En estos casos, mejor no entrenes

El exigirse físicamente puede perjudicar la salud. www.freepik.com

No es ninguna novedad: a los runners nos encanta correr, y eso es algo positivo. Sin embargo, esto puede ser un arma de doble filo ya que, ante algunas circunstancias especiales, aunque te invadan las ganas, no deberías entrenar. Esto se debe a que por encima de todo siempre está la salud, y en estos casos podría verse perjudicada al exigirse físicamente. La primera y tal vez más evidente es cuando estás padeciendo una lesión. Entrenar en estas condiciones puede ser una de las peores decisiones que podes tomar como runner. Debes tener muy presente que si tu cuerpo está manifestando dolor en un músculo en particular bajo ninguna circunstancia salir a correr puede ser saludable o beneficioso. Claro que aquí la clave está en diferenciar entre una lesión y el simple cansancio, algo que a los corredores nos acompaña de forma muy seguida. En otras palabras, luego de un entrenamiento duro o una competencia es muy probable que te duelan las piernas, sin embargo, un trote suave puede ayudarte en la recuperación. Por lo contrario, si sufres una lesión en una parte puntual del cuerpo como un desgarro o una tendinitis lo mejor será mantener reposo por un tiempo. En estos casos, además, podrás cambiar tus entrenamientos de acuerdo al tipo de lesión que estés atravesando. Por ejemplo, la natación es un deporte que sirve en la recuperación de lesiones ya que no presenta impactos ni agresiones para tus articulaciones. También los trabajos de gimnasio supervisados por un profesional pueden ayudar. El yoga y pilates son actividades que ayudan a fortalecer los músculos y favorecer la elongación.

Otro caso en el que no debes entrenar es cuando estás enfermo. Si te encuentras en medio de un estado gripal te conviene quedarte haciendo reposo. Es decir, si tienes síntomas como dolor en todo el cuerpo, resfriado, congestión, fiebre y dolor de cabeza, no es nada aconsejable exigirse físicamente. Esto sucede porque ante una enfermedad los anticuerpos del organismo luchan para combatirla, si sales a entrenar esa energía que debe ser utilizada por tus defensas va a disminuir y es probable que cuando vuelvas de entrenar te sientas aún más enfermo. Por lo tanto, cuando no te sientas bien el mejor plan es descansar, recuperarte, hacer reposo y nutrirte bien. Y si sientes que te estás por enfermar, pero aún no tienes todos los síntomas, realiza un entrenamiento muy suave y deja el trabajo duro para otro día. Por último, tampoco aconsejamos que entrenes luego de no haber dormido bien durante algunas noches seguidas. Recuerda que el descanso es una de las claves de un rendimiento deportivo exitoso. Si te fuiste de viaje o no estuviste durmiendo bien por las noches será mejor que te des un recreo, duermas una siesta y dejes el entrenamiento para el día siguiente. Además, en cuanto al aspecto psicológico la falta de horas de descanso trae alteraciones en el humor y pérdida de la concentración. Por lo tanto, una pequeña pausa no te vendrá mal en esos días.

¿Sufriste alguna lesión por exigirte de más?