El running como herramienta para bajar de peso: cuestión de equilibrio

Cómo encontrar un balance entre el entrenamiento y la alimentación correcta. Freepik

Son muchas las razones por las cuales cada vez más gente comienza a correr de forma regular, y entre las más comunes están la salud y la pérdida de grasa corporal acumulada. Esto se debe a que el running, como la mayoría de los deportes de resistencia, ayuda a bajar de peso especialmente si además de salir a correr de forma sistemática mantienes una dieta equilibrada. En este sentido, debes tener en cuenta que el primer paso para lograr bajar de peso es ser pacientes y por lo menos entrenar unas tres veces por semana durante unos 30 días. Hay que recordar que así como no subimos de peso de un día para otro, tampoco nos quitaremos de encima el tejido adiposo excedente de forma repentina, ya que nuestro cuerpo deberá adaptarse al ejercicio y luego de varios entrenamientos el descenso de peso comenzará a notarse.

Otra cosa muy importante es remarcar que lamentablemente con entrenar no alcanza, y por lo tanto seguir una dieta equilibrada es fundamental. Más precisamente hablamos de la famosa frase “quemar más calorías de las que consumimos", para así lograr el ansiado déficit calórico. Esta ecuación trata de incorporar una cantidad de calorías limitada para que el cuerpo recurra a las reservas y así logres quemar grasas. Pero cuidado, que tampoco son buenas las dietas restrictivas, ya que pondrán en juego tanto nuestra salud como nuestro rendimiento en los entrenamientos. Con lograr un déficit de unas 300 a 400 calorías al día y sostener esto en el tiempo, los resultados llegarán y de forma segura. Además, vale aclarar que cuando hablamos de seguir una dieta no significa comer alimentos "light" que contienen pocas calorías. Una buena alimentación consta principalmente de un orden en las comidas y su correcta elección. Los alimentos más recomendados son los que son ricos en nutrientes como frutas, verduras, frutos secos, alimentos naturales (no procesados y sin conservantes), legumbres y carnes magras.

Finalmente, ten en cuenta que todas estas recomendaciones son sólo informativas y generalizaciones. Como habrás escuchado muchas veces, cada cuerpo es un mundo, con su genética, su historia, y sus necesidades de acuerdo a la actividad física que hagas. Por esto es importante no tratar de seguir dietas de otras personas, y consultar a un especialista de la nutrición para que te evalúe y haga un plan de comidas acorde a tu caso puntual.

¿Puedes mantener este equilibrio?