Dragon's Back Race, la ultramaratón medieval

No Limits Photography

La Dragon's Back Race es una carrera pedestre que durante cinco días atraviesa montañas desde el norte hasta el sur de Gales, en Reino Unido. Para entender la dificultad de esta carrera no sólo hay que ver el total de su kilometraje que supera los 300 kilómetros, sino también observar que durante su trayecto los ascensos suman doble de la altura del Monte Everest. Su primera edición fue en 1992, pero al ser una competencia tan extrema no volvió a hacerse durante 20 años debido a las dificultades logísticas para organizarla, como a que muy pocos corredores se animaban a semejante reto. Fue recién en 2012 y luego de dos décadas de pausa cuando se realizó la segunda edición de la Dragon's Back Race. A partir de allí, se realiza cada dos años.

La carrera debe nombre a un legendario dragón galés, y comienza en el interior del castillo Conwy, en el norte de Gales. Durante cinco días un total de 400 atletas que en la última edición representaron a 31 países intentaron completar un recorrido dirigiéndose hacia el sur, a lo largo de la espina dorsal montañosa de Gales. Según las estadísticas, menos de la mitad de los postulantes logran llegar a la meta, debido a que el terreno es absolutamente salvaje, remoto y sin caminos marcados. Debido a esto no basta con ser resistente y rápido, también hay que tener destrezas para poder correr en la montaña y habilidades para la orientación.

Entre las montañas que enfrentan los corredores en el camino se encuentra el famoso Crib Goch, que conduce hacia la cima de Snowdon. Hay muchas otras partes de la ruta que aceleran el pulso, requiriendo un fuerte enfoque mental, así como también fuerza física. En Dragon’s Back, no hay momentos en los que los corredores puedan relajarse. Se trata de una carrera absolutamente mística en la que si bien los mejores competidores tratan de completar la mayoría de las etapas en tiempos que rondan las 10 horas, la mayoría de los corredores necesitan de mucho más tiempo para acabar con cada jornada, acercándose a las 16 horas. En todo este tiempo se deben subir y bajar montañas en un terreno sumamente técnico. Todo eso para volver a repetirlo al día siguiente, una y otra vez hasta completar las cinco jornadas con pocas horas de sueño y enfrentando a otro enemigo: el clima. Quienes se animan a participar de la Dragon’s Back pueden esperar de todo, desde lluvia torrencial, niebla espesa, granizo y sol, a veces en el mismo día.

Como la carrera se realiza en años impares, la última edición disputada fue en 2019 con un recorrido de 315 kilómetros y cinco días. Pero sus organizadores anunciaron en 2020 que para la edición 2021 se agregará un sexto día de carrera y el trayecto totalizará 380 kilómetros, lo que la hará aún más complicada. Este cambio radical en el evento vendrá acompañado por un nuevo lugar para la meta: el interior del icónico Castillo de Cardiff.

¿Te atreverías a correrla?

https://www.dragonsbackrace.com/