El exreceptor venezolano tendrá su primera oportunidad como dirigente junto al equipo con el que vio acción en el torneo en dos ocasiones.
Francisco Cervelli está de vuelta en el Clásico Mundial de Béisbol. Sin embargo, en esta oportunidad no lo hará como jugador activo, sino como dirigente de la Selección Italiana de Béisbol, que comparte el Grupo B con Estados Unidos, Brasil, México y Gran Bretaña.
Lo que puede resultar curioso para muchos sobre Cervelli, quien jugó 13 temporadas en las Grandes Ligas, es que el exreceptor es nativo de Valencia, Venezuela. Por ello, su elección como dirigente de Italia, a pesar de haber jugado en dos ocasiones para el equipo gracias a su ascendencia italiana, puede tomar por sorpresa a más de uno.
Cervelli es un hombre que demuestra con orgullo su ascendencia y, de hecho, durante la primera rueda de prensa del equipo Italia en el Daikin Park de Houston habló de cómo el béisbol venezolano fue una de sus principales herramientas para asumir el trabajo de mánager del equipo europeo.
“Para mí, Venezuela es especial. Yo nací viendo béisbol, lo llevo en mis venas y llevar el béisbol a Italia es especial, especialmente para los muchachos bien jovencitos. Poder meterlos en el campo y darles esperanzas de que con este deporte también puedes hacer una vida, no solamente con el fútbol. Tenemos alrededor de 65 mil jugadores en Italia, los que más tienen en Europa”, inició diciendo el capataz italiano.
Cervelli, quien jugó tres temporadas con los Cardenales de Lara y una con los Navegantes del Magallanes en el béisbol venezolano, se considera un coach que ha tenido lo mejor de varios mundos dentro del béisbol y llevar eso a Italia es algo que siente como una misión de vida.
“Tomé este trabajo no solo por ser el Clásico Mundial de Béisbol, sino porque se trata del béisbol italiano. Vivo ahí, he experimentado la pasión. Aún estoy aprendiendo, pero significa mucho porque creo que como coach estoy ahí para ayudar, para sacar lo mejor de cada jugador y poner a Italia en el mapa. No siempre debe ser fútbol, tenemos que poner a Italia en el mapa del béisbol también”, dijo Cervelli.
Llevar lo aprendido de Estados Unidos y Venezuela hacia Italia, un país que no tiene gran tradición de béisbol, y tratar de que la gente se interese por el deporte puede parecer una misión titánica. Sin embargo, la pasión del pelotero latinoamericano es contagiosa y, si Italia puede tener un buen papel en este evento, es muy posible que el deporte empiece a captar mayor atención.
“Es difícil jugar béisbol en Europa por los inviernos, pero si tenemos buenos resultados, muchas cosas van a ocurrir. Vamos a abrir muchos ojos y oportunidades”, cerró Cervelli.
