La Selección Mexicana no logró el objetivo de clasificar y quedó fuera en la fase de grupos
México quedó eliminado del Clásico Mundial de Béisbol y, al mismo tiempo, generó un efecto dominó que lo deja fuera de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El equipo mexicano terminó muy lejos de las aspiraciones que tenía y del nivel mostrado en la edición de 2023. Hubo varios factores clave que explican por qué el conjunto dirigido por Benjamín Gil quedó eliminado en la primera ronda del torneo.
Una rotación con muy poco margen de maniobra
A diferencia de 2023, México llegó al torneo con escasa profundidad en su rotación abridora. La selección disputó el campeonato únicamente con Javier Assad, Taijuan Walker y Manny Barreda como pitchers inicialistas; incluso Assad tuvo que abrir en dos ocasiones durante la fase de grupos. Esta situación terminó afectando al equipo, que no contó con otro brazo experimentado para ayudar a la rotación.
Taj Bradley, abridor de los Minnesota Twins, había sido considerado en la convocatoria, pero días antes del torneo decidió no participar por motivos personales y quedarse con su equipo en Spring Training. Otro lanzador mexicano que pudo haber sido contemplado fue Valente Bellozo; sin embargo, al encontrarse buscando un lugar en la rotación de los Colorado Rockies, no fue llamado. También se analizó convocar a Joe Musgrove, de los San Diego Padres, pero se encontraba en proceso de recuperación tras una cirugía en el codo.
A ello se sumó que, a diferencia de hace tres años, el equipo enfrentó múltiples ausencias. Julio Urías, debido a sus problemas personales, no pudo ser considerado. Patrick Sandoval, quien había destacado en 2023, continúa sin recuperarse al cien por ciento de una cirugía Tommy John. Además, Adrián Martínez, que en aquel momento era abridor de los Athletics, actualmente no tiene equipo.
Cuadro mexicano sufrió sensibles bajas a lo largo del tiempo
Desde 2025 la situación comenzó a complicarse para el infield mexicano debido a diversas lesiones. El primer golpe llegó a mitad de la temporada pasada cuando Marcelo Mayer sufrió una fractura de muñeca con los Boston Red Sox. Al ser uno de los principales prospectos de la organización, quedó completamente descartado para integrar la selección.
Durante la temporada de MLB también se lesionó Isaac Paredes, quien sufrió una lesión muscular en los isquiotibiales con los Astros. Aunque regresó para el tramo final de 2025 y posteriormente jugó en la Liga Mexicana del Pacífico, no obtuvo el permiso de la liga ni de su organización, por lo que quedó fuera pocas horas antes de que se anunciara el roster oficial.
Una vez publicada la lista de jugadores, continuaron las bajas. Ramón Urías salió del equipo días antes de reportarse al campo de entrenamiento tras firmar contrato con los St. Louis Cardinals. El golpe final llegó horas antes del debut ante Gran Bretaña, cuando una lesión dejó fuera del torneo a Luis Urías.
Para cubrir estas ausencias se incorporaron jugadores con paso por MLB como Nacho Álvarez Jr., de los Atlanta Braves, y Nick Gonzales, de los Pittsburgh Pirates, además de Mateo Gil, quien fue incluido de última hora tras la baja de Luis Urías.
México no supo batear en momentos importantes
Durante el desarrollo de los juegos, a la ofensiva mexicana le costó capitalizar oportunidades importantes. En el debut ante Gran Bretaña, el encuentro se mantuvo muy cerrado durante siete entradas; la ofensiva se despertó hasta la octava y novena, cuando fabricaron seis carreras que aseguraron la victoria.
Ante Estados Unidos, rival directo en sus aspiraciones, México puso en aprietos a Paul Skenes durante las dos primeras entradas. Sin embargo, una combinación de mal bateo, corrido de bases deficiente y varios corredores dejados en posición de anotar permitió que el abridor estadounidense se quedara con la victoria. Aunque el relevo estadounidense fue tocado en la séptima entrada, el equipo mexicano no logró armar rallyes importantes.
La historia se repitió frente a Italia. A pesar del dominio de Aaron Nola, México tuvo al menos una entrada en la que pudo generar daño, pero el batazo oportuno nunca llegó. Además, frente al bullpen italiano, los bateadores mexicanos llenaron las bases en dos ocasiones distintas y solo pudieron producir una carrera.
Banca con poca profundidad
La conformación del roster mexicano fue sumamente complicada debido a las numerosas ausencias por decisiones personales, restricciones de seguros de MLB o lesiones. Esto dejó a la selección con poca profundidad en el banquillo y con escasas opciones de jugadores con experiencia en Grandes Ligas para ingresar como emergentes.
A lo largo del torneo, Benjamín Gil mantuvo prácticamente el mismo lineup. El único cambio significativo ocurrió en el último juego, cuando Joey Meneses fue colocado como bateador designado titular en lugar de Rowdy Téllez. Fuera de ese ajuste, la estructura del equipo se mantuvo sin modificaciones.
Esto dejó a Mateo Gil, Jared Serna, Alexis Wilson, Julián Ornelas y Alejandro Osuna como principales alternativas desde la banca para batear o correr. De este grupo, únicamente Osuna cuenta con experiencia en MLB, lo que limitó las opciones estratégicas del manager tanto para modificar alineaciones como para realizar movimientos durante los juegos.
