De lo más improbable, al título de Serie Mundial: Washington Nationals, 2019

Loren Elliott/MLB Photos via Getty Images

Después de que su mejor jugador Bryce Harper se declarara agente libre a finales de octubre de 2018 --para no renovar contrato y firmar en marzo de año siguiente con Philadelphia Phillies-- el futuro de los Washington Nationals se veía más oscuro que nunca para la temporada 2019.

Con la salida de Harper y con el mal inicio de la temporada 2019, para el 23 de mayo parecía que todo estaba perdido para Washington, al tener marca de 19-31 alejados a 10 juegos del líder Phillies en la División Este de la Liga Nacional, lo que algunos aprovecharon para pedir la cabeza del manager novato Dave Martínez.

Sin embargo, empezaron a recortar distancia entre sus derrotas y victorias y el 19 de junio se pusieron en 35-38 para subir al tercer puesto de su división y celebraron el 4 de julio con una victoria que los colocó con 45-41 para ser segundos. Al día siguiente, cayeron al tercero, pero a partir del 6 de julio ya no dejaron el subliderato.

Terminaron la temporada con ocho victorias seguidas y con 10 en los últimos 11 encuentros para compilar marca de 93-69 como primer wild card de la Liga Nacional y tener el derecho de ser local para recibir a los Milwaukee Brewers (89-73) --Sí, los Phillies y Harper terminaron cuartos en la división con 81-81.

Los Nationals llegaron a la postemporada sin ninguna oportunidad de llegar más allá del juego de comodín, menos de la Serie Divisional, pues tendrían que enfrentar a Los Ángeles Dodgers, el equipo que terminó con su mejor marca en la historia en una temporada con 106-56 y con una ventaja de 21 partidos sobre el segundo lugar de la División Oeste…

Y una cosa más en su contra, antes de la fecha límite de canjes del 31 de julio no tomaron a un jugador de peso y solo adquirieron en cambio con Toronto Blue Jays al pitcher Daniel Hudson. Durante la temporada terminaron de configurar su roster en mayo firmando a Gerardo Parra y Javy Guerra, en junio a Fernando Rodney y en agosto a Asdrúbal Cabrera.

DE LO IMPROBABLE, A LA CIMA DE LA HISTORIA

Lo más improbable para seguir con vida en la postemporada sucedió en el juego de wild card el 1 de octubre de 2019, cuando hasta el cierre de la octava entradas se vieron abajo en el marcador por 3-1 en National Park ante los Brewers --que los dominó 4-2 en el rol regular--, luego de que subieron a la loma sus dos mejores lanzadores, Max Scherzer y Stephen Strasburg.

El zurdo Josh Hader se hizo cargo de la octava entrada por los Brewers y tras ponchar a dos de los tres primeros bateadores, se metió en líos al llenar las bases y aceptar un hit al novato dominicano Juan Soto, con un batazo corto que el jardinero derecho Trent Grisham atacó mal para que la bola lo colara, Nationals anotara tres carreras y consiguiera el boleto a la serie divisional.

Llegaron a Los Ángeles sin posibilidad alguna de obtener un triunfo y en el juego 1 de la SDLN se vio claro cuando cayeron 6-0 ante Walker Buehler. Pero, --oh sorpresa--, en el segundo sorprendieron a Clayton Kershaw con tres carreras en los primeros dos innings, mientras Strasburg y Scherzer no permitían libertades en siete episodios combinados para viajar a casa con la serie 1-1.

El regreso a casa ante 43,423 aficionados en el tercer juego los puso al borde la eliminación al ser apaleados 10-4. Ahora Scherzer y Strasburg tenían un panorama oscuro para los juegos 4 y 5, aunque con una ligera ventaja de que en el juego 4 el manager de Dodgers, Dave Roberts, no abrió con Buehrle y quizá allí se marcó la diferencia.

Scherzer fue tocado con jonrón de Justin Turner en el primer inning, pero colgó seis ceros al hilo, mientras su equipo venía de atrás con cuatro carreras en el quinto inning con un jonrón de Zimmerman con dos en base que selló un triunfo de 6-1 para igualar la serie y viajar de nuevo a Los Ángeles con los pronósticos en contra.

