Errores atípicos, relevistas dominantes, problemas ofensivos: lo que hemos visto hasta ahora sobre Rays y Brewers y qué sigue
Tras dos juegos caóticos en Milwaukee, la Serie Mundial se traslada al Tropicana Field para el tercer encuentro, que se disputará el lunes por la noche.
¿Lograrán los Tampa Bay Rays retomar el rumbo al volver a casa, o se acercarán los Milwaukee Brewers a la conquista del primer título en la historia de su franquicia? ¿Qué es lo que más nos ha impresionado —y sorprendido— en estos dos primeros juegos? ¿Y cuáles serán las claves para el resto de este Clásico de Otoño?
Nuestros expertos en la MLB analizan lo que hemos visto hasta ahora y lo que todo esto significa.
¿Quién ha sido el jugador más valioso (MVP) en estos dos primeros juegos de la Serie Mundial? ¿Y logrará llevarse el galardón al finalizar la serie?
Bradford Doolittle: Aaron Ashby ha encabezado nuestra clasificación de 'Mr. October' (el mejor jugador de la postemporada) durante las últimas dos semanas. Lo sorprendente es la constancia con la que ha dominado en cada etapa. No solo ha sido el MVP de estos dos primeros juegos de la Serie Mundial, sino el MVP de todos los playoffs; y, a decir verdad, no hay nadie que se le acerque. Ha mantenido ese nivel de juego en la Serie Mundial, siendo fundamental para asegurar ventajas ajustadas en ambas victorias de Milwaukee. Su desempeño ha sido prácticamente perfecto.
David Schoenfield: Coincido con Ashby. De hecho, su dominio en esta postemporada vuelve a poner sobre la mesa la idea de que la MLB debería instaurar un premio al MVP de todos los playoffs, al estilo del trofeo Conn Smythe de la NHL. Además de Ashby, William Contreras ha destacado por su labor defensiva —evitó dos robos de base y acertó en sus dos desafíos ante el sistema automatizado de bolas y strikes (ABS) en el primer juego, además de gestionar de forma excelente al cuerpo de lanzadores—, y a la ofensiva registra 4 hits en 8 turnos, con dos carreras impulsadas, una base por bolas y ningún ponche. Solo tres relevistas han ganado el premio al MVP —Mariano Rivera en 1999, Rollie Fingers en 1974 y Larry Sherry en 1959—, así que Contreras tiene buenas opciones de ganarlo si protagoniza un momento decisivo y los Brewers terminan llevándose la serie.
¿Qué es lo que más les ha sorprendido tras estos dos partidos en Milwaukee? ¿Creen que esa tendencia continuará en Tampa Bay?
Jorge Castillo: Los Rays llegaron a la Serie Mundial gracias a un sólido pitcheo abridor, un juego limpio y una presión constante sobre sus rivales. Aparte de una buena salida de Nick Martinez en el primer juego, hasta ahora han flaqueado en esos tres aspectos. Han cometido errores al correr las bases que les han costado outs. Han incurrido en fallos defensivos poco habituales. Incluso Drew Rasmussen, su mejor lanzador en esta postemporada, tuvo dificultades en el segundo encuentro. Los Brewers superaron a los Rays en todas las facetas. Tras la segunda derrota, el jardinero central Jonny DeLuca admitió que "el ritmo del juego se les está acelerando" demasiado. El regreso al Tropicana Field —donde los Rays comparten el mejor registro como locales de todas las Grandes Ligas (junto a Milwaukee)— debería ayudarles a retomar el control y bajar las revoluciones.
Jeff Passan: Jorge tiene toda la razón. Una cosa es ser agresivo y otra, imprudente; y los Rays han caído con demasiada frecuencia en esta última categoría. Aunque la decisión del coach de tercera base, Brady Williams, de enviar a Liam Hicks hacia el plato en el segundo juego fue criticada —especialmente después de que Jackson Chourio lo pusiera out—, la situación (dos outs y el siguiente bateador, Taylor Walls, con un promedio de .133 en esta postemporada) justificaba el riesgo. ¿Y qué decir de cuando atraparon a Victor Mesa Jr. intentando robar la tercera base, cerrando así una entrada en el primer juego, o de aquella doble jugada en la que el bateador se ponchó y el corredor fue puesto out al intentar robar? Eso, sencillamente, no estuvo bien.
Por si fuera poco, el error de Jonathan Aranda ante un rodado en primera base y la pelota que se le escapó a Chandler Simpson en un elevado de rutina (que, irónicamente, fue anotado como hit) son fallos totalmente impropios de los Rays. No hay razón para que esto continúe. Los Rays disputaron 162 juegos de temporada regular y los playoffs de la Liga Americana jugando de forma impecable. Saben perfectamente que, si no recuperan ese nivel, su temporada llegará a su fin muy pronto.
¿Qué cabe esperar de los abridores del tercer partido, Robert Gasser y Freddy Peralta?
Castillo: Un duelo de pitchers que probablemente dure unas cinco entradas. Gasser sólo ha permitido una carrera en sus dos aperturas de esta postemporada: lanzó cuatro entradas contra los San Diego Padres en la Serie Divisional de la Liga Nacional y cinco entradas en blanco frente a Los Ángeles Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. Los Rays tuvieron dificultades contra los abridores zurdos durante la temporada regular —su OPS de .678 frente a lanzadores zurdos los situó, empatados, en el puesto 25 de las Grandes Ligas—, pero lograron buenos resultados contra Max Fried y Parker Messick en las dos primeras rondas.
