Las 10 razones por las Mike Trout no ganó un partido de postemporada en la década del 2010

A pesar de su genialidad, Mike Trout no ha tenido muchas oportunidades de levar su talento al escenario más importante del béisbol. ¿Cómo le han fallado los Angelinos en todos estos años? John Cordes/Icon Sportswire

Mike Trout ha sido el mejor pelotero de todo el béisbol mayor durante casi una década y aún no ha conseguido su primer triunfo en partidos de postemporada. Lo sabemos bien y a pesar de ello, solo mencionarlo siempre parece hacer que nuestras cabezas giren. Un hecho de este tipo siempre es una circunstancia sumamente rara, incluso dentro de un deporte que hace disminuir el impacto de un individuo de forma tan dramática.

Tomen en cuenta lo siguiente: Trout, quien apenas tiene 28 años, promedia 9 triunfos sobre reemplazo (WAR) por temporada desde su campaña de novato en 2012, colocándolo en ruta a sumar 81.5 WAR al final de la temporada regular 2020, Solo 58 peloteros han llegado a alcanzar semejantes alturas y solo siete de ellos han acumulado un WAR similar antes de experimentar su primera victoria en la postemporada. Cuatro de ellos (Walter Johnson, Rogers Hornsby, Cy Young y Nap Lajoie) se retiraron antes de la II Guerra Mundial. El resto (Robin Roberts, Ferguson Jenkins y Phil Niekro) colgaron los spikes antes de la década de 1990.

Desde entonces, el béisbol de las Grandes Ligas ha incorporado dos divisiones y cuatro puestos de comodín, creando así una era en la cual la tercera parte de los equipos que conforman la liga clasifican a los playoffs cada año. De una forma, se puede decir que nunca ha sido más fácil clasificar a la postemporada. Y a pesar de ello Trout, quien mantiene un trayecto que podría convertirlo algún día en el pelotero más grande de la historia del béisbol, ha pasado ocho años sin dejar huella en el mes de octubre.

¿Cómo es eso posible?

La respuesta fácil es que el equipo de Los Angeles Angels (la franquicia que lo eligió en primera ronda del draft para después pactar con él dos extensiones contractuales por nueve cifras) le ha fallado a Trout. Pero no es tan sencillo. Si bien su proceso ha tenido defectos, no han dejado de intentar. Han firmado agentes libres estrellas, concretado canjes en plena temporada a cambio de jugadores de impacto, han perseguido a pitchers veteranos y básicamente, han evitado una necesaria reconstrucción con la esperanza de aprovechar al máximo el apogeo de las condiciones de Trout, solo para terminar desperdiciándola, tentativamente, en el proceso.

Los Angels perdieron 90 partidos durante la temporada pasada para después traer de vuelta a un galardonado Joe Maddon como su nuevo manager, invirtiendo una cuantiosa cifra monetaria en un tercera base con jerarquía de estrella, como lo es Anthony Rendon. Su aspiración es que este sea el año en el cual finalmente los Angels recompensen la lealtad de Trout; y la posibilidad de impartir castigo a sus rivales divisionales, los Houston Astros, por sus métodos de robo de señas debería servir de aliciente. No obstante, para poder llegar a este punto (no conseguir victorias significativas jugando en torno a un pelotero quien por sí solo evita que el equipo caiga en la mediocridad) sería una verdadera burla.

A continuación, analizamos 10 razones por lo cual esto ha sucedido.

El mejor nivel de Albert Pujols se escondió

Debieron haber visto a Albert Pujols en su primer entrenamiento primaveral con los Angels. Era ágil y ligero con sus pies, conectando pitcheos por todo el terreno y mostrando el aspecto del mejor bateador del planeta. Después, comenzó la temporada regular y Pujols sufrió una desconcertante sequía de 27 partidos sin conectar jonrón. Se recuperó lo suficientemente bien como para aportar sólidas estadísticas en 2012. A pesar de ello, la fascitis plantar arruinó su temporada 2013 y el pelotero que se recuperó de ella ya no volvió a parecer aquél slugger titánico que jugaba con los St. Louis Cardinals. Desde inicios de junio a finales de agosto de 2012, Trout y Pujols sumaron una línea estadística entre ambos de .336/.402/.617 con 41 cuadrangulares y 121 empujadas. Fue el único periodo en el cual las grandezas de ambos se mostraron a niveles similares.

