Cambios de hábito para controlar tu peso

El deporte debe ser acompañado de una buena alimentación. ESPN Run

Si cuentas con algunos kilos de sobrepeso y quieres eliminarlos, es muy probable que seguir una dieta sea importante, pero no suficiente. Si no quieres recuperar el peso que vayas perdiendo, los especialistas recomiendan que cambies algunos hábitos y trates de mantenerlos por el resto de tu vida. Estas costumbres se refieren a una alimentación equilibrada y una vida menos sedentaria. El primer consejo al respecto es consultar a un médico. Antes de pensar en correr y comenzar una dieta es importante que cualquier runner se haga un chequeo para asegurarse estar en buenas condiciones de salud. Esta evaluación inicial puede identificar problemas o debilidades físicas y cardíacas. Recuerda siempre que prevenir es mejor que curar.

Una vez que ya estés entrenando, ten en cuenta que, aunque practiques deportes deberás controlar lo que comes. Es muy común ver como gente comienza a correr para bajar de peso, pero no consiguen hacerlo. Esto puede deberse a que al aumentar el gasto calórico tu cuerpo te pedirá más "combustible", es decir más comida, y en estos casos el problema suele ser la elección de los alimentos. Prioriza los ricos en proteínas y bajos en grasas, evitando las comidas fritas, los ultra procesados y los azúcares. Recuerda que mientras menos se modifiquen los alimentos respecto a su estado en la naturaleza, será mejor para tu cuerpo. También es importante que respetes las cuatro comidas para no llegar con demasiado apetito a la cena y comer más de lo debido.

Otro punto importante está en entender que la impaciencia es la enemiga de la perfección, por lo que no te desmotives si no ves resultados inmediatos. Deberás ser constante para que, poco a poco, puedas ir eliminando esos kilos de más. El secreto está en cambiar tu rutina y mantener estos hábitos en el tiempo. Para lograr bajar de peso, sentirte mejor y tener una vida más saludable es importante que hagas un cambio radical en tu vida y también aproveches el ejercicio para las tareas cotidianas. Por ejemplo, de ser posible trata de ir a trabajar en bicicleta, camina en vez de salir en el auto, realiza a diario algunos abdominales en tu casa cuando tengas tiempo (no te llevará más de 10 minutos), bebe mucho líquido a lo largo de la jornada, intenta alimentarte con comidas caseras y naturales, y evita las comidas rápidas e industriales.

¿Qué hábitos recomendás vos?