¿Por qué Colombia se quedó fuera de Serie Caribe 2024?

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Vitelio Mejía dice que la LIDOM, representantes de República Dominicana se encuentra comprometida con Miami 2024 (1:25)

El presidende de la principal liga de baseball en República Dominicana enfatizó también en la posición en conjunto con México (1:25)

La edición número 66 de la Serie del Caribe, que marcará el 75 aniversario del campeonato internacional más antiguo del béisbol profesional, celebrará la ocasión por todo lo alto, al jugarse por primera en un estadio de las Grandes Ligas (MLB) de Estados Unidos, el loan Depot Park de los Miami Marlins.

Programada para celebrarse en La Ciudad del Sol del 1 al 9 de febrero del 2024, el próximo clásico caribeño contará con siete contendientes. Además de los campeones de las ligas de México, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, que son miembros permanentes de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), tres participantes lo harán en condición de invitados especiales; Curazao, Nicaragua y Panamá.

Mientras Nicaragua estará debutando en la pequeña Serie Mundial Latinoamericana, los grandes ausentes serán Cuba y Colombia, que han visto acción en torneos recientes, incluyendo el de este año en Venezuela.

Aunque Cuba no mostró mucho entusiasmo de jugar en Miami, donde se concentra la mayor porción del exilio cubano, Colombia peleó por un puesto en la próxima Serie del Caribe hasta las últimas horas del último plazo que dieron los organizadores antes de completar el calendario de juego, que fue anunciado el pasado viernes.

¿Por qué Colombia se quedó fuera de la Serie Caribe 2024? La respuesta dependerá de a quien se le haga la pregunta.

Colombia no solamente tiene una importante población en Miami y una respetable cantera de talento en el béisbol organizado de Estados Unidos, sino que también ganó la Serie del Caribe hace menos de dos años, en Santo Domingo, República Dominicana.

"Después de una cuidadosa consideración, hemos decidido sobre invitados adicionales que participarán en la Serie del Caribe del 2024 en Miami. Desafortunadamente, Colombia no ha sido seleccionada como una de los participantes", escribió en una carta enviada a Colombia la semana pasada, la señora Sara Loarte, presidenta y jefa comercial de Infinity Global, LLC, una empresa de consultoría en logística y comercialización de eventos deportivos, que contrataron los Marlins para montar la Serie Caribe.

"Apreciamos su propuesta y su interés en la Serie y les deseamos todo lo mejor en sus futuros proyectos de béisbol", agregó Loarte.
En febrero, durante una reunión en Caracas en medio del último torneo, los organizadores del evento del 2024 presentaron a todos los interesados el modelo que funcionará en Miami y que, por primera vez, incluía una cuota de entrada de $200 mil dólares para los invitados especiales. Se estableció que, a más tardar el 15 de marzo, los interesados debían firmar un contrato para formalizar sus intenciones.

El 27 de abril, la CBPC y los Marlins anunciaron que Curazao y Nicaragua, los únicos que cumplieron con los requisitos, serían los invitados. Por supuesto, la noticia provocó una gran reacción de los aficionados de Colombia y Panamá, que se vieron obligados a acercarse nuevamente a los organizadores en busca de una segunda oportunidad.

"Originalmente habíamos previsto este torneo para seis equipos. Cuando lo anunciamos, encontramos que había mucho interés por lo que el comité organizador y la Confederación acordaron abrir un espacio de tiempo para asumir ese interés", dijo Antonio Herrera, ex propietario de los Tiburones de La Guaira de la liga venezolana y nuevo secretario ejecutivo de la CBPC.

"En Caracas se hizo una excepción extraordinaria al tener ocho equipos en dos estadios. La idea siempre ha sido jugar todo en un mismo parque", dijo Chema Sánchez, Gerente de Desarrollo de Negocio de los Marlins.

"Para nosotros, siendo nuestra primera vez auspiciando este evento, es muy importante hacerlo bien. No solamente desde el punto de vista económico. Tenemos que darle al aficionado una buena experiencia saliendo y entrando, para poder repetir este evento en el 2028", agregó Sánchez.

A pesar de todo eso, los Marlins y la CBPC decidieron reabrir el proceso y comenzaron a prepararse ante la eventualidad de jugar con siete equipos en un estadio o con ocho en dos parques.

