Canelo Álvarez, multicampeón mexicano, ha intercambiado mensajes en redes sociales con la estrella del UFC, pero ¿los veremos pronto arriba del ring?
La semana pasada Canelo Álvarez y Conor McGregor se adueñaron de las redes sociales con un acalorado intercambio de mensajes —e insultos— a través de X, antes llamada Twitter.
No es común ver a Canelo participando en este tipo de dinámicas en las que McGregor es experto, así que detrás de todos esos insultos y palabrería podría existir la posibilidad real de que ambos se enfrenten en un futuro próximo arriba del ring.
Para los aficionados puristas del deporte, los combates entre boxeadores y artemarcialistas no deberían existir, algunos hasta podrían llamarlo un circo, pero una pelea entre Canelo y McGregor sí tiene sentido y estas son cinco razones por las que valdría la pena verla:
1. El legado de Canelo seguirá intacto
A los 33 años y con una buena parte de su carrera todavía por delante, Canelo ya tiene prácticamente asegurado su lugar en el Salón de la Fama.
Canelo lleva 62 combates en sus 18 años de carrera y las últimas 13 peleas han sido de campeonato mundial. Canelo es el único peleador que ha defendido al menos tres veces el campeonato absoluto de una división en la era de los cuatro organismos (AMB, OMB, CMB y FIB) con los recientes triunfos sobre Gennady Golovkin, John Ryder y Jermell Charlo para mantenerse como monarca de peso Supermediano.
En este momento el único nombre que podría aparecer en el horizonte de Canelo en las 168 libras es el inexperto David Benavidez, si esa pelea se da pronto y gana el mexicano, será prudente preguntarse qué es lo que sigue para él, así que en ese punto valdrá la pena considerar seriamente el nombre de McGregor.
2. El factor McGregor
"Floyd tiene miedo de pelear, Floyd no quiere pelear", así comenzó McGregor la campaña para pelear con Mayweather en octubre del 2016 mientras se preparaba para enfrentarse contra Eddie Alvarez, cuando se consagró como el primer campeón en dos divisiones de manera simultánea en la historia del UFC.
Un año después, el 26 de agosto del 2017, McGregor y Mayweather subieron al ring en la T-Mobile Arena de Las Vegas, Nevada, para la segunda pelea más lucrativa en la historia del boxeo con más de $600 millones de dólares generados en ganancias, superando por amplio margen los $150 millones que generó la Mayweather-Canelo del 2013.
I just need one hand with you and I don't need to throw so many punches 🤣 https://t.co/Iq8GQ1nI3L
— Canelo Alvarez (@Canelo) October 17, 2023
En su única incursión en el boxeo, McGregor generó 4.3 millones de compras del esquema pague por ver (o pago por evento, como se conoce en Latinoamérica) tan solo en Estados Unidos y $55 millones por venta de entradas en la arena.
Esto significa que el público quiere ver a McGregor arriba del cuadrilátero, ha pagado en el pasado para verlo pelear en un deporte que no domina y no solo eso, el público ha pagado más por ver a McGregor que a Canelo.
3. Espectáculo
Recientemente utilicé este ejemplo para defender frente a mis compañeros por qué sí tiene sentido la pelea Canelo vs McGregor.
En el cine seguramente películas como "The Whale" arrasan en los premios, pero la taquilla siempre pertenecerá a la edición de Fast & Furious que esté en ese momento en la cartelera, en el boxeo aplica el mismo principio.
El boxeo sigue teniendo bastantes estrellas y se pueden concretar muchas peleas competitivas, pero ninguna con el potencial de eclipsar a dos de los nombres más atractivos en los deportes de combate en la actualidad.
Al final del día, el público quiere ver presentaciones espectaculares, muchos golpes y un buen nocaut, Canelo y McGregor pueden darles eso.
4. El futuro es hoy
En lo personal, Floyd Mayweather no está en mi lista de boxeadores favoritos, es más, siempre que tuve la oportunidad de no ver sus peleas la aproveché, pero si algo tuvo durante su carrera fue una gran visión para los negocios y eso incluye el millonario combate con McGregor.
Mayweather abrió la puerta para los combates regulares entre artemarcialistas y boxeadores, demostrando que pueden ser un gran negocio, tanto así que solo su pelea con Manny Pacquiao superó en ganancias lo que generó contra McGregor.
Recientemente el youtuber convertido en boxeador Jake Paul aprovechó esa ventana para cimentar su carrera en el deporte peleando contra artemarcialistas como Ben Askren, Tyron Woodley, Anderson Silva y Nate Diaz, generando grandes ganancias en el proceso.
Y los boxeadores no siempre salen con la mano en alto, recordemos el triunfo de Anderson Silva sobre Julio César Chávez Jr. en Guadalajara en el 2021.
La tendencia de ver artemarcialistas enfrentando a boxeadores en el ring no es una moda pasajera, llegó para quedarse y a estas alturas ya no debería sorprendernos, sobre todo si Francis Ngannou (ex campeón de peso completo del UFC) sorprende a Tyson Fury el próximo 28 de octubre en Arabia Saudita.
5. El negocio
Seguramente a estas alturas Canelo ya tiene garantizado su futuro y el de su familia después del boxeo, pero la posibilidad de generar $600 millones en una posible pelea contra McGregor —con la jugosa bolsa que eso representa— debe rondar su cabeza más de lo que nos imaginamos.
En repetidas ocasiones Canelo ha mencionado que desea pelear hasta los 36 años, es decir, planea subir al ring al menos seis veces más si continúa peleando en mayo y septiembre como ha sido su costumbre.
Supongamos que entre esos seis combates que le restan Canelo enfrenta a Benavidez, Dmitry Bivol (revancha) y concreta una súper pelea contra Terence Crawford, ninguno de los tres le ofrece la posibilidad de ganar lo que generaría un enfrentamiento con McGregor. Lo deportivo es importante, pero Canelo ya barrió su división y se ha ganado el derecho de irse del deporte en sus propios términos y con los bolsillos llenos sin que nadie lo juzgue por hacerlo.
