Gilberto Ramírez ya vibra por la pelea ante Arthur Abraham

Mikey Williams/Top Rank

LAS VEGAS - Se suponía que el primer frente a frente entre el mexicano Gilberto ‘Zurdo’ Ramírez y el armenio avecindado en Alemania, Arthur Abraham, sería hasta el martes en el lobby del MGM Grand de esta ciudad, pero este lunes tuvieron un inesperado encuentro en el gimnasio de Top Rank y ahí comenzó a sentir el sinaloense la adrenalina por disputar su primer campeonato del mundo.

Ramírez (33-0, 24 Ko’s) enfrentará a Abraham (44-4, 29 Ko’s) por el campeonato Supermedio de la Organización Mundial de Boxeo e intentará en ello convertirse en le primer peleador mexicano en la historia en ostentar un cetro en las 168 libras, motivación de sobra para el otrora peón mazatleco.

“Como que sí se sintió ya la adrenalina, la emoción de una pelea de campeonato, al fin sentí ya lo que un tipo de pelea como esta atrae y estoy listo, ya más o menos sabía yo que era más chaprrito que yo, pero tuve un excelente campamento, el mejor, tuve bastante tiempo para organizar mis ideas, trabajar con sparrings de lujo, y ya nada más esperamos que llegue el día de la pelea”, estableció Ramírez en charla con ESPN.

“Me siento en el mejor momento de mi carrera, apto física y mentalmente, y pues me encantan los retos, este reto es muy grande, quiero quitarle lo que tiene, yo voy a estar listo para una guerra arriba del ring, estoy preparado para eso y más, voy a dar lo mejor, hay que practicar lo que hice en el gimnasio y espero disfrutar mucho esa noche”, añadió.

Gilberto dijo sobre la posibilidad de hacer historia que es un honor para él tener la posibilidad de ser el primer campeón en 168 libras. “Yo creo que aparecería en el mapa y de gran forma, como buen mexicano voy a dejar todo en el ring y demostrarlo, vamos a cumplir el sueño primero Dios”, reiteró.

Gilberto, acompañado de su equipo de trabajo con Héctor y Jesús Zápari, así como por Sean Gibbons, el excampeón mundial José Benavidez y el prospecto David Benavidez, con quien hizo sparring, trabajó por espacio de una hora en el gimnasio de Top Rank, para quedar ya muy cerca de las 168 libras que deberá marcar el próximo viernes en la ceremonia de pesaje.