La historia del mejor tuitero del atletismo

La Bolsa del Corredor

Joaquín Carmona es un referente en las redes sociales del mundo del atletismo. Pero, de un día para el otro, dejó de publicar. 3 mesen pasaron de su último tuit.

¿Por qué? Se trata de un hombre de 46 años que prefiere dormir en un parque de Madrid a hacerlo en los albergues, donde le han contado “situaciones horribles” a las que prefiere no enfrentarse.

Llegó desde Zamudio, un pueblo al lado de Lezama en Bilbao, donde fue el menor de dos hermanos en una familia particular. “Mi padre era alcohólico y mi madre enfermó muy pronto de manera que la pobre solo podía salir a la calle una vez al año porque vivíamos en un cuarto sin ascensor y costaba lo indecible manejarla”, le confesó a La Bolsa del Corredor.

Llegó a Madrid a los 19 años, empezó a trabajar “repartiendo publicidad” y luego tuvo “un quiosco de helados en la calle Orense”. Hoy es un indigente que se conecta al wifi de una biblioteca pública que, desde el 15 de marzo, tiene el acceso cerrado por la pandemia del COVID-19.

"Para mí Twitter es una terapia que me desahoga de todo esto y que me permite escribir de una de mis grandes pasiones como es el atletismo desde que vi ganar a Kratochvilova en el 800 en el Mundial de Helsinki 83 en unas vacaciones en Los Alcázares. Me gustaba todo pero esa carrera se me quedó grabada. Y el hecho de saber que en Twitter entretengo a la gente me lleva a pensar que por lo menos estoy haciendo algo bien".