Los organizadores de Miami 2024 enviaron sendas cartas a los manejadores del béisbol profesional en Colombia y Panamá donde establecieron las condiciones que se debían dar para ser agregados a la Serie del Caribe: Pagar una inscripción de $300 mil dólares, organizar un equipo competitivo, costear los gastos de traslado del conjunto y hacer su mayor esfuerzo para ayudar a los organizadores a conseguir patrocinios de al menos $100 mil dólares con entidades locales.

El aumento en la inscripción se debe al aumento de los costos que provoca agregar equipos a los seis ya aprobados, dijeron los organizadores.

FEDELIGAS, una organización sin fines de lucro que se dedica a impulsar el deporte en el Departamento Bolívar, en la región Caribe, propuso pagar la cuota de inscripción y fungir de enlace entre los organizadores y las empresas locales para gestionar potenciales patrocinios, dejando a la Liga Profesional de Béisbol Colombiano (DIPROBEISBOL) el único compromiso de preparar el equipo y costear su traslado a Miami.

"Por alguna razón que no conocemos, las partes, FEDELIGAS Y DIPROBEISBOL, nunca hicieron un esfuerzo conjunto. Parecían entes separados, con diferentes intereses y objetivos. Eso provocó que no cumplieran con los requisitos en los plazos establecidos y que, básicamente, no estén en la Serie del Caribe", dijo una fuente del comité organizador Miami 2024, que pidió mantenerse en el anonimato.

"Colombia sí mostró interés, pero también una gran división entre ellos. Nunca se pusieron de acuerdo durante el proceso. No había mucha certeza [con Colombia] y para evitar sorpresas negativas, decidimos agregar a Panamá y hacer la serie con siete equipos, lo que es lamentable, porque queríamos a Colombia en el torneo", agregó la fuente.

La que sí marcó todas las casillas del proceso fue la Liga de Béisbol Profesional de Panamá (Probeis).

"Al principio estábamos un poco tristes porque no estaríamos en la fiesta, pero se abrió una oportunidad y por ahí nos fuimos. Tratamos de llenar todos los requisitos que solicitaba el comité organizador y creo que los llenamos porque estamos aquí", dijo David Salayandía, presidente de Probeis.

"Examinamos todas las variables y Panamá estuvo muy riguroso en su interés, en su solicitud", dijo Antonio Herrera.

Para complicar el asunto, durante las negociaciones para participar en Miami 2024, los directivos del béisbol colombiano agregaron al proceso las diligencias que desde hace muchos años tienen abiertas para entrar como miembro permanente a la CBPC.

"Nosotros hemos buscado de todas las formas la entrada a la Confederación. Eso cuesta una plata y hemos estado dispuestos a pagarla, pero no para participar en un solo torneo", dijo al periódico El Heraldo, de Barranquilla, el presidente de DIPROBEISBOL, Pedro Salzedo Salom.

"Hemos mandado comunicaciones al respecto, pero no hemos sido invitados formalmente ni recibimos respuesta. Mandamos toda la información sobre nuestra Liga, pero siempre están evaluando y no se define nada", agregó el cabecilla del circuito profesional colombiano.

En resumen, aunque el factor económico tuvo un rol importante, no está claro que fuera el único o el más importante que provocó que Colombia quedara fuera de la Serie del Caribe. También es incierto su regreso en futuras ediciones, tomando en cuenta que no se conoce si el modelo de cobrar inscripción es transitorio o permanecerá en el tiempo.

Lo que sí sabemos es que la ausencia de un equipo cafetero en Miami 2024 mató las ilusiones a muchos aficionados y a peloteros importantes colombianos, que planeaban estar en el evento.

"Es un golpe duro para el béisbol colombiano, que venía haciendo un excelente trabajo en la Serie del Caribe. Desafortunadamente no se pudo y espero que toda la gente que está al mando de eso pueda ayudarnos para el año siguiente poder estar", dijo el jardinero Harold Ramírez, quien milita con los Tampa Bay Rays en las Grandes Ligas.

"La verdad es que sí [planeaba jugar] porque es una preparación para los jugadores que vienen a sus temporadas de Grandes Ligas y ligas menores. También, la Serie del Caribe ayuda a muchos jugadores a conseguir trabajo", agregó.