Las complicaciones en la espalda de Haren

La mayor parte del debate previo a la temporada 2012 giró en torno a Pujols; no obstante, la rotación abridora de los Angels parecía ser particularmente formidable. C.J. Wilson, otro agente libre cotizado, se incorporó a un staff que ya contaba con una de las mejores duplas presentes en una rotación, conformada por Jered Weaver y Dan Haren. Sin embargo, Haren cayó por un precipicio en 2012. Una lesión de espalda sufrida durante el verano anterior le volvió a aparecer durante el entrenamiento y le persiguió durante toda la temporada, limitando su capacidad de hacer que sus pitcheos cayeran en la parte inferior de la zona de strike, mientras su efectividad se inflaba hasta alcanzar 4.33. Eso llevó a los Angels a tomar la decisión de hacer un cambio para obtener dos meses de labor por parte de Zack Greinke en julio, lo cual les costó entregar a un talentoso prospecto del infield llamado Jean Segura. Y ayudó a mantener a un equipo lleno de talento fuera de los playoffs.

La debacle de Josh Hamilton

El 12 de diciembre de 2012, los Angels presentaron a cuatro nuevos lanzadores (Joe Blanton, Tommy Hanson, Ryan Madson y Sean Burnett) en el ESPN Zone en Downtown Disney en Anaheim. El trabajo de la organización en temporada baja parecía haber terminado. Pero esa misma noche, mientras el equipo disfrutaba de su fiesta navideña anual en el mismo sitio, los peloteros asistentes se enteraron de la sorprendente noticia que se filtraría a la mañana siguiente: Josh Hamilton se incorporaba a la organización, mediante un contrato por cinco años y $125 millones.

Desde el principio, era una receta para el desastre.

Hamilton llegó a su primer entrenamiento primaveral con los Angels con una reducción de peso importante y, en definitiva, perdió mucho de su poder prodigioso. Los años 1 y 2 de su estancia con el club californiano incluyeron promedio de bateo de .255 y 31 jonrones en 240 partidos. El año 3 fue extraño por donde se mire. El uso de cocaína y alcohol por parte de Hamilton resurgieron durante la temporada baja y la gerencia decidió rápidamente romper lazos con él. Cuando Major League Baseball decidió no suspender a Hamilton, los Angels expresaron su enfado de forma pública. Al final, lo despacharon de vuelta a los Texas Rangers... accediendo a asumir la mayor parte de los $83 millones que aún quedaban por pagar de su contrato. Este movimiento hizo retroceder a la franquicia durante varios años.

Un hombre llamado Nori

Los Angels fueron el mejor equipo de toda la pelota mayor cuando se inició la postemporada de 2014. Habían ganado 98 encuentros, mejor registro en las Grandes Ligas, haciéndose con el título de la División Oeste de la Liga Americana con relativa facilidad. Después, se toparon con unos Kansas City Royals que jugaban una defensiva asombrosa y el jardinero derecho Norichika Aoki se robó el Juego 1 de la serie divisional con dos atrapadas de feria. Al inicio del sexto inning, Aoki extendió su brazo derecho mientras respaldaba a Lorenzo Cain en el hueco y se topó en su guante con la pelota conectada para elevado por Howie Kendrick. Para poner punto final a la séptima entrada, Nori se deslizó sobre la zona de seguridad para compensar un mal trayecto al leer la conexión de C.J. Cron, logrando hacer la atrapada. Ambas jugadas se produjeron con par de outs en la pizarra, corredor en posición anotadora y el partido empatado. Los Angels perdieron ese cotejo en 11 innings y luego cayeron en el Juego 2 en 11 entradas. Fueron apaleados en el Juego 3 y allí terminó todo. La mejor oportunidad que ha tenido Trout de salir victorioso en la postemporada se había disipado.

Julio de 2015

Cuando comenzó ese mes, los Angels quedaron de forma abrupta sin gerente general. Jerry Dipoto renunció después de una acalorada reunión con el staff de coaches, siendo la gota que derramó el vaso en lo que había sido una conflictiva relación con el veterano manager Mike Scioscia. En ese entonces, los Angels se encontraban a cuatro juegos por debajo del primer lugar y en medio de una lucha por el comodín y la salida de Dipoto antecedió un ciclo de 13 triunfos en un lapso de 15 encuentros. Pero los movimientos hechos para mejorar el roster antes de la fecha límite de cambios del 31 de julio (con la incorporación de los jardineros Shane Victorino, David DeJesus y David Murphy) fueron ineficientes. Los Angels perdieron fuelle y se desvanecieron hacia el final de otro verano decepcionante.

La recta menguante de Jered Weaver

La última ocasión en la cual la recta de Jered Weaver alcanzó un promedio superior a las 90 millas por hora fue en 2011. Durante los tres años siguientes, lanzaba cerca de las 88 mph y a pesar de ello, logró sumar 49 victorias, 556 1/3 innings y efectividad de 3.24. Su determinación y conocimientos, sin mencionar el engaño de sus envíos, le permitieron mantenerse dentro de los mejores pitchers de todo el béisbol a pesar de no contar con un lanzamiento contundente. Para 2015, con 32 años, la recta de Weaver cayó hasta viajar a 84 millas por hora. Y después de ello, no hubo recuperación. Los días de Weaver como fuerza legítima en los primeros puestos de la rotación (o a lo sumo, como un miembro útil a mitad de la terna de abridores) terminaron de manera abrupta. Los Angels aún no han conseguido un sustituto digno.

