Colocamos, lado a lado, a los nueve prospectos más importantes en la posición de pasador en los rubros estadísticos más significativos para ver cómo se ordenan
Una de las mayores interrogantes en torno a la Clase de Draft del 2023 es cómo ordenar los quarterbacks. Cuatro destacados podrían ser llamados dentro del Top-10, y todavía es una incógnita cómo ocurrirán las cosas para el resto del grupo. Ya hemos pasado mucho tiempo estudiando las cintas de cada pasador, analizando diferentes fortalezas y debilidades. Pero, ¿qué sucede cuando comparamos esas evaluaciones con estadísticas en un puñado de áreas clave? ¿Cómo se acomoda todo?
Elegimos a nueve de los mejores quarterbacks de este año --Bryce Young, C.J. Stroud, Will Levis, Anthony Richardson, Hendon Hooker, Jake Haener, Tanner McKee, Max Duggan y Jaren Hall-- y nos enfocamos en cinco renglones estadísticos clave. John Parolin de ESPN Stats & Information nos presenta dos estadísticas críticas de la temporada del 2022 para cada quarterback en cada una de esas categorías, incluyendo efectividad en pases largos y producción bajo presión. Luego, el analista de NFL Draft para ESPN, Todd McShay, evaluó los números a la luz de lo que observa en las cintas, con contexto adicional de Parolin.
¿Qué se empalma con los videos y qué no se empalma? Los números ciertamente pueden complementar las evaluaciones, y en ocasiones incluso pueden obligar a un visor a regresar a las cintas y echar un vistazo desde un ángulo diferente. ¿Qué aprendimos? Vamos al grano, comenzando con cómo manejaron la presión los quarterbacks más notables disponibles para el draft del próximo mes de abril.

¿Quién puede extender las jugadas bajo presión?
McShay: Se trata del cuarto año en que hemos hecho este ejercicio, y siempre lo espero con ansias porque me permite revisar mi trabajo. Obviamente, amo cuando los números se empalman con lo que veo en las cintas, pero también ayuda para saber dónde necesito volver a echar un vistazo. De todas las categorías que vamos a evaluar, la presión destaca como la más importante. El juego de NFL va a apresurar a estos quarterbacks, y los que brillan bajo presión tienden a tener el mayor éxito en su transición al siguiente nivel.
Parolin: A ningún quarterback le gusta verse presionado, y el QBR (que tiene una escala de 0 a 100) casi siempre será bajo para un pasador presionado. Pero, Stroud (Ohio State) y Young (Alabama) se ganan su reputación para lo más alto del draft aquí. Mirando a la década pasada (desde el 2013), aquí están los quarterbacks seleccionados en las primeras dos rondas con un QBR como colegial por arriba de 30 bajo presión: Patrick Mahomes, Joe Burrow, Kyler Murray, Trevor Lawrence, Tua Tagovailoa, Mac Jones, Teddy Bridgewater, Mitch Trubisky, Dwayne Haskins y Sam Darnold. Una estadística única para predecir el éxito de un quarterback no existe, pero es buena compañía para Stroud y Young.
McShay: Sí, no me sorprende ver quiénes son los líderes. Lo interesante es cuán diferente manejan la presión Young y Stroud, también. Comencemos con Stroud, a quien considero el mejor pasador puro en la camada. Procesa y lee tan rápido, sabiendo a dónde irá con el balón. Stroud muestra ojos veloces, soportará el golpe cuando es necesario y entrega los lanzamientos a tiempo. Y, mientras que Young acompaña a Stroud como los que procesan más rápido entre los quarterbacks elegibles en el 2023, pienso que mucho de su éxito bajo presión y contra la carga de hecho proviene de su movilidad. Posee algunos rasgos al estilo Mahomes aquí, nunca es presa del pánico y se nota cómodo usando los pies para moverse y evitar a los defensivos.
