Daniel Suárez se convirtió en el primer piloto nacido en México en ganar la Coca-Cola 600 dentro de la Nascar Series.
Daniel Suárez consideró que los mexicanos no han apreciado el valor real que tiene ver a los pilotos mexicanos en las principales categorías de automovilismo.
El pasado domingo, Suárez se convirtió en el primer piloto nacido en México en ganar la Coca-Cola 600 dentro de la Nascar Series, mientras que Noel León logró la primera victoria para un piloto mexicano en la Fórmula 2.
“Ya tenemos varios años viviendo esto. Varios años que el automovilismo está viviendo algo muy bonito y ojalá que todos no lo tomemos a la ligera, teniendo pilotos mexicanos a este nivel y estas categorías. Me siento orgulloso de ser uno más de este grupo”, dijo al hablar sobre Noel León, Pato O’Ward y Checo Pérez.
Dani Suárez, piloto del equipo Spire Motorsports, compartió que felicitó hace unos días a Noel León por lograr su primer victoria en la categoría que antecede a la Fórmula 1.
“Hablé con Noel hace un par de días. A Noel lo conozco desde que andaba en pañales, a Pato igual tenemos muchos años de conocernos. Es bonito apoyarnos y vernos triunfar en diferentes categorías”, dijo el regiomontano.
Dani Suárez: Sin Kyle yo no estaría aquí
La victoria de Suárez en la Coca-Cola 600 tuvo un valor especial para el mexicano, ya que fue la primera carrera después del fallecimiento de Kyle Busch, quien contaba con 41 años. Dani recordó con nostalgia a su rival y compañero al correr con el equipo Kyle Busch Racing.
Dani recordó sus inicios dentro de las categorías de Estados Unidos y señaló que Kyle fue una pieza fundamental para su adaptación y crecimiento.
“Muchas veces me sentí como pez fuera del agua. Agradezco a Kyle sus consejos, fue un guía. En 2014 gané algunas carreras regionales, pero en categorías grandes conocí a Kyle y para mí él era Superman y una leyenda. Con mucha pena fui a presentarme y con más confianza en 2015 lo busqué para que me apoyara. Le pedí el teléfono y si podía buscarlo. Todas las semanas hablamos por teléfono.
"Se volvió algo semanal que cada miércoles o jueves hablaba con él 20-30 minutos y me ayudaba para buscar pista o cómo tomar la pintura, porque no teníamos la data o información que hoy en día tenemos. Nos hicimos amigos. Cuando le gané la primera vez me dijo que ya no íbamos a hacer llamadas, porque había aprendido y me ayudó sin tener que ayudarme. Si no fuera por eso no estaría aquí”, declaró.
