Cinco consejos para aliviar el dolor post-entrenamiento

ESPN Run

Si comenzaste a correr hace poco, sin duda has sufrido con algunos dolores musculares el día después del entrenamiento. Pero no te alarmes, ya que estos dolores son comunes y hay algunos trucos que pueden ayudarte a deshacerte de ellos más rápidamente. Lo primero que debemos tener presente es que estas afecciones aparecen porque durante el entrenamiento se producen algunas micro lesiones musculares que se manifiestan después 24 horas de la actividad. Son generalmente peores en un principio, ya que el cuerpo de la persona no está adaptado a la actividad. Sin embargo, con el aumento regular y progresivo en el volumen de entrenamiento, el dolor tiende a mejorar al cabo de tres semanas.

Pero si todavía estás en ese período de adaptación y no aguantas más sufrir después del entrenamiento, mirá estos cinco consejos sobre cómo aliviar los dolores:

1. Contraste de temperaturas: mientras que el frío disminuye la inflamación, el metabolismo local y los estímulos dolorosos, el calor, en la mayoría de los casos, promueve la vasodilatación, lo que mejora la función muscular y la elasticidad de los tejidos (tendones y músculos). Por tanto, alternar las temperaturas facilita en gran medida la mejora del proceso inflamatorio local.

2. Calentamiento previo, siempre: no comiences a correr sin calentar antes. Realiza pequeñas series de ejercicios para aumentar ligeramente tu frecuencia cardíaca y respiratoria, y también calienta las articulaciones. Esto ayudará a proteger tus músculos.

3. Enfría: así como no debes comenzar los entrenamientos sin calentar, no es recomendable dejar de correr inmediatamente. Procura desacelerar el ritmo poco a poco, y si se puedes, termina el entrenamiento con una corta caminata. La técnica ayuda a reducir la tensión muscular y por lo tanto reducir el riesgo de lesión.

4. Masajes: no hay necesidad de recurrir a un profesional, el auto-masaje puede ser suficiente para ayudar a relajar los músculos y aliviar el dolor. La técnica aumenta el flujo de sangre a los músculos y acelera la eliminación de sustancias inflamatorias que causan el malestar.

5. Hidratación: muchos recuerdan beber agua durante todo el entrenamiento, pero se olvidan de que necesitan mantenerse hidratados durante todo el día. La ingesta adecuada de líquidos ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo, retrasar la fatiga muscular y prevenir los calambres.

¿Ya has intentado alguno?