La rotación... o carencia de una

Todo el Fenway Park cayó en abrupto silencio en la noche del 20 de agosto de 2014. Garrett Richards, el electrizante diestro joven quien se encontraba en medio de una temporada revelación, cayó al suelo retorciéndose del dolor, flexionando su rodilla izquierda luego de desgarrarse un tendón rotuliano. Fue un preludio de lo que se convirtió en una abrumadora serie de lesiones para los lanzadores abridores de los Angels.

Durante los cinco años siguientes, Richards, Andrew Heaney, Tyler Skaggs, Nick Tropeano y Shohei Ohtani requirieron todos someterse a la cirugía Tommy John, mientras que Matt Shoemaker lidió con un misterioso problema en un nervio que le limitó a sumar apenas una apertura en un periodo de 15 meses. Entre 2015 y 2018, 32 lanzadores hicieron sendas aperturas para los Angels. Y en el primer día del mes de julio de 2019, Skaggs fue encontrado sin vida en su habitación de hotel a los 27 años, mientras comenzaba a surgir como grandeliga. La organización sigue lidiando con las consecuencias del trágico incidente.

Septiembre de 2017

Los Angels se encontraron sufriendo una calamidad general durante un periodo de tres años; a pesar de ello, captaron rápidamente la atención de los observadores del béisbol en todo Estados Unidos el 31 de agosto de 2017, la fecha límite para adquirir peloteros elegibles para jugar en la temporada. Con un récord de 69-65, los Angels se hicieron con los servicios del jardinero Justin Upton y el segunda base Brandon Phillips, que sumaban siete apariciones en el Juego de Estrellas entre ambos. A pesar de ello, los Angels súbitamente perdieron fuerza, ganando apenas 11 de sus 28 compromisos siguientes. Otra temporada perdida.

Infructuosos esfuerzos para contratar a Patrick Corbin

Era evidente que los Angels necesitaban de un abridor digno de ocupar los primeros puestos de la rotación antes de la temporada 2019 y el gerente general Billy Eppler intentó hacerse con los servicios del agente libre Patrick Corbin, elegido en segunda ronda del draft por la organización en 2009 para luego negociarlo a Arizona un año después. Corbin decidió firmar por seis años y $140 millones con los Washington Nationals, haciendo que Eppler terminara buscando en el estante de gangas con el fin de llenar huecos en su staff de lanzadores. Terminó gastando aproximadamente $30 millones en Matt Harvey, Trevor Cahill y Cody Allen, que sumaron 131 carreras limpias toleradas en 185 innings para un equipo que terminó con récord 72-90. Corbin tuvo marca 14-7 con efectividad de 3.25 para la novena que terminó alzando el trofeo de Serie Mundial.

El sistema de fincas

La revista Baseball America catalogaba al sistema de prospectos de los Angels como el peor o el penúltimo de todo el béisbol al inicio de todas las temporadas comprendidas entre 2013 y 2017. Si están buscando la razón principal por la cual esta organización no ha puesto sobre el terreno talento suficiente para complementar al mejor jugador del béisbol, no hay que ir más allá. Se puede aludir a la pérdida de puestos de selección en el draft como compensación por agentes libres costosos, o la reducción de gastos en el mercado internacional a finales de la década 2010, o los drafts fallidos que se produjeron posteriormente. Todas son razones válidas para indicar por qué el sistema de ligas menores de los Angels, que previamente estaba rebosante de talento prometedor, evolucionó hasta convertirse en el hazmerreir de toda la industria. Los efectos se sintieron de forma dramática a nivel de equipo grande.

Unos Angels que no pueden ufanarse de contar con los ingresos económicos de potencias tales como los New York Yankees o Los Angeles Dodgers necesitaban con urgencia de peloteros a precio módico, talentosos y jóvenes que ayudaran a compensar la carga de los altos salarios en su nómina y han confrontado reiterados problemas para producirlos. Y debido a ello, constantemente se ha visto en la necesidad de llenar vacíos en su club de Grandes Ligas con los jugadores menos valorados en el mercado de agentes libres, lo cual ha representado un rio con cauce traicionero durante la historia del béisbol. Nombres de la talla de Blanton, Madson, Harvey, Cahill, Raúl Ibáñez, Matt Joyce, Zack Cozart y Jesse Chávez nos muestran que no le ha ido bien a los Angels en este departamento.

Trout (y de forma indirecta, la totalidad del segmento de nuestra población que manifiesta pasión por el béisbol) ha sufrido gracias a ello.