¿Podrá Brasil sobrevivir sin Neymar? La selección brasileña y la Copa América han sufrido un duro descalabro esta mañana en la reunión de la Comisión de Disciplina el torneo. Neymar está fuera por los siguientes dos juegos y Brasil no tiene manera de suplir lo que él puede ofrecer en la cancha. ¿Qué veremos ante Venezuela? ¿Puede Brasil quedar eliminado, vergonzosamente, en la ronda de grupos de una Copa América? ¿Qué tipo de futbol ofrecerá la selección de Dunga sin Neymar en el campo de juego?
LOS ANGELES -- Entre la caliente noche del Monumental y el frío amanecer de Santiago, la Copa América se destempló.
Los goles que le faltaron a Colombia para corroborar su supremacía sobre Brasil cayeron en las oficinas de la Comisión Disciplinaria de la Copa: la estrella brasileña Neymar ha sido suspendido dos juegos, con lo que se perderá el ultimo choque de la ronda de grupos ante Venezuela y en caso de que Brasil avance a la siguiente ronda, el partido ++ya de eliminación directa++ en los cuartos de final. Brasil perdió a su gran figura, a su invaluable joya, a quien puede ser la ultima conexión con el futbol de antaño. Con su "Jogo bonito", con aquel estilo que le encumbró y que marcó a generaciones y generaciones en el mundo.
Brasil esta en "shock" futbolístico y el torneo, de paso, ha perdido a uno de los grandes e inobjetables pretextos para encender la televisión.
Dunga, que llegó al encuentro ante Colombia con 11 triunfos consecutivos, tendrá que encontrar la manera de jugar y de sobrevivir sin Neymar, cosa que aunque no es imposible, nos podría conducir a un estado de terrible depresión: si de por si este Brasil juega alejado de sus preceptos históricos, sin Neymar, lo hará más retrasado, buscando que el orden, la fuerza, la determinación y el deseo estén por encima de la calidad. Dunga no tuvo deseos anoche de arriesgar más de lo estrictamente necesario: Neymar estaba sólo arriba, sin un solo socio, si nadie que hablara su mismo idioma futbolístico. En la segunda parte, entro Coutinho y algún viento de esperanza de asomo. Ya desesperado, Brasil puso también a Tardelli y a Douglas. Nada sirvió, mas que le impotencia de verse superado, impotencia que termino con una tarjeta roja cuando Neymar se iba echando humos rumbo al vestidor.
Quedan pocos rastros del espectacular juego brasileño que marcó grandes épocas. En Brasil, la salida fácil es echarle la culpa los europeos, porque según ellos, han transformado a sus futbolistas, de virtuosos, de románticos, de empíricos a esquematizados, pragmáticos y ordenados. Hoy, Brasil no tiene nada: ni su "magia" de antaño ni el aparente nivel competitivo que sus futbolistas han adquirido en tierras europeas. Brasil lo ha perdido todo, incluyendo a Neymar, que era sí, su ultima esperanza...
@Faitelson_ESPN
