Red Sox madruga a Astros en Juego 2 de SCLA, pero falta mucho por jugarse

HOUSTON -- Los Houston Astros saben que deben dejar la atípica derrota del sábado atrás y seguir rápido hacia Boston, porque la Serie de Campeonato de la Liga Americana es ahora a ganar tres de cinco partidos.

Los Astros reconocen que fue un juego tan extraño que para el segundo inning ya perdían 8-0 con dos grand slams, como nadie había conectado jamás en la historia y con un lanzador abridor que apenas estuvo en la loma una entrada, antes de dejar muy atrás a su equipo.

"Nadie conecta dos grand slams de la manera que ellos hicieron", dijo el manager Dusty Baker. "Mucho menos de visitantes y eso hizo muy complicado el resto del partido. Hay que reconocer el trabajo de ellos, pero nosotros dejamos demasiado que hacer en el terreno como para pensar en ganar".

"Hay que destacar el esfuerzo de los muchachos que batallaron con el bate hasta el final, pero ya era muy difícil", agregó. "Ahora hay que enfocarnos en el partido del lunes, porque la serie no espera por nadie".

Sí, los Astros deberán pensar la manera en que su abridor, el mexicano José Urquidy, tendrá que tratar de sacar outs y entradas. Sobre todo de detener esa artillería de Boston Red Sox que despertó como grupo desde el primer grand slam de J.D. Martínez y que siguió con el de Rafael Devers.

Pero más allá tendrán que ingeniárselas para enfrentar a Enrique Hernández, el jardinero central de los Red Sox, que los está haciendo pedazos cada vez que se para en el plato de bateo.

Hernández parece seguir en su histórica misión. Este sábado conectó dos imparables, incluido su quinto jonrón de la postemporada, el segundo en la actual serie en la que ya suma tres carreras producidas.

Liderados por el boricua, los Red Sox han conectado 21 hits en dos días frente al pitcheo mayormente de relevo de los Astros, que lleva 14 entradas y dos tercios en los dos primeros juegos de la serie.

"Es difícil pensar que puedes ganarle a un buen equipo, si todos los días esperas que tu relevo saque 15-20 outs", reconoció Baker. "Confíamos en que José haga un buen trabajo. Ha estado antes en este escenario y sabe de qué se trata".

A pesar de la complejidad del partido que ya perdían antes de agarrar el primer bate, los Astros viajarán a Boston este domingo con la motivación de que pudieron levantarse de un 9-0 para terminar 9-5 y con dos cuadrangulares en la última entrada. Es decir, su ofensiva sigue produciendo.

"Creo que estamos bastante parejos", consideró el manager de Houston. "Por eso estamos aquí. Por eso estamos los dos equipos en el Final Four. Estos son dos equipos que no van a renunciar. Ellos tomaron el liderato hoy temprano. Pero seguimos compitiendo compitiendo y esto está lejos de terminar".

El manager de los Red Sox, Álex Cora, coincidió con su colega.

"Esos muchachos van a competir hasta el final, igual que los míos", afirmó. "Sabemos que ellos son un equipo que puede hacer muchas carreras. Nosotros también".

El tercera base de los Red Sox, Rafael Devers, quien conectó el segundo grand slam de la tarde, se pronunció de manera similar.

"Ellos tienen tremendo equipo, igual que nosotros", dijo. "Esta va a ser una gran serie, que ahora está empatada".

El tercer juego de la serie se jugará en el Fenway Park de Boston, con Urquidy como abridor para los Astros. Los Red Sox aún están por definir a su abridor.