Parolin: Eso aplica para la carga, también, donde Young promedió 8.8 yardas por intento y tiró 15 pases de touchdown contra cero intercepciones la temporada pasada. Ocho de esos envíos de touchdown fueron jugadas que acumularon 10 yardas o más. Young sería el segundo quarterback en la década pasada en lanzar al menos 15 pases de anotación sin una intercepción en contra de la carga en una campaña universitaria y ser reclutado en las primeras dos rondas. ¿El otro? Lawrence, primer recluta global del 2021.
McShay: Nada descoloca a Young. El juego simplemente se detiene para él, sin importar la circunstancia. La presencia de bolsillo y habilidad para navegar la presión y ejecutar todavía así la jugada, simplemente sobresale en los videos, y los números lo respaldan por completo.
Parolin: Hooker de Tennessee es uno de los casos más interesantes. Viendo a los pasadores seleccionados en las primeras dos rondas de los pasados 10 años, únicamente Christian Hackenberg y Paxton Lynch registraron un QBR bajo presión por debajo del 9. Hooker entregó un 7.8 la temporada pasada, un año después de anotarse un 13.5. Y, en tres años consecutivos con 10 yardas o más por intento bajo presión, promedió apenas 5.4 la temporada pasada. Ah, y 10 de sus 23 capturas en esas situaciones llegaron en tercera o cuarta oportunidad. Todd, ¿qué viste de Hooker bajo presión?
McShay: Sí veo presencia en el bolsillo en las cintas, pero también necesitamos considerar a Tennessee como un todo. Los Vols logran mediante esquema descubrir a sus receptores con alineaciones abiertas y formaciones, lo que ayuda a colocar a los objetivos en espacios, pero también dejando vulnerable la protección. Así que Hooker podría tener algunos problemas cuando la presión llega rápidamente y los receptores todavía no se despegan de la cobertura. Simplemente, no siempre la detecta a tiempo y necesita mejorar allí.
¡Luego mira el número contra la carga! Todo regresa al esquema. Si quieres mandar la carca contra Hooker con todas esas formaciones abiertas --sacando a un defensivo de la cobertura-- buena suerte. Más elementos para presionar significa que los receptores se pueden separar con mayor facilidad. No estoy culpando o acreditando al esquema de Tennessee de nada de esto, pero definitivamente se ajusta a los números. Si deseabas apresurar a Hooker en el 2022, tenías que hacerlo con tres o cuatro jugadores, no más.
Parolin: En contra de la carga cuando las defensivas no consiguieron presionar, Hooker completó el 73 por ciento de sus envíos para 938 yardas, 13 touchdowns y cero intercepciones. Y, seis de esas 13 anotaciones fueron para el receptor abierto Jalin Hyatt, con una ganancia promedio de 36.7 yardas. Cuando la ofensiva de los Volunteers fue capaz de neutralizar la carga y mantener a Hooker alejado de problemas, fue sobresaliente.
McShay: Hubo algunas otras cosas que noté. Quedé sorprendido de que Haener, de Fresno State, sufriera en contra de la carga, especialmente porque su número bajo presión fue sólido. Lo considero el QB6 en la clase, y logra deshacerse del ovoide velozmente, además de brillar en la improvisación. Los números de McKee tienen sentido, no obstante. Lo vi en vivo en contra de UCLA la temporada pasada, y simplemente no tenía oportunidad cuando la presión le llegaba. La línea ofensiva sufrió, la ofensiva contó con receptores de gran tamaño que no lograban separarse rápidamente, y McKee carece de movilidad. Es un pasador de bolsillo tradicional, y no tuvo el talento a su alrededor en Stanford para encontrar éxito cuando los defensivos lo presionaron.
Finalmente, está Richardson, quien no fue grandioso en contra de la carga durante su tiempo en Florida. Nada sorprende aquí, porque simplemente no tiene todas las respuestas todavía, luego de apenas 13 inicios en su carrera. Richardson sigue descifrándolo todo, pero posee los rasgos para llegar allí.

¿Quién brilla lanzando largo?
