Historias de vida: John Treacy

Llegar a participar de un Juego Olímpico es el sueño de muchísimos maratonistas, y de ellos solo unos pocos logran hacerlo. Freepik

Llegar a participar de un Juego Olímpico es el sueño de muchísimos maratonistas, y de ellos solo unos pocos logran hacerlo. Muchos menos son los que pueden participar en más de un Juego. Y, por supuesto, es un número extremadamente reducido el que además logra subirse al podio para colgarse una medalla en estos eventos. Entre los que lo han conseguido uno lo hizo con la bandera irlandesa, y se trata de John Treacy.

Nacido el 4 de junio de 1957, John asistió desde pequeño a la escuela postprimaria de St Anne en Cappoquin, condado de Waterford, Irlanda, y para llegar hasta allí corría unos 11 kilómetros cada mañana, descubriendo así su pasión por el deporte. Fue por eso que de adolescente comenzó entrenar para correr en la modalidad Cross Country, en donde se destacó rápidamente. En 1978 y 1979, rondando sus 21 años de edad, ganó el Campeonato Mundial de la IAAF en esta especialidad, en Glasgow, Escocia y Limerick, Irlanda, respectivamente.

Treacy era conocido como un corredor tenaz, especialmente fuerte en las carreras de pista, pero que que no tenía un buen sprint final. En el Campeonato Europeo de Atletismo de 1978 en Praga, ocupó el puesto 11 en la carrera de 10.000 metros y el cuarto en la de 5.000 metros, perdiendo en el remate ante el italiano Venanzio Ortis por solo tres décimas de segundo.

Moscú de 1980 John tuvo sus primeros Juegos Olímpicos, compitiendo en la carrera de 10.000 metros. Todo marchaba bien en la competencia y estaba entre el lote que definiría los podios, pero se desmayó debido al intenso calor en la última vuelta, a sólo 200 metros para la meta. Debido a que estaba en cuarto lugar cuando cayó desvanecido y debido a que solo los cuatro mejores corredores se clasificaron directamente para la final de las tres eliminatorias, su colapso permitió al finlandés cuatro veces campeón olímpico Lasse Virén, que venía detrás, quedarse con el lugar para el final. Habiéndose recuperado de su colapso inducido por el calor, John volvió a correr en esos Juegos y se ubicó séptimo en la final de 5.000.

Pero su momento de gloria llegaría en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984. Allí, después de conseguir el noveno lugar en la final de 10.000 metros, coronó su carrera deportiva con una medalla de plata en el maratón masculino. El ganador Carlos Lopes de Portugal estuvo en gran parte de la competencia como líder solitario e indiscutido, pero más atrás se dió una recordada pelea por los restantes escalones del podio. Allí, Jonh marchaba sexto al momento de pasar la marca de los 20 kilómetros, y continuó ascendiendo en la clasificación hasta ingresar al estadio del Coliseum de Los Ángeles justo detrás del atleta británico Charlie Spedding, segundo clasificado. Treacy, el atleta que solía fallar en el tramo final, esta vez superó a Spedding a sólo 150 m para la meta. En ese momento el relato de la televisión irlandesa enumeró los ganadores de medallas olímpicas irlandesas anteriores hasta ese momento (todas en otras disciplinas, nunca en maratón), antes de culminar: "y por decimotercera vez, una medalla olímpica es para Irlanda, gracias a John Treacy de Villierstown en Waterford, el hombre pequeño con el gran corazón". Jonh detuvo su cronómetro en 2:09:56 segundos, llegando a meta tras el portugués Carlos Lopes que batió el récord olímpico con 2:09:21 segundos.

Después de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, Treacy corrió de manera competitiva hasta 1995, y se retiró después de una carrera celebrada en su honor en Waterford, a la que asistieron los otros dos medallistas del maratón olímpico de 1984, Carlos Lopes y Charlie Spedding . Si bien no ganó más medallas de campeonatos internacionales importantes, Treacy ganó el Maratón de Los Ángeles de 1992. No pudo terminar el maratón en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988 y quedó en el puesto 51 en sus últimos Juegos, en Barcelona en 1992 Actualmente Jonh Treacy es director ejecutivo del Irish Sports Council. Está casado con su esposa Fionnuala y tienen cuatro hijos: Caoimhe, Deirdre, Sean y Conor.