Por parte de Tampa Bay, Peralta ha tenido un desempeño espectacular en los últimos dos meses. Su efectividad de 0.89 desde el 26 de agosto es la mejor de todas las Grandes Ligas. El MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana (ALCS) brilla especialmente en el Tropicana Field, donde su recta de cuatro costuras tiene un movimiento superior al que muestra en cualquier otro lugar. Sin embargo, Milwaukee representa un desafío distinto; completar cinco entradas sólidas frente al incesante ataque de los Brewers ya sería un éxito.
Jesse Rogers: No estamos ante un duelo entre lanzadores mediocres que ocupan los últimos puestos de la rotación. ¿Adivinen quién lidera a los Brewers en promedio de entradas lanzadas por apertura en esta postemporada? Su apellido no es ni Misiorowski ni Henderson. Gasser ha aportado nueve entradas sólidas para Milwaukee a lo largo de dos juegos de playoffs. Ambos fueron como visitante, por lo que ya cuenta con experiencia en juegos importantes dentro de entornos hostiles. Aquellos que vean a Gasser por primera vez se llevarán una sorpresa. Y aunque los Brewers conocen bien a Peralta, si éste logra colocar su recta constantemente en la parte superior de la zona de strike, es posible que eso no importe. Cabe esperar un inicio de tercer partido con pocas carreras.
¿Qué deben hacer los Rays para meterse de nuevo en la serie jugando en casa?
Schoenfield: ¿Anotar cuatro carreras en la primera entrada y tener a su as en el montículo? Vaya... parecía un plan que funcionaría. A ver, los Rays tienen varios problemas más allá de la simple matemática de necesitar ganar cuatro de cinco juegos —y los Brewers sólo han perdido cuatro de cinco en dos ocasiones desde abril—, pero el mayor inconveniente es que, en cuanto al bullpen, Kevin Cash prácticamente sólo puede confiar en Bryan Baker y Cam Booser. Además, en toda la postemporada, Cash no ha utilizado a Baker durante más de una entrada, ni a Booser para más de 17 lanzamientos.
Esto ejerce mucha presión sobre Peralta y sobre Griffin Jax —el abridor del cuarto juego— para que lancen más allá de las cinco entradas que suelen completar. Peralta lanzó seis entradas en una de sus aperturas durante la Serie de Campeonato de la Liga Americana (ALCS), y eso parece ser lo mínimo indispensable que los Rays necesitarán en el tercer juego. Aun así, Cash tendrá que considerar exigirles a Baker y Booser un esfuerzo mayor al habitual, ya que recurrir de nuevo a Ian Seymour o Steven Matz parece una estrategia destinada al fracaso. Ah, y unos cuantos jonrones de Junior Caminero y Yandy Diaz tampoco vendrían mal.
Doolittle: Los juegos han sido tan reñidos que el margen de error para ambos equipos es prácticamente nulo. Los dos conjuntos han cometido errores, pero los Rays han incurrido en más. Han sido eliminados en las bases, han fallado a la defensiva y han tenido problemas para controlar los lanzamientos durante los intentos de robo. Pero, más allá de eso, no han logrado ejecutar jugadas que, sin ser errores propiamente dichos, son acciones que un equipo aspirante al campeonato debería poder realizar. Eso fue lo que provocó que Caminero perdiera la calma hacia el final del segundo juego; es algo que debe cambiar, porque ya de por sí es bastante difícil vencer a los Brewers. Tampa Bay necesita jugar un beisbol impecable.
¿Qué deben hacer los Brewers para sentenciar la serie en Tampa Bay?
Rogers: Mantener su ofensiva implacable. Llegado cierto punto, ya ni siquiera importa a quién tengan los Rays en el montículo. En este momento, los Brewers son capaces de batallar contra cualquier rival, desgastando al oponente, para luego buscar batazos de largo alcance cuando se presenta la oportunidad. Nadie ha encarnado mejor este enfoque ofensivo que William Contreras durante esta postemporada. Su forma de batear se adapta según la situación; ése es el estilo de los Brewers.
Passan: El desafío es evitar que sus relevistas se queden sin gasolina. Los lanzadores de los Brewers han acumulado 89 entradas en esta postemporada, de las cuales 50.2 han sido cubiertas por el bullpen. Y no es que Milwaukee esté recurriendo constantemente a la estrategia de un opener; el manager Pat Murphy entiende que su staff de relevistas es una herramienta a su entera disposición, y durante todo octubre ha sabido utilizar sus mejores piezas en los momentos clave.
Ashby ha visto acción en ocho de los 10 juegos, lanzando 15.2 entradas —la cuarta mayor cantidad para cualquier pitcher, incluidos los abridores, en esta postemporada—. Abner Uribe lo supera en apariciones, con un total de nueve. La buena noticia es que ellos dos no son los únicos relevistas confiables con los que cuentan los Brewers: Ashby, Uribe, el cerrador Trevor Megill y los zurdos DL Hall y JoJo Romero han permitido, en conjunto, apenas cuatro carreras en 44 entradas, lo que arroja una efectividad de 0.81.