McShay: Haener se destaca de inmediato, Posee un brazo bueno, pero no grandioso, así que depende de sincronía y trayectoria cuando lanza largo. Sabe cómo dar a sus receptores abiertos la posibilidad de hacer la jugada, incluso si es un pase que se queda corto. Recuerden, a veces un pase que se queda corto puede ser efectivo porque los receptores miran al quarterback antes del back defensivo, y pueden regresar por el ovoide.
Parolin: Su porcentaje de pases completos es obviamente notable, pero pienso que te gustaría ver más que eso. Haener no lanzó campo abajo con frecuencia, con 25 intentos profundos como el menor total entre las muestras. Pero, cerró la campaña realmente bien. Desde el 29 de octubre en adelante, Haener completó 13 de 20 (65 por ciento) con tres pases de anotación y cero intercepciones en lanzamientos que superaron las 20 yardas campo abajo para Fresno State.
McShay: Realmente, mucho de esta categoría se ajustó a las cintas. Stroud puede conectar pases en cualquier nivel del campo, y contó con grandes receptores en Ohio State. La colocación del balón de Young quedó en evidencia, pero el porcentaje de pases completos pudo haberse visto afectado porque no contó con objetivos de élite en Alabama la temporada pasada. Levis (Kentucky) y McKee poseen brazos potentes, pero ninguno contó con tiempo suficiente para conectar pases largos detrás de líneas ofensivas mediocres, y ambas ofensivas carecieron de velocidad. Y, mientras que Duggan tiene un brazo decente, piensen en el elenco de reparto de TCU. Quentin Johnston y Taye Barber pueden estirar el campo, y Derius Davis fue uno de los jugadores más veloces en la nación.
Parolin: Duggan lideró a este grupo con 66 intentos de pase profundo y 30 pases profundos completos. Pero, los resultados son mixtos al observar a los quarterbacks que fueron similarmente efectivos a nivel colegial. Por cada historia de éxito como Burrow y Josh Allen, hay un Drew Lock o Johnny Manziel.
McShay: El chico que realmente me sorprendió es Hooker. Vi un buen toque y trayectoria en sus pases en los videos, y puede lanzar el ovoide 50 yardas con relativa facilidad. Además, contó con Hyatt, Cedric Tillman y Bru McCoy corriendo rutas para Tennessee. Podría echar otro vistazo a las cintas allí.

¿Cuál quarterback conecta mejor con los objetivos?
McShay: Simplemente, estoy sorprendido por los porcentajes de pases imprecisos de Stroud aquí, particularmente en el rango más corto. No es algo que vemos en video, donde siempre parece colocar el balón perfectamente. Me sorprende eso más que cualquier otra cosa que veamos en este ejercicio, y regresará a las cintas de Stroud para saber por qué existe esa discrepancia.
Young y Haener resaltaron en precisión general, y eso sí se alinea. Son realmente buenos guiando a sus receptores hacia la atrapada al colocar el ovoide en el lugar perfecto, permitiendo a los objetivos quedarse con el balón y seguir corriendo. Young y Haener presumen un desprendimiento rápido, buen toque, y la habilidad de quitarle fuerza cuando se requiere.
Parolin: Young se ubicó segundo en la FBS la temporada pasada en porcentaje de pases imprecisos, solamente detrás de Daniel Richardson en Central Michigan. Y, lo más interesante, Levis --a pesar de situarse séptimo de entre los nueve pasadores aquí en yardaje corto-- fue segundo en la FBS en el número intermedio. Se situó solamente detrás de Trenton Bourguet en Arizona State.
McShay: Levis tiró un montón de balones en ese rango intermedio en Kentucky, y no falló demasiado. Posee la potencia en el brazo para tirar el pase como láser, incluso cuando es forzado a salir de su plataforma. Pero, si recortamos ese yardaje, aparecen muchos fallos en envíos sencillos. Levis está trabajado en el aspecto físico, y es fuerte en la parte alta del cuerpo, pero impacta su toque en los pases más cortos, dado que, con él, todo es poder. Necesita aprender a colocar los pies y sacarle fuerza al balón.

¿Qué clase de quarterback buscas?
