La Novena: De perfecciones imperfectas, datos y confesiones asombrosas

MIAMI -- 1. "LAS REGLAS SE HICIERON para romperse", dijo alguien por ahí. No es cuestión de transgredir por el mero placer de ser rebelde sin causa o, como dirían en mi país de origen, rosca izquierda. Eso sería libertinaje. Se trata de fracturarlas, o al menos moldearlas, sustentados en razonamientos lógicos. Elias Sports Bureau puede "cancelar" lo que estime sobre el juego de anoche entre Puerto Rico e Israel en el Clásico Mundial de Béisbol (WBC, por sus siglas en inglés); a fin de cuentas, en sus manos están las decisiones oficiales de anotación para las Grandes Ligas y según ellos, los juegos del WBC se están llevando a cabo con los mismos estándares que en MLB, lo cual establece que un Juego Perfecto o un No hitter debe durar al menos nueve entradas. En resumen, el Juego Perfecto del Team Rubio a los israelíes es una perfección entrecomillada, un contrato en el que siempre tendrás que leer la letra pequeña. Y no debería ser así.

2. EL CLÁSICO MUNDIAL es el único torneo oficial organizado por MLB, la Asociación de Jugadores (MLBPA) y la Confederación Mundial de Béisbol y Softbal (WBSC). Por consiguiente, ellos establecen las condiciones bajo las que se jugará la competencia. Si la regla de piedad aplica, pues las anotaciones oficiales deberían ajustarse a esas normativas y no minimizar la hazaña realizada por un equipo, llámese Puerto Rico, Estados Unidos o Gran Bretaña. No tiene mucho sentido esgrimir que no es un juego perfecto cuando se jugó bajo sus reglas y patronazgo. ¿Acaso pretendían que Yadier Molina saliera a convencer al árbitro en la parte baja del octavo capítulo para que les dejara completar los nueve innings? O se peinan o se hacen papelillos.

3. QUIZÁS ME LO ESTOY tomando a la tremenda, pero al menos alivia que el experimentado colega boricua, Hiram Martínez, regule mi enojo con su reflexión: "para mí (el asterisco) honestamente es secundario, lo importante es que lo ganaron (el juego). No se permitieron darle oportunidades a un rival más débil y jugaron como Team Rubio. Y aparte, que José de León tuviera ese juegazo, eso sí que es emocionante. Ese muchacho es un guerrero, ha tenido mala suerte en Grandes Ligas a pesar de tener un brazo privilegiado y no se ha rendido. Buen chico, de las mejores personas del béisbol".

4. A PESAR DEL ENTRECOMILLADO adosado al 'perfecto', el grupo de ESPN Stats & Info proporcionó un grupo de datos curiosos sobre este tipo de choques. Hasta la fecha, se han completado 23 juegos perfectos en la historia de las Mayores. Ninguno de esos fue de manera combinada. El último juego perfecto en MLB llegó cortesía del pitcher venezolano de los Seattle Mariners, Félix Hernández. Tampa Bay Rays sufrió esa encerrona el 15 de agosto de 2012, hace más de 10 años y medio, en el Safeco Field. Aquel encuentro terminó por la mínima diferencia: 1-0. El juego perfecto de Hernández fue el tercero registrado en esa campaña, uniéndose a los conseguidos por Philip Humber de los Chicago White Sox y a Matt Cain de los San Francisco Giants.

5. PUERTO RICO CERRÓ el primer juego 'perfecto' en la historia del WBC dejando al campo a su rival, Israel. De acuerdo con Stats & Info, ese es el segundo partido sin hits en Clásicos Mundiales. Ambos terminaron antes del límite de nueve entradas debido a la regla de la misericordia (o nocaut). El único juego sin hits en la historia del WBC lo habían protagonizado Países Bajos y Panamá en el WBC 2006. Aquel día, el derecho Shairon Martins, entonces un joven de 18 años y natural de Curazao, dejó sin hits a los istmeños en siete entradas. El partido concluyó por la vía del nocaut 10-0. Las dos similitudes que existen en uno y otro juego son que ambos fueron victorias por idéntico marcador y terminaron prematuramente debido a las reglas de la misericordia.

6. DADO QUE ESTOY escribiendo de coincidencias, te cuento, gracias a ESPN Stats & Info que el último No-No en MLB que acabó con el perdedor tirado en el campo fue precisamente en el LoanDepot Park de Miami (hoy sede del grupo C del WBC) hace 10 años. Henderson Álvarez resultó ganador de aquel juego contra los Detroit Tigers que llegó igualado a cero a la parte baja del noveno episodio. El partido se decidió por un wild pitch que permitió a Giancarlo Staton anotar la carrera de la victoria. Durante las últimas 50 temporadas de MLB, solo ha habido dos no hitters con esta característica particular. El otro sucedió en 1997 y fue un sin hit combinado entre los mexicanos Francisco Córdova y Ricardo Rincón, de los Pittsburgh Pirates, ante los Houston Astros. Córdova lanzó 9 entradas y Rincón la décima. Los Pirates definieron el juego con un jonrón de tres carreras en la parte baja del inning 10. De forma general, seis no hitters concluyeron dejando en el campo al contrario.

7. EL QUE HA SIDO el mejor pelotero de las grandes ligas en la última década, Mike Trout, está participando por primera ocasión en un Clásico Mundial. Después de tres juegos en la ronda preliminar, asentada en Arizona, Trout evaluó su experiencia en el máximo torneo de selecciones nacionales del béisbol. "Es especial usar el USA en el pecho y salir ahí afuera a jugar por tu país". Si Trout lo dice...

8. LA REPÚBLICA CHECA en temas beisboleros podría llamarse un país exótico. Pero que hayan clasificado a la fase final del Clásico es un mérito para cada uno de los jugadores y la nación en general. Además, que en su primera participación ya presuman de una victoria, 8-5 sobre China, engrandece la actuación de un equipo conformado por peloteros "Part Time". Sí, como te cuento, el equipo checo se nutrió de jugadores que tienen empleos regulares durante el día y en la noche calzan guantes y spikes. Lo veo y no lo creo. Increíble que hayan llegado tan lejos.

9. Y MIRA QUE HAN llegado lejos los checos, Ondrej Satoria, un electricista checo podrá contar a sus nietos que ponchó a Shohei Ohtani, quien posiblemente sea el primer pelotero en recibir un contrato en MLB de 500 o más millones de dólares. Para Satoria, es probable que el resultado del juego sea intrascendente, es probable que para él, y llevándolo a nomenclatura futbolera dado que ese país europeo tiene enorme tradición en ese deporte, ponchar al fenómeno de dos vías japonés sea algo así como patear un gol en la la final de un mundial.