Derrick Rose, ¿el primer 'MVP' en no ser exaltado al Salón de la Fama?

Para la temporada 2008-09, en tiempos donde Los Angeles Lakers de Kobe Bryant se disputaban los campeonatos de la NBA con los Boston Celtics de Paul Pierce, Kevin Garnett, Ray Allen y compañía, un joven base de los Chicago Bulls apuntaba a ser la próxima cara de la liga.

Para ese entonces, LeBron James todavía no había sorprendido al mundo al anunciar que uniría fuerzas con Dwyane Wade y Chris Bosh en el Miami Heat, convirtiéndolo automáticamente en villano. Tampoco Kawhi Leonard había siquiera debutado con los San Antonio Spurs.

La NBA era una liga más veterana, contrario al modelo de hoy día donde 'niños' como Luka Doncic y Trae Young llenan la hoja de estadísticas a su antojo. Pero había una excepción: Derrick Rose.

Criado sin padre en los suburbios de unos de los barrios más peligrosos de Chicago, el armador brilló desde escuela superior, captando la atención del famoso coach John Calipari en la Universidad de Memphis.

Con una explosividad poco común para un guardia de su estatura (6'2" / 1.88 metros), era un secreto a voces que Rose se convertiría en poco tiempo en la primera selección del draft. Y así fue.

Esta es la historia de Rose, el jugador que celebra sus 32 primaveras, y que hace una década se encaminaba al Salón de la Fama, antes de que las lesiones echaran a perder su prometedora carrera.

Novato del Año; 'MVP' más joven de la historia

En 2009, Rose arrasó en las votaciones del galardón Novato del Año al promediar 16.8 puntos, 6.3 asistencias y 3.9 rebotes en 81 partidos.

Con Rose al mando, los Bulls llevaron a los vigentes campeones Celtics, dirigidos por Doc Rivers, a siete partidos en primera ronda. Pese a perder, el futuro era alentador.

En el siguiente torneo, quedaron nuevamente eliminados en primera fase de playoffs. Esta vez se encontraron con James en su último año de esa primera etapa con los Cavaliers. Aun así, había sido una temporada exitosa para Rose. Tuvo su primera aparición en el Juego de Estrellas.

Sin embargo, la temporada siguiente sería la consagración del armador.

El 3 de mayo de 2011, Rose se convirtió en el Jugador Más Valioso más joven de la historia de la NBA con 22 años y 211 días. También, el primero para la franquicia desde Michael Jordan. En esa campaña, Chicago registró un notable récord de 62-20.

No obstante, nuevamente se quedaría corto en la postemporada al caer en cinco compromisos de las finales de Conferencia Este contra los 'Heatles' de James, Wade y Bosh. Aun así, por segunda ocasión, sería elegido al 'All Star-Game' y haría el primer Equipo Todos Estrellas.

Fue entonces cuando sucedió la tragedia. Luego de conducir a Chicago a marca de 50-16 de un torneo que inició tarde debido al cierre patronal, Rose se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda (ACL) en un partido de primera ronda contra los Philadelphia 76ers. Jamás volvió a ser el mismo.

La lesión de Rose se produjo restando minuto y medio de un juego que ya tenían ganado. ¿Qué hacía sobre la duela? Solo el destino sabrá. El punto es que, hasta ese entonces, este era el currículum del armador a sus 23 años:

  • Premio Novato del Año (2008-09)

  • Premio Jugador Más Valioso (El más joven de la historia en 2010-11)

  • Tres selecciones al Juego de Estrellas (2010-2012)

  • Primer Equipo Todos Estrellas

Durante su 'peak', promedió 22.7 puntos, 7.1 asistencias y 3.8 rebotes con 46 por ciento en tiros de campo. En los playoffs, 22.7 tantos. ¡Solo se había perdido seis partidos antes de su catastrófica lesión!

Rose eventualmente volvió a vestir el uniforme de los Bulls, pero jamás fue el mismo y las lesiones comenzaron a formar parte de su vida cotidiana.

En 2016 fue canjeado a los New York Knicks en lo que fue el inicio de su fin como jugador estelar en la NBA. Se convirtió, por las lesiones, en un simple jugador de rol.

Cavaliers, T-Wolves, Pistons

Tras salir libre de los Knicks, luego de desgarrarse un menisco, Rose estampó su firma como agente libre con los 'Cavs' de James, que había vuelto tras ganar dos campeonatos en Miami. No le fue bien. Volvió a lastimarse y consideró el retiro. Eventualmente fue canjeado en 2018 al Utah Jazz, donde ni debutó. Fue dejado nuevamente en libertad y firmó la próxima campaña con los Minnesota Timberwolves.

Con los T-Wolves protagonizó un emotivo momento en su carrera, anotando 50 puntos (la cifra más alta de su carrera) en un duelo ante el Jazz. Estalló en lágrimas. Su afición coreó: "MVP, MVP".

En 2019 firmó con los Detroit Pistons.

A principios de enero de este año, selló su duodécimo juego consecutivo con más de 20 puntos, la racha más larga de su carrera, según ESPN Datos. Ningún otro jugador de los Pistons lo había hecho desde Jerry Stackhouse en 2001.

Detroit no hizo los playoffs al registrar marca de 20-46. Entonces, mirando a la venidera temporada 2021... ¿Qué es lo próximo para Rose? ¿De retirarse pronto, tiene chance de ser un inmortal?

Todo 'MVP' está en el Salón de la Fama

Rose podría convertirse en el primer jugador en la historia de la NBA en ser ganador de un 'MVP' y no ser exaltado al Salón de la Fama.

Para que tengan una idea, en la actualidad, estos son los jugadores en haber ganado premios Jugador Más Valioso, pero que todavía no son elegibles:

  • Dirk Nowitzki (retirado)

  • LeBron James (activo)

Todos ellos tienen los argumentos para ser eventualmente exaltados al Salón de la Fama, incluso el propio Antekounmpo, que recién acaba de agenciarse de su segundo trofeo de Más Valioso.

Para beneficio de Rose, el Salón de la Fama no es solamente NBA, sino que de básquetbol en general.

Rose no ganó un campeonato de NCAA, pero cuenta con dos medallas de oro en Mundiales con la selección de Estados Unidos. Si a eso le sumas el 'MVP', Novato del Año y tres selecciones al Juego de Estrellas... ¿Será suficiente? Para el propio Rose, sí.

"Ante los ojos de mi círculo más cercano, soy un Salón de la Fama", dijo Rose a Stephen A. Smith, de ESPN.

"No lo soy para mucha gente, pero llegué a la cima y cumplí con mis metas", agregó.

Para Basketball Reference, Rose tiene menos del 12 por ciento de probabilidad en ser inmortal.

Si bien es cierto que hay casos de jugadores con carreras cortas en llegar al Salón de la Fama como Bill Walton (su resumé colegial y campeonatos de NBA lo respaldan), hay otros como Penny Hardaway que nos dejaron con la sensación de: ¿qué hubiese pasado de no lesionarse? Sin embargo, también hay casos como los de los europeos Arvydas Sabonis y Drazen Petrovic, que por su impacto internacional, se convirtieron en inmortales.

Rose celebra sus 32 años en la recta final de su carrera. ¿Un inmortal del básquetbol? Sin duda un Salón de la Fama de la vida, pero del básquetbol, poco probable. El tiempo dirá.