El 12 de octubre Dodger Stadium tuvo un lleno de 54,159 aficionados que vio a su equipo tomar ventaja de 3-0 con jonrones de Max Muncy y Enrique Hernandez en los primeros dos innings ante Strasburg. Buehrle blanqueó hasta la sexta y en la séptima salió con dos en base y Kershaw apagó el fuero con ponche a Adam Eaton.

Pero Kersahw tuvo otra actuación infame de postemporada al abrir la octava tolerando jonrones solitarios seguidos a Rendón y Soto para que el juego se fuera a extrainnings. La historia la escribió en la décima Howie Kendrick, con un grand slam sobre Joe Kelly que dio a Nationals una victoria de 7-3 y la serie divisional por 3-2.

Dodgers los había dominado en la temporada 4-3 en siete enfrentamientos.

Como de costumbre en la postemporada, la serie de campeonato no vislumbraba un buen futuro, pues enfrentarían a los St. Louis Cardinals, el equipo que les ganó cinco de siete juegos en el rol regular, algo que ningún otro equipo de otra división pudo hacerles.

Pero, contra los pronósticos, el venezolano Aníbal Sánchez abrió el primer juego con 7.1 episodios sin hit ni carrera --José Martínez le rompió la joya en la octava -- para ganar 2-0 y al día siguiente Scherzer lanzó los primeros seis innings sin hit ni carrera --Paul Goldschmidt le dio el primero en la séptima-- en camino a una victoria de 3-1 que los hizo volver a casa con una sorpresiva ventaja de 2-0.

De vuelta en casa el 14 de octubre, frente a 43,675 aficionados, Strasburg blanqueó a los Cardinals en los primeros seis episodios y terminó llevándose un triunfo de 8-1. Al día siguiente, con 301 aficionados más en el estadio, Washington anotó siete veces en el primer inning para terminar ganando 7-4 y así conquistar el pase a la Serie Mundial.

Kendrick fue nombrado el Jugador Más Valioso de la SCLN al batear para .333, con cuatro producidas, cuatro anotadas. Pegó cinco hits en cuatro juegos, con cuatro dobletes.

Con 43,339 aficionados en el Minute Maid Park de Houston arrancó la Serie Mundial el 22 de octubre, y tras verse abajo en el primer inning con Scherzer en la loma, Nationals vino de atrás ayudado por jonrones de Zimmerman y Soto ante Gerrit Cole para llevarse una victoria por 5-4 sobre los Houston Astros.

Al día siguiente, en un buen duelo que estuvo empatado 2-2 en seis entradas, Washington atacó con 10 carreras en las últimas tres entradas --seis en la séptima para terminar-- apaleando a los Astros 12-3, cargando con la derrota Justin Verlander, que un mes después fue galardonado con el Cy Young de la Liga Americana sobre su compañero Cole.

Con ocho victorias en fila --desde la segunda de la Serie Divisional de la Liga Nacional-- regresaron a casa el 25 de octubre, pero solo anotaron tres carreras en 27 entradas y aceptaron 19 para sufrir tres escalofriantes derrotas ante la desilusión de sus aficionados y verse abajo 2-3 en su retorno a Houston.

Pero en Houston, la magia volvió y son Strasburg --5-0 en la postemporada-- y Scherzer --3-0 en la postemporada-- se alzaron con par de victorias inesperadas derrotando a Verlander y no dejando ganar a Zack Greinke. En el juego 6 le dieron la vuelta a la pizarra en la quinta entrada.

En el séptimo partido, Greinke los blanqueó en los primeros seis episodios, pero en la séptima Anthony Rendon y Kendrick dieron jonrones para darle la vuelta al partido y encaminar a la victoria de 6-2 que los convirtió en el sexto equipo wild card que conquista una Serie Mundial.

Fue el Clásico de Otoño de los visitantes, pues de local ningún equipo ganó, para ser la primera vez en la historia que el equipo de gira sale invicto con 7-0. Al final, Nationals derrotó a dos equipos que sumaron 213 victorias, 107 los Astros y 106 los Dodgers.

Strasburg fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, con marca de 2-0, una efectividad de 2.51 con 14 ponches en 14.1 entradas.

Tuvieron que superar cinco juegos de eliminación y en el camino de sus 12 victorias en la postemporada, le dieron duro al cerrado Hader y a los ases Kershaw, Cole y Verlander, así como al fenómeno de los Cardinals, Jack Flaherty.