El debut de Ichiro Suzuki, implacable con el bat desde el principio

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Cuando caminó por primera vez del círculo de espera hacia la caja de bateo aquella noche del 2 de abril en Seattle, Ichiro Suzuki no lo sabía, pero dio el primer paso en el sendero hacia Cooperstown.

Hace 19 años y luego de una brillante carrera en la liga de Japón, Ichiro debutó en Grandes Ligas como primero en el orden al bat de los Seattle Mariners en un duelo ante los Oakland Athletics. Fue el primero de 2,653 juegos que el japonés disputó en la Gran Carpa y en los que sumó 3,089 hits.

Desde un inicio, aquél japonés de 27 años advirtió que sería implacable con el madero tras hacer swing en cuenta de 1-0 y pegar una rola a la segunda base que resultó en el primer out del primer turno al bat de los Mariners.

Sólo dos lanzamientos.

En su siguiente turno, en la tercera entrada, Ichiro volvió a hacer swing al segundo pitcheo del abridor de los Athletics, Tim Hudson. De hecho, intentó hacer contacto la pelota desde el primer lanzamiento, pero abanicó y estaba abajo en la cuenta.

Ichiro pegó otra rola, ésta a primera base para un out sin asistencia.

Sólo dos lanzamientos.

En su tercer turno, Ichiro comenzó a ser paciente: strike cantado y dos bolas. La cuenta 2-1 a su favor y entonces, dos swings más: foul y pinche tirándole.

Tim Hudson volvía a ganar el duelo y dejaba el trabajo en manos del bullpen de los Athletics.

El cuarto viaje de Ichiro a la caja de bateo llegó en la parte baja de la séptima entrada, con Oakland arriba en la pizarra 4-2, y también llegó el primer imparable del japonés. En cuenta de 2-1, Suzuki conectó una rola de hit al jardín izquierdo a lanzamiento del relevista T.J. Matthews, quien luego regaló una base por bolas antes de bajar de la loma.

Un imparable de Édgar Martínez remolcó a Ichiro a la registradora para acercar 4-3 a los Mariners, que empataron la pizarra en el siguiente turno al bat.

En la novena entrada, con el marcador aún empatado y luego de un pasaporte, Ichiro tomó el bat por quinta ocasión e hizo un toque de pelota en el que llegó a salvo a primera y adelantó a segunda base a Carlos Guillén, quien, eventualmente, anotó la carrera con la que Seattle venció 5-4 a Oakland.

Curiosamente, de acuerdo al box score de aquél juego, Ichiro no participó en ninguno de los 27 outs a la defensiva de los Mariners, pero, aunque más adelante hizo gala de su velocidad en el jardín derecho, la marca imagen indeleble que dejó el japonés en la memoria es con el bat.