006, comenzó a desfilar por equipos del futbol mexicano. Pasó a Gallos Blancos de Querétaro, luego al Celaya en la Primera División A y regresó al Guadalajara en el Apertura 2007, aunque solamente disputó un encuentro.

Cuando Efraín Flores llegó al banquillo rojiblanco lo protegió y llegó a jugar como titular, pero no funcionó y para el 2010 fue traspasado al Atlante. Posteriormente regresó a Guadalajara, sin embargo, no logró un lugar en el primer equipo y jugó en Segunda División y Sub-20 para ser traspasado a Estudiantes Tecos y luego a Monterrey en un periodo de tiempo de tres torneos.

Nuevamente regresó a Chivas para el Clausura 2014 y vio minutos con el primer equipo durante el 2014, hasta que fue transferido a Tigres durante un torneo. No fue requerido por Ricardo ‘Tuca’ Ferretti, se fue al Herediano de Costa Rica durante seis meses y sus minutos en el máximo circuito no volvieron a sumar.

Su último club en México fue el Celaya en el Ascenso MX durante el Clausura 2016 y tras cinco partidos que disputó se quedó sin equipo, hasta que ahora, al igual que Omar Arellano, llegará a la Segunda B de España.