Cora vs Boone y la importancia de los dirigentes en el béisbol moderno

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Continúa la mayor rivalidad del béisbol, Yankees-Red Sox ahora en Fenway Park (1:29)

En la última serie, los de New York consiguieron dos de tres juegos ante Boston, por lo que Carolina Guillén y Enrique Rojas hablaron del momento de ambos equipos de cara a una nueva serie entre ambos. (1:29)

Red Sox y Yankees iniciarán su cuarta serie de la temporada durante la jornada del jueves, en un año donde sus dirigentes han sido el centro de las discusiones sobre los resultados obtenidos hasta el momento

Boston Red Sox y New York Yankees se encuentran nuevamente en rumbo a una colisión, luego de una agitada serie en la cual se suspendió un partido y otro fue jugado en medio de una tormenta que obligó a concluirlo en la sexta entrada.

Los “Bombarderos del Bronx” llegan a la serie en bueno momento, a pesar de que han estado jugando un béisbol inconsistente, lo que les mantiene en el tercer puesto de la división este de la Liga Americana y hasta el momento, fuera de la competición por uno de los puestos del “Wild Card”. De su lado, los “patirrojos” han estado tambaleantes en julio, pero se mantienen superando todas las expectativas que sobre ellos se presentaron al iniciar el año, por lo que siguen líderes de su división.

Con dos rumbos que hasta ahora han sido muy diferentes, una gran parte de la conversación ha girado en torno a lo que los dirigentes de ambas franquicias han realizado en el 2021. Alex Cora, quien regresó de una suspensión en 2020, ha transformado a unos Red Sox que fueron imposibles de ver en la campaña pasada. Su llegada se combinó con múltiples movimientos para llenar huecos en el equipo y en lo que se pensó sería un año en el cual los de Boston no competirían, la realidad ha sido completamente distinta a lo esperado.

Según los jugadores de Red Sox, mucho del éxito tiene que ver en la forma en que Alex Cora se comunica con ellos. La atención al detalle, el explicar el razonamiento de cada movimiento que se realiza y la constante motivación a cada pelotero, así como la creación de un verdadero ambiente de equipo son claves para lo que Red Sox está tratando de lograr.

De su lado, Aaron Boone se mantiene siendo un mánager que acumula victorias. A pesar de las críticas (algunas merecidas, otras no tanto), bajo su dirigencia los Yankees han sido un equipo ganador, pero esto no se ha traducido en campeonatos. Por momentos, el dirigente estadounidense se ha visto pasivo y no arriesga en los momentos más apremiantes de los partidos importantes, lo que se traduce en que varias veces se ha visto una actitud derrotista que afecta el rendimiento del equipo.

En un béisbol como el actual, donde la sabermetría y los departamentos de operaciones de béisbol tienen mucha más incidencia que hace 10 años, Cora y Boone son caras opuestas de una misma moneda. Ambos muestran la importancia que mantienen los dirigentes en el béisbol, a pesar de los cambios en la forma en que se manejan los equipos, contrario a la opinión de que el rol del mánager ha quedado relegado. Los dos son ejemplos de prácticas distintas y cómo estas afectan el desempeño de las escuadras.

A pesar de los números y de los planes que se hagan desde las oficinas de operaciones, los dirigentes todavía son los encargados de llevar el mensaje de cómo jugar, algo que ninguna estadística puede medir o comprobar. El rol del dirigente ha cambiado, pero su importancia sigue siendo tan grande como siempre, en especial cuando más jugadores jóvenes se están incorporando a MLB.

Desde el debut de ambos como dirigentes en 2018, Cora y Boone han sido exitosos, sus récords así lo confirman. La diferencia entre ambos estilos demuestra que no hay una sola forma para ganar, pero a la vez apunta hacia el hecho de que la actitud del mánager, su desenvolvimiento “en las trincheras” con sus jugadores, transforma al equipo y es clave para ganar llegar a una Serie Mundial y ganarla.

Cada cual puede elegir el estilo de su preferencia, pero hay uno que ya levantó el trofeo de la Serie Mundial, a pesar de que el otro ha ganado más partidos. La importancia del mánager no se mide con números, pero su relevancia sigue siendo clara.