Correr me da hambre, ¿es normal?

Uno de los primeros cambios que notan quienes comienzan a correr regularmente está en su apetito. Es muy posible que cuando des tus primeros pasos en una rutina de entrenamiento sistemático tengas mucha más hambre que lo habitual, pero no debes preocuparte demasiado ya que esto esto es completamente normal. Esto se debe a que tu cuerpo está quemando más calorías y por lo tanto necesitará que las repongas, y te lo hará notar. Pero cuidado, que como ya vimos en otros posteos, si lo que estás buscando es deshacerte de esos kilos de más, la clave será no consumir más calorías de las que quemas con el ejercicio físico, para así lograr un déficit calórico que vaya en torno a las 400 calorías al día. Pero también recuerda que debes evitar las dietas restrictivas, ya que no son saludables y además te impedirán entrenar con normalidad.

También hay que tener presente que algunos runners terminan ganando peso cuando empiezan a correr. Para evitar esto, se recomienda realizar de cinco a seis comidas pequeñas durante el día, en lugar de realizar tres comidas grandes. También es cierto que muchos empiezan a correr y creen que por esta razón pueden darse varios permitidos a la semana. Pero nuevamente, si tu objetivo es bajar de peso deberás evitar usar a la comida como recompensa. En su lugar disfruta de otras cosas luego de los entrenamientos. Algunas buenas ideas pueden ser un masaje, una siesta o una rica comida baja en grasas que te ayude a recuperarte.

En definitiva, nunca olvides que correr regularmente te ayudará a bajar de peso siempre y cuando esté acompañado de una nutrición completa pero balanceada, evitando excesos.

¿Logras este equilibrio en tu rutina?