No sufrir más de la cuenta

ESPN Run

Si bien la mayoría de los corredores eligen el running en búsqueda de momentos de satisfacción, esta no siempre resulta una actividad placentera. En ocasiones, los entrenamientos demasiado intensos pueden conducir a un alto consumo de energía, lo que resulta en síntomas como mareos, sensación de desmayo y visión borrosa.

Por otro lado, cuando el cuerpo no descansa lo suficiente, no puede reconstruir las fibras musculares. Esto provoca una caída en el rendimiento y facilita la aparición de lesiones. Hay que tener en cuenta que el ejercicio intenso o prolongado conduce a un elevado consumo de glucosa, y este aumenta la pérdida de agua y electrolitos. Esta pérdida, sumada a los niveles bajos de glucosa en sangre, hace que aparezcan distintos síntomas como mareos o sensación de falta de energía.

Para evitar estos malos momentos, hay que mantenerse hidratados y consumir alimentos como geles de carbohidratos cuando el entrenamiento dura más de una hora. Además, es importante consumir hidratos de carbono de absorción lenta antes del entrenamiento, para tener energía extra.

Por último, si los mareos o la falta de energía aparecen con frecuencia, hay que prestar atención en la forma de hidratación, la alimentación y evaluar con un profesional si estás sobreentrenado o existe algún otro problema. La falta de entrenamiento también puede generar un agotamiento extremo sobre todo cuando los runners enfrentan a competencias para las que no se prepararon correctamente.

¿Estás realizando todo lo posible para recuperarte correctamente?