Parolin: El QBR de Hall lidera a este grupo, y ha promediado más de 9 yardas por intento con 28 pases de touchdown contra cinco intercepciones desde allí en BYU. Hall también sufrió solamente siete capturas en el bolsillo en toda la campaña, y conectó en 47 jugadas de al menos 20 yardas en pases desde el bolsillo. Es claro que puede producir con una protección limpia, pero también entregó el peor QBR de los nueve pasadores cuando se sintió apresurado, y se situó bastante por debajo del promedio de la FBS en QBR fuera del bolsillo.
McShay: ¡Ese número dentro del bolsillo realmente resalta! Vi muchas inconsistencias en general en los videos de Hall, y BYU ejecuta una ofensiva amigable para el quarterback, pero hombre, eso es notable. Hay bastantes envíos en las cintas en que piensas, "Vaya, tiene eso". Pero con demasiada frecuencia los pies no están colocados, y todavía tiene trabajo por delante con su mecánica.
No me sorprende lo de Hooker y Stroud al tope desde dentro del bolsillo, ni a Young liderando la categoría fuera del bolsillo. El torso de Young siempre se mantiene igual, con los hombros apuntando en la dirección correcta. Es realmente especial en jugadas de segunda reacción. Con Stroud, la interrogante es si realmente puede extender y crear con consistencia, no obstante. La NFL demanda eso, y cuando las cosas se colapsan, ¿está dispuesto a hacer lo que hizo frente a Georgia --cuando vimos destellos de movilidad-- con regularidad?
Parolin: El mejor puesto de Richardson en este ejercicio llega con un QBR de 81 fuera del bolsillo, lo que encapsula muchas de las herramientas de techo alto que exhibe. Promedió 11.7 yardas por acarreo cuando salió corriendo del bolsillo, forzando 24 tacleadas fallidas (empatando en cuarto lugar entre quarterbacks). Además, se anotó seis pases completos de al menos 20 yardas desde fuera del bolsillo y demostró un gran brazo en algunos de esos pases. Tanto del status como prospecto de Richardson se basa en potencial, y sus números contrastantes desde dentro y fuera del bolsillo demuestran eso.
McShay: Pienso que Richardson casi es mejor cuando la jugada se colapsa. Su trabajo de pies es errático y no siempre sabe dónde ir con el balón, así que parece estar más cómodo escapando por piernas. Allí es donde brilla, lanzando fuera de plataforma y lanzando el ovoide con un movimiento de la muñeca. Pero, dentro de la estructura, todavía parece todo nuevo para él, al tiempo que continúa su desarrollo. Si Richardson aterriza en el sitio correcto, posee potencial de élite. Pero, tiene mucho trabajo por delante para refinar su juego.
Parolin: Por el otro lado, Levis realmente sufrió fuera del bolsillo. Su QBR allí no fue solamente último entre estos quarterbacks, sino que fue el N° 118 de 123 pasadores calificados en la FBS. Completó el 38 por ciento de sus pases desde fuera del bolsillo la temporada pasada, y promedió 5.5 yardas por intento de pase. Interrogantes acerca de su campaña del 2022 a un lado, incluir los números del 2021 no ayuda a la causa de Levis. A lo largo del último par de temporadas, sigue completando menos de la mitad de sus pases fuera del bolsillo (49 por ciento) y promediando apenas 5.4 yardas por intento, con cinco envíos de touchdown, tres intercepciones y tres capturas. Levis ha mostrado movilidad en su carrera. Entonces, ¿por qué le va tan mal aquí?
McShay: Es muy móvil y un buen corredor, pero cuando llega la presión, veo muchos errores de cálculo en sus cintas. Sale rolando al lado incorrecto o empieza a derivar en retroceso cuando no debe. En otras palabras, Levis se coloca en malas posiciones para realizar los lanzamientos y no ha descifrado cómo maximizar su movilidad. Cuando empieza a escapar, sus ojos caen. Y creo que decide correr muy prematuramente cuando las cosas se colapsan. Amo esa competitividad, pero Levis realmente necesita aprender a mantener sus ojos campo abajo y ser más paciente.

