Correr disminuye el riesgo de aparición de várices

La importancia de la actividad física para el buen flujo de sangre. Freepik

Comúnmente mucha gente piensa que correr puede facilitar la aparición de venas varicosas debido a la labor constante de las piernas. Pero, en realidad, lo que sucede es lo contrario, y cuando se trata de prevenir el problema el running puede ser un buen aliado.

Las venas dilatadas y con pérdida de sus funciones son signos de una enfermedad hereditaria algo más común en las mujeres. Aunque a veces puede ser asintomática, por lo general se presenta con dolor, ardor, manchas o heridas en los casos más graves. Otra posibilidad para el surgimiento del problema de las venas varicosas son los factores de riesgo como la obesidad, el embarazo y el uso de anticonceptivos por un largo tiempo. No obstante

hay ejercicios físicos que pueden disminuir el riesgo de su aparición o mejorar los síntomas cuando la enfermedad ya está instalada. Entre ellos, el running, ya que contrae los músculos de las extremidades inferiores de una manera rítmica, mejorando el retorno venoso. El ejercicio regular también contribuye a la mejora de la función cardíaca, aumento de la capacidad del corazón para impulsar la sangre a las arterias periféricas, facilitando el retorno de la sangre.

Cabe señalar que la estructura que impide el reflujo venoso e impulsa la sangre hacia el corazón es la válvula venosa. Si no se impide totalmente el reflujo venoso, habrá por acción de la fuerza de gravedad un flujo inverso, lo que conduce a la aparición de venas varicosas y síntomas resultantes de la insuficiencia venosa. Cuando corremos, todos los mecanismos para mejorar el retorno venoso están involucrados y trabajando rítmica y eficientemente.

De ahí la importancia de la actividad para el buen flujo de sangre. En los casos en que las venas varicosas ya aparecieron, lo ideal es correr usando medias de compresión. Sin embargo, los atletas con insuficiencia venosa severa deben guiarse por un médico para seguir con los entrenamientos. En tales casos, la natación también es una buena opción, ya que el agua hace un empuje en las venas de los miembros inferiores, mejorando el retorno venoso.

¿Qué entrenamiento encuentras mejor para evitar estas lesiones?