Un buen momento para empezar a correr

ESPN Run

Luego de una larga inactividad física obligada por la cuarentena, muchas personas que llevaban una vida medianamente sedentaria, o al menos no demasiado activa, sienten la necesidad de comenzar a mover su cuerpo de forma regular. Y en este contexto, el running ocupa el centro de las miradas, ya que es un deporte que no requiere de elementos costosos, puede practicarse en solitario y prácticamente en cualquier lugar. Pero claro, esas primeras salidas también requieren de algunas atenciones especiales. El primer paso es asegurarte de tener un calzado que sirva para correr. No es necesario que sea de los más costosos, pero sí que cumpla con los requisitos mínimos, que tenga buena amortiguación, sea cómodo y medianamente liviano, para evitar así lesiones y momentos desagradables. Correr siempre tiene que ser un placer. Además, es muy importante asegurarse de contar con la aptitud física para hacerlo, es decir no tener alguna patología que pueda agravarse con el ejercicio físico. Esto no es lo más común, pero tampoco nadie está exento de sufrirla, y las dudas se van a evacuar por completo con un simple chequeo médico.

Por otro lado, empezar con una rutina de entrenamiento puede ser agotador si nunca hiciste ejercicio físico. Por lo tanto, en las primeras semanas deberás seguir una planificación que adapte a tu cuerpo de la vida sedentaria a la activa. Esto debe hacerse de forma prolija y gradual. Si te provoca nervios o ansiedad el hecho de no saber cómo empezar a correr, no te preocupes eso es completamente normal, y lo importante es seguir una planificación. En este sentido, una buena práctica es comenzar intercalando pequeños tramos de 30 segundos trote suave con otros 30 segundos de caminata, durante unos 20 minutos. Este ejercicio debería repetirse idealmente entre 3 y 4 veces por semana, en días intercalados dejando descansos al medio. Luego de la primera semana, ya estarás en condiciones de trotar 40 segundos y caminar 20 segundos, repitiendo la secuencia por 20 minutos la segunda semana y 25 minutos la tercera. Para completar el primer mes, trota suave en tramos de 1 minuto y camina 10 segundos, repitiendo estas series durante 30 minutos. Luego de esas cuatro semanas tu cuerpo ya habrá experimentado adaptaciones cardiovasculares importantes, y notarás como podrás trotar algunos tramos más largos de forma continua con algo de esfuerzo, pero dentro de tus posibilidades.

Recuerda que es muy importante darle a tu cuerpo los tiempos suficientes para producir adaptaciones, y que los descansos son necesarios. Correr, en esta etapa más que nunca, tiene que ser un verdadero placer, algo que no sólo te provoque satisfacción desde lo físico, sino que además despeje tu mente stress y cuestiones negativas. Si logras eso, bienvenido/a al mundo del running.

¿Qué estás esperando para salir a correr?