El triple, el imparable más complicado en el arte del bateo y para completar un ciclo

Batear en el beisbol es un arte al considerarse la actividad más difícil en cualquier deporte y en ella hay aspectos que son aún más complicados, como conectar un triple cuando se busca completar el ciclo de bateo en un juego.

De hecho, pegar un imparable de tres bases en cualquier situación es toda una hazaña.

El jonrón es espectacular, pero como con cualquier imparable, un cuadrangular es resultado de la combinación de varios factores, principalmente fuerza y precisión en el contacto con la pelota. En otros aspectos, el estilo del pelotero en turno entra en juego, pues hay bateadores de contacto cuya característica es poner la pelota en juego o mandarla a algún punto particular en los jardines.

Para batear un triple, la velocidad del bateador y quizá hasta la configuración de los parques jueguen un papel destacado, pues no es lo mismo mandar la pelota al Triples Alley (Callejón de los Triples) del Oracle Park de San Francisco o hacerla volar en el aire ligero en Coors Field de Denver, que mandarla a los jardines de Fenway Park en Boston, que tiene las menores dimensiones entre los estadios de Grandes Ligas.

Más allá de lo anterior, está la frialdad de los números, que indican que, al menos en las últimas 20 temporadas, incluida la actual hasta el pasado domingo 23 de agosto, el imparable más difícil de batear es el triple.

Desde la campaña del 2000, 6,957 bateadores se han quedado a un imparable de completar el ciclo, es decir, pegar un hit sencillo, un doble, un triple y un jonrón en un mismo juego sin importar el orden. El hit que más veces ha faltado para completar el ciclo es el triple en 5,278 ocasiones. El segundo es el cuadrangular (1,036), seguido del doble (503) y al final, por el hit sencillo (140).

En otro sentido, además de pegarle a la pelota, lo más fácil al pararse en la caja de bateo es batear un hit sencillo. Claro, a menos de que se trate de un juego sin hit como el que lanzó Lucas Giolito con los Chicago White Sox, en el que fue difícil batear lo que fuera.

Kye Tucker, jardinero de los Houston Astros, es el líder en triples en la actual temporada de Grandes Ligas con cinco. Tres de sus triples los pegó en una serie ante los Colorado Rockies en el Coors Field, donde la pelota vuela más por la altitud.

De hecho, Tucker se ha quedado dos veces a un imparable de completar el ciclo de bateo, el 19 de agosto en el primero de esa serie ante los Rockies en Denver, juego en el que le faltó un doble para lograr la hazaña, y el lunes 24 del mismo mes, cuando, curiosamente, sólo le hizo falta el triple para completar el ciclo ante Los Angeles Angels.

Desde la temporada del 2000 y hasta la jornada del pasado domingo 23 de agosto, el orden de hits y extra bases es igual: se han pegado 572,489 imparables de una base, 173,522 dobles, 17,907 triples y 105,114 jonrones.

Hasta la jornada del martes 25 de agosto, el líder en imparables en Grandes Ligas era Charlie Blackmon, de los Rockies, con 45, pero sólo un triple.

Por la razón que sea y pese a que el bateo sin estrategia predomina en la Gran Carpa, el triple se confirma como el hit más difícil de conseguir con el madero en las manos.

Información de ESPN Stats & Information se usó en este artículo.