¿Qué nos muestra la ruta de NFL de escuadra afuera?
Parolin: Nos enfocamos en este pase todos los años porque es importante y nos demuestra mucho acerca de los quarterbacks. En una ruta de escuadra afuera de 15 yardas, un pasador a medio campo está a 80 pies de la línea lateral. Eso significa que en una ruta de 15 yardas afuera en escuadra, el ovoide realmente viaja más de 30 yardas hacia lo que puede ser una ventana muy cerrada. Así que no se pueden lanzar arcoíris aquí, pero los pases que se quedan cortos también pueden resultar en que el ovoide se devuelva en el otro sentido.
McShay: Estoy observando la velocidad del ovoide, anticipación, tiempo y lectura en general. Los quarterbacks deben soltar el pase anes del corte, forzarlo por esa ventana, y superar al back defensivo. En un solo pase, vemos una buena instantánea de la potencia de brazo de un quarterback, su tiempo y sus instintos. Pero, mayor talento por fuera o un gran esquema ofensivo también pueden crear mayor margen para trabajar, así que el contexto importa.
Hooker es el obvio destacado aquí, y parte de eso regresa al esquema de Tennessee para descubrir a sus objetivos por fuera. Pero, sí cuenta con el brazo para mandar el balón allí y conecta muy bien con sus objetivos.
Parolin: La muestra es un factor con igual importancia que los porcentajes aquí, dado que no todos los equipos colegiales piden a sus pasadores ejecutar esta clase de jugadas. El 80 por ciento de Hooker es realmente solo un 8 de 10 para la temporada pasada. Construyendo sobre esa muestra, Hooker se fue 30 de 52 (58 por ciento) en esos pases a lo largo de su carrera colegial de 48 partidos. Levis se fue 3 de 7 en esos pases el año pasado, y a lo largo de su carrera de 26 partidos, conectó 17 de 32 (53 por ciento).
McShay: Sí, los números para toda la carrera son interesantes, especialmente para Levis. Ya lo hemos discutido, pero posee el gran brazo para entregar el ovoide, aunque carece de una colocación consistente. Nos regala un pase tipo "wow", seguido por una falla enorme.
Parolin: Por el otro lado, Stroud se fue 20 de 30 el año pasado en 13 partidos disputados, la tercera mayor cantidad de intentos para cualquier en este ejercicio. Logró el mismo número de pases de touchdown (cuatro) en estos, como pases imprecisos. Ningún quarterback seleccionado en los últimos cinco años --un grupo que incluye a nombres como Burrow, Justin Herbert, Jalen Hurts, Murray y Lawrence-- completó dos terceras partes de sus rutas de escuadra afuera en al menos 30 intentos de pase de una campaña como hizo Stroud en el 2022.
McShay: Buen brazo. Excelente colocación del balón. Sincronía de élite y trayectoria. Sí, no me sorprende aquí. También amé ver a Haener entregando un porcentaje sólido en sus pases imprecisos en 35 intentos, empatando la mayor cantidad del grupo. Y, Young podría no resaltar en el porcentaje de pases completos, pero su porcentaje de pases imprecisos fue sólido. Todavía puede desarrollar la fortaleza en la parte baja de su cuerpo, lo que solamente va a mejorar su habilidad aquí.
Parolin: En general, Young lideró en cuatro de las 10 categorías estadísticas, el doble de cualquier otro quarterback. Esos números nos dan resultados sin el contexto del proceso, pero sugieren que Young es preciso en todos los niveles del campo, es capaz de producir adentro y afuera del bolsillo, y maneja bien la presión y la carga. Hay mucho de positivo allí.
McShay: No reclutamos con base en estadísticas, pero cuando se aplican del modo correcto, los números pueden ser muy útiles cuando se compara a un grupo de quarterbacks. Y, hay una razón por la que Young y Stroud están al tope de la tabla de evaluaciones ahora.


