Frenesí de cambios en la NFL: 5 factores que han disparado el movimiento de jugadores de alto perfil

Tres receptores en el top 10 de la posición cambiados en 15 meses. Cinco quarterbacks titulares negociados en los últimos cuatro meses. Treinta y tres jugadores reclutados en la primera o segunda ronda intercambiados en 2021.

El mercado de cambios de la NFL está en auge como el mercado inmobiliario. Julio Jones es el nombre destacado más reciente que cambia jerseys luego de que los Titans enviaron sus selecciones de segunda y cuarta ronda a los Falcons a cambio de Jones y un pick de sexta ronda, movimiento que creó $15 millones de espacio en el tope salarial de Atlanta en 2021.

Jones planea brillar con Tennessee, tal cual como lo Stefon Diggs en Buffalo y DeAndre Hopkins en Arizona, quienes se combinaron para 242 recepciones para 2,942 yardas con sus nuevos equipos la temporada pasada.

Cuatro ex primeras selecciones globales, Matthew Stafford, Jared Goff, Carson Wentz y Sam Darnold, pidieron o se les pidió ser cambiados desde el final de la campaña 2021 y sin contar a pasadores de primer nivel molestos (Aaron Rodgers(), Russell Wilson, Deshaun Watson), quienes quieren dejar a sus actuales equipos y han expresado molestia con ellos.

La NFL está en ritmo de tener más de 100 cambios por segunda ocasión en tres años, cifra que no se alcanzó de 2010 a 2018. Parece que todo es posible, que el jugador favorito de quien sea puede ser cambiado por el precio correcto.

Un mercado de cambios en auge no es algo exactamente nuevo. La temporada 2010, previa al acuerdo colectivo de trabajo, registró 93 cambios, como sucedió en 2017, pero lo que está en juego no siempre es tan alto, ya que los equipos renuncian a un importante capital en el draft mientras dan cabida a talento de alto precio por debajo del tope salarial. Treinta y tres de los 52 cambios ejecutados en 2021 involucraron a selecciones de primera o segunda rondas, equivalente al 63 por ciento, la porción más alta desde 2016 y la segunda mayor de la última década, de acuerdo a ESPN Stats & Information.

Y habrá más.

Ecaminemos cinco razones por los que se dan los cambios tan regularmente ahora y proyectemos lo que sigue, o quién sigue, en la línea de espera en el mercado de cambio.

EL ESPACIO EN EL TOPE SALARIAL LO HACE MÁS FÁCIL

El crecimiento del tope salarial en la última década facilita tener grandes contratos. Aunque el tope creció 60.4 pr ciento de 2013 a 2020 (de $123 a $198.2 millones), no todos los salarios de los jugadores crecieron proporcionalmente.

Claro, los quarterbacks no tuvieron problemas con $40 millones por año como la nueva cifra para los pasadores de primer nivel, pero las cifras de las etiquetas de jugador franquicia en el mismo periodo muestran un alza de menos del 60 por ciento en la posición de esquineros, ala defensivo, corredor y liniero ofensivo. La de corredor es la única caída significativa, en 25 por ciento, mientras que los linieros ofensivos y los esquineros rondan el 50 por ciento y ala defensiva está más cerca del 60 por ciento.

Incluso, la más ligera disparidad entre los que ganan más puede ayudar a los equipos a absorber un gran salario más, especialmente porque la mayoría de la liga aún gana menos de $5 millones anualmente. Equipos como los Jets tenían alrededor de $70 millones de espacio en el tope no hace mucho.

Las incertidumbres por la pandemia por el COVID-19 afectaron planes. El descenso del ocho por ciento del tope en 2020 forzó a los equipos a cortar a buenos veteranos y los cambios cayeron 43 por ciento de un año a otro.

Sin embargo, las proyecciones futuras del tope tienen al negocio ya en marcha para 2023, cuando los ingresos adicionales de las apuestas y la temporada de 17 juegos tomen forma. Los equipos pueden buscar cambios de forma agresiva en 2021, al saber que en los siguientes años los cubrirá en los libros contables. Cargar con, por decir, 10 grandes salarios en la contabilidad es complicado, pero seis o siete es factible.


NO TODOS LOS EQUIPOS ESTÁN COMPLETAMENTE CONVENCIDOS EN CONSTRUIRSE MEDIANTE EL DRAFT

Todo se trata de la preferencia: jugador probado vs. selección en el draft.

Los Rams regularmente optan por lo primero, al repartir picks de primera ronda como folletos de club de comedia en Times Square. Para 2023, sumarán siete años sin una selección de primera ronda, pero esos movimientos resultaron en cinco años de Jared Goff, dos de Brandin Cooks, Taylor Rapp, dos suplentes en un cambio en 2019, el mejor esquinero de la NFL (Jalen Ramsey) y un quarterback entre los 10 mejores (Stafford).

Esta estrategia requiere de suficientes equipos para que se ejecute, como los Jacksