¿Qué es el kéfir?

Una bebida natural con grandes valores nutricionales. Freepik

Si nunca escuchaste hablar del kéfir, o no prestaste atención cuando hablaron de él, probablemente ahora empieces a hacerlo y hasta te atrevas a cultivarlo. El kéfir es una bebida fermentada de orígenes caucásicos, que tiene un aspecto similar al yogur y, en muchos casos, se consume para tratar problemas digestivos, mejorar la salud ósea y combatir infecciones de forma completamente natural. Nació en el este de Europa y suroeste de Asia y su nombre procede de la palabra turca keyif, que significa “sentirse bien” después de comer. Es el nombre con el que se designa al conjunto de microorganismos que se utiliza para elaborar el kéfir, así como la propia bebida.

Los granos para la preparación del kéfir están formados por cultivos de levadura y bacterias de los lácteos. Son granos de color blanco, de aspecto similar al coliflor. Cuando se agregan sus granos a la leche de vaca o de cabra, los microorganismos actúan en la fermentación de los azúcares de la leche, dándole lugar a la bebida, también llamada kéfir, con un tiempo estimado de fermentación de 24 horas. Una vez finalizado el proceso, es posible retirar los granos para utilizarlos de nuevo y obtener un poco más de kefir.

En cuanto a valores nutricionales, depende de la calidad de la leche de partida. En general aporta minerales, especialmente el calcio, magnesio y fósforo; rico en vitaminas del grupo B (B1, B5, B9 y B12, biotina) y vitamina K; aminoácidos esenciales, como el triptófano y proteínas de fácil digestión. Los niveles de lactosa disminuyen y se incrementa la concentración de enzima β-galactosidasa como consecuencia de la fermentación.

Una clara diferencia del kéfir de agua con respecto al kéfir de leche es que no necesita lactosa para que produzca la fermentación, aunque es necesario adicionar azúcar para desencadenar la fermentación, pudiendo beneficiarse de todas las propiedades que posee aquellas personas que son veganas. El kéfir de agua a diferencia del kéfir de leche queda como una agua carbonatada, mientras que el kéfir de leche es una leche agria o ácida.

¿Te animas a probarlo?