Cada momento tiene sus propios ejercicios de elongación

Consejos para entender qué tipo realizar de acuerdo al entrenamiento. ESPN Run

Muchas veces se habla de la importancia de incluir la elongación en una rutina de ejercicios, ya que tiene múltiples beneficios como ayudar en la regeneración de tejidos, mejorar el rango de movimiento y evitar lesiones, entre otros. Pero, ¿lo estamos haciendo en el momento y de la manera adecuada? En general, antes de las competencias solemos ver a runners elongando y preparando sus cuerpos para la carrera, pero muchas veces, y por falta de información, estos terminan siendo hasta perjudiciales. En concreto, necesitamos entender de qué tipo de elongación debemos realizar, ya que existen dos grandes grupos de ejercicios. Por un lado está la elongación estática, que consiste en mantener una posición y sostenerla sin movernos durante unos segundos. Este tipo de estiramientos está indicado solo luego de correr, ya que relajará el músculo y hará perder estabilidad para la actividad que queramos realizar.

Por otro lado están los estiramientos balísticos o en movimiento, que son los ideales para antes de la actividad, ya sea una carrera o entrenamiento, siempre es preferible activar el músculo mediante una elongación activa o calentamiento. Consisten por ejemplo en hacer movimientos pendulares con las extremidades, o pequeños y suaves rebotes.

Si bien, por muchos años, escuchamos hablar a los especialistas sobre la importancia de la elongación. Sin embargo, hoy hacen hincapié en esta diferencia. Incluso, según un experimento realizado por la Universidad de Texas, un grupo de voluntarios que mantuvo una elongación estática previo al trabajo deportivo logró manejar un 8,3% menos de peso, sintiéndose además temblorosos y más débiles durante el ejercicio.

¿Sueles elongar antes y después de tus entrenamientos?