Historias de vida: Fatuma Roba

La primera africana en ganar una medalla de oro. Designed by prostooleh / Freepik

La tradición de grandes maratonistas etíopes remonta sus comienzos hacia mediados de la década de 1950, con la aparición de Abebe Bikila rompiendo con todos los moldes pre establecidos. Pero hubo que esperar hasta mediados de los '90 para que una mujer de ese país hiciera lo propio en la rama femenina. Estamos hablando ni más ni menos que de Fatuma Roba, quien entre otros logros obtuvo la medalla de oro en el maratón en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, convirtiéndose así en la primera mujer africana en lograrlo.

Fatuma nació el 18 de diciembre de 1973 en Bekoji, Etiopía. A medida que fue creciendo se interesó por el atletismo, pero por ese entonces no había modelos femeninos en las carreras de larga distancia en su país, donde la única imagen era el legendario Abebe Bikila. Por lo tanto, mientras estuvo en la escuela no se animó a correr de forma competitiva, pero sí entrenaba en su casa, lejos de las miradas de sus compañeros.

En la temporada 1988, y con sólo 14 años de edad hizo su debut en la media maratón. Poco después, para el año 1992 sus tiempos ya se ubicaban entre los seis mejores a nivel mundial en la distancia. Y luego de quedar primera en la categoría junior y séptima en la general en la Mini Maratón de Nueva York, decidió probar una maratón completa. Fue entonces que en 1994, aún con 20 años de edad, participó en los 42k de París. En esa carrera finalizó en el puesto 19º y al cruzar la menta dijo "¡nunca más, nunca más volveré a hacer esta distancia, es demasiado larga!". Fue así que renunció a correr el maratón al año siguiente, pero a sólo 25 días para el Campeonato Mundial de Atletismo de 1995 se le sugirió que debería competir ya que Etiopía no enviaría a nadie más. Fatuma aceptó, y en la carrera corrió muy bien hasta la marca de los 25 kilómetros, pero luego se sintió mareada y colapsó varias veces. Terminó 19º, con un tiempo de 2:39:27, siendo asistida por personal médico en su llegada. A pesar de eso, se decidió a seguir entrenando esa distancia, y los logros no tardarían en llegar. Ganó su primer maratón en Marrakech a principios de 1996, antes de ganar el Maratón de Roma dos meses después. Entre las dos carreras, mejoró su mejor tiempo personal en un minuto, y tras la victoria en Italia fue seleccionada para el equipo etíope en los Juegos Olímpicos de 1996, que se disputarían en Atlanta, Estados Unidos.

Durante la cita olímpica se vio a la verdadera Fatuma, habiendo aprendido cómo correr los 42k. Su actuación fue deslumbrante, ganando la medalla dorada sin dejar chances a sus rivales. Más tarde dijo que sobre los 18 kilómetros de esa carrera ya estaba segura de que había ganado, porque sus contrincantes estaban cansadas, y ella en cambio se encontraba a gusto con ese ritmo. Con su victoria y la medalla de oro, Fatuma hizo historia, convirtiéndose en la primera mujer de una nación africana en ganar el maratón femenino en unos Juegos Olímpicos.

Luego de eso Fatuma también ganó tres maratones de Boston consecutivos, entre 1997 y 1999, quedando en tercer lugar de esa carrera en el final más cerrado en la historia de la carrera, en la edición 2000. Ese año también compitió por segunda vez en un Juego Olímpico, esta vez en Sídney, donde fue 9ª con un crono de 2h27:38.

Más adelante ganó el Maratón de Madrid, en España, y su última gran carrera fue en la temporada 2004, cuando ganó el Maratón de Nagano en Japón, con una marca de 2:28:05. Luego de eso decidió retirarse de la competencia profesional.

Sus mejores marcas personales:

· 10000 metros - 32:25 (2000)

· Media Maratón - 1h09:01 (2001)

· Maratón - 2h23:21 (1998)