Joyita de Framber Valdez en loma de Fenway Park pone a Astros a un paso de la Serie Mundial

BOSTON -- Hace unos días, los Houston Astros parecían desahuciados en la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Boston Red Sox, que jugaban un beisbol casi perfecto.

Las cosas cambian rápidamente en las Grandes Ligas cuando aprovechas los momentos y los Astros así lo manifestaron tras ganar el Juego 4 y vencer, con joya del dominicano Framber Valdez, con pizarra de 9-1 a los Red Sox para colocarse arriba 3-1 en la Serie de Campeonato en la Liga Americana y a un triunfo de llegar a la Serie Mundial.

Mientras Boston se iba arriba 2-1 en la serie, los pitchers abridores de los Astros parecían niños que jugaban ante bateadores profesionales y parecía increíble pensar que estaban en su quinta serie consecutiva por el boleto al Clásico de Otoño.

Valdez dio a los Astros la mejor apertura de un abridor en toda la Postemporada tras llegar a la quinta entrada con juego perfecto y a la sexta con pelota de un hit, con lanzamientos para strikes por todos lados del pentágono y del resto se encargaron sus bateadores, que alargaron el buen momento que viven desde el último tercio del Juego 4 del martes pasado.

“Fui mucho más agresivo con la zona de strike. Me sentí bien y mis pitcheos estuvieron entrando”, destacó Valdez, quien trabajó ocho entradas en las que permitió tres hits, una carrera, regalo una base por bolas y ponchó a cinco rivales. “Pudimos sacar outs rápido y esa fue la clave. Claro que nuestros bates, que son muy buenos, me dieron el respaldo pronto y eso te da más confianza”.

Los Astros apalearon a los Red Sox en ante 37,599 enardecidos aficionados en Fenway Park que hicieron su parte desde que la serie se trasladó a Boston al tratar con la mayor de las hostilidades a cualquier pelotero de Houston.

Ahora, el que ayuda poco es el pitcheo de los Red Sox, en especial el de relevo, como sucedió cuando los Astros empataron la serie en el Juego 4.

Los bateadores que deben producir en Houston ya despertaron de manera oficial y consistente. Incluso, hasta los que faltaban de levantar la mano en la serie lo hicieron. Yordan Álvarez comenzó la fiesta texana la noche del miércoles desde la segunda entrada con solitario cuadrangular, siguió con doble en la sexta para producir dos carreras más y Yuli Gurriel y Jose Siri empujaron otras dos cada uno en lo que ya era una auténtica paliza bajo la modalidad de blanqueada al rival.

El pitcheo abridor de los Red Sox es el que ahora pide auxilio de cara al Juego 6, que podría representar la coronación de los Astros, en casa, en la Liga Americana.

Chris Sale hizo un trabajo decente en el Juego 5, mantuvo a su equipo en competencia a pesar del jonrón de Álvarez en la segunda entrada, hasta que el cubano le cayó con el doble en el sexto capítulo para sacarlo del partido con siete ponches y tres carreras, dos limpias, en su cuenta personal.

“Chris hizo un gran trabajo. Hubo poco contacto débil durante la noche, pero luego vino una base por bolas, tampoco hicimos una jugadas”, indicó Alex Cora, manager patirrojo. “Después llegó Álvarez y conectó su hit, pero Chris estuvo tirando bien. Su repertorio estuvo bien. Lanzó hasta 97 (millas) con un buen slider.

“Álvarez hizo un buen trabajo sólo tratando de mover a los corredores en las bases y lo hizo pegando para el lado contrario”, agregó.

Ni Ryan Brasier ni Hansel Robles cooperaron con la causa al combinarse para cinco carreras recibidas si se suma la que produjo Michael Brantley en el séptimo inning para ratificar que está de regreso a la forma con la que compitió por el título de bateo en la temporada regular.

El bullpen de los Red Sox ha permitido 13 carreras en los últimos dos partidos de la serie.

“Hay que dejar esto atrás rápido”, destacó el catcher de Boston, Christian Vazquez. “El viernes es otro partido y tenemos que enfocarnos en jugar partidos completos. Las últimas dos noches nos hemos caído al final. Ya lo hicimos en 2018, ganamos tres en Houston, ahora sólo tenemos que ganar dos”.

Hasta que J.D. Martinez pegó su jonrón en el séptimo capítulo sobre Valdez, los Astros habían anotado 14 carreras en 15 entradas y un tercio desde la novena del Juego 4, cuando la historia pudo ser diferente si el umpire en turno, Laz Díaz, canta una bola que parecía strike sobre el bateador emergente Jason Castro, quien dos lanzamientos después, se convirtió en el sencillo que comenzó el rally de siete rayitas para Houston.

A la defensiva, Valdez ofreció en la loma lo que los Astros necesitaban para mantener quietos los bats de Boston.

“Su muchacho estuvo increíble. Estuvo lanzando más duro de lo usual, su bola estuvo moviéndose y no conectamos fuerte la pelota”, indicó Cora sobre la labor de Valdez. “Tuvimos dos elevados, si no me equivoco, y el jonrón. Hay que darle crédito. Su sinker fue irreal. Nos quitamos la gorra ante él y seguimos adelante”.

A partir del viernes, los Astros tendrán dos oportunidades en su casa, el Minute Maid Park, para volver al Clásico de Otoño.

“Tenemos que ganar dos partidos para ir a la Serie Mundial“, ironizó Cora por su lado. “Ese es el resumen. Obviamente, hay que comenzar de nuevo mañana y estar listos para el día siguiente. Tenemos que tomar un día a la vez. No es la primera vez que estamos en esta situación. Lo hicimos en el juego 162 (último de la temporada), también en el de comodines.

“En vez de pensar que tenemos dos partidos, hay que pensar en que sólo es uno el viernes”, finalizó el timonel de los Red Sox.