Luis Gallo López: el histórico título del básquetbol de Nacional, el freno a Perchman y la X del festejo

Nacional se consagró campeón de la Liga Uruguaya de Básquetbol con el triunfo 4-3 sobre Aguada en la serie final. @LUB_Uy

El Gallo López marcó la cancha de entrada. En la primera comida que tuvo con la directiva le puso el freno al vicepresidente del club, Flavio Perchman. En pleno almuerzo, Perchman había disparado que para el año que viene tenían que traer a Donald Sims y al Pepo Vidal. "Mirá, Flavio, yo la raya la paso a fin de año, no estamos pensando en eso ahora", le dijo el presidente de la Comisión de Básquetbol del club, Luis Gallo López, al vicepresidente de la institución.

Acto seguido, Perchman volvió a hablar y dijo que los iba a ayudar a ganar una Liga. Ante esto, el Gallo llamó al presidente del club, Ricardo Vairo, y le pidió: "Vo, Ricardo, está todo bien, me encanta que nos quiera ayudar, pero en lo posible que no hable del básquetbol".

"A Flavio le gusta hablar, no lo hace con mala intención, pero ahora estoy yo ahí con Yayo (González) y mis compañeros de directiva", contó el presidente de la Comisión de básquetbol de Nacional, Luis López, en La mañana del fútbol de El Espectador por el inicio de la historia que derivó en la conquista de la primera Liga para el club.

López no es un presidente más en la institución. Llegó a Nacional en 1980 con 16 años y jugó hasta su retiro en 1997. Después lo invitaron a participar de la directiva y allí inició su camino como dirigente.

"Jugué en Nacional en la época de oro de los 80, integré el plantel con el Peje Larrosa, Monterroso, Dellaqua, y jugaba los minutos que me daban. Cuando se fue esa camada quedé como titular y fui capitán con 22 años. Como presidente del básquetbol la primera gestión fue de 2012 a 2015, luego en 2016 fui vice, y ahora ya llevo seis años", expresó López.

El Gallo, como popularmente lo conoce la gente, dijo que las vivió todas en Nacional: "Recuerdo cuando descendimos tras perder la final con Bohemios en el 2014 y la gente me cantaba. Yo creo que los hinchas me ven como uno más de ellos, no me tienen en el pedestal de los dirigentes. Saben lo que uno lucha, lo que hicimos para volver a La Blanqueada".

Después recordó las finales perdidas con Hebraica: "Ese día me fui caminando solo desde el Antel Arena a mi casa. Yo decía 'no puede ser, tengo que ganar algo'. Nos sacamos la espina en la Sudamericana porque no había ganado nada hasta ese momento y luego teníamos la convicción de ganar la Liga Uruguaya".

Y finalmente el título llegó luego de sortear una serie de inconvenientes como el estar 1-3 abajo contra Aguada, y sufrir la baja de James Feldeine por lesión. En ese momento dije vamos a traer a Mike (Michael Smith) que tiene carácter, se enoja en las prácticas, es un perro competitivo. Lo llamé y le dije: ‘Mike, nos merecemos esta revancha’. Porque él, con el tema de la fractura, se había ido mal y con la sangre en el ojo en las finales anteriores", comentó.

El presidente del básquetbol de Nacional no ocultó su felicidad por la obtención de la Liga Uruguaya: "Me acosté como a las cuatro de la mañana, encima dejé las llaves adentro del auto, pero no me importaba nada. La comunión con la gente es increíble, pasa que yo soy de ahí, me conoce todo el mundo. Lo único que me mueve es cuando la gente disfruta y los de a pie están felices. Ahora me gustaría ir por la Champions. ¿Por qué no? La última vez quedamos afuera por una pelota. Armando un buen equipo y con convicción no veo porque no podemos ir por la Champions".

Cuando se le preguntó si se veía como presidente de Nacional (de todo el club), el Gallo respondió: "No estoy capacitado para ser presidente de Nacional. En el fútbol se mueve mucha más plata, creo que tenés que tener otro tipo de poder. Yo no puedo ir a un banco y poner mi firma como hacen otros directivos que sacan un vale por un millón de dólares. Mucha gente me dice tenés que ir al fútbol. Como directivo podría aportar, pero como presidente no, ya es más pesado eso".

El presidente del básquetbol tricolor comentó el significado de la X, con la festejó cruzando los brazos en el quinto partido, que se viralizó y llevó a todo tipo de interpretaciones: "Yo venía de plafón bajo perdiendo 3 a 1 y eso significó que éramos unos guerreros, que no nos dieran por muertos. Y la gente se empezó a enganchar. Me han dicho de todo, pero significaba eso, que estábamos en la final y que no nos dieran por muertos".

López concluyó: "Ayer me faltó el abrazo de mi viejo, el de mis dos hijos que están en Europa, y el de mi madre que está en una casa de salud. Esa es la gente que me faltó abrazar. Tengo como 300 mensajes sin responder y los voy a contestar todos porque considero que la gente que te escribe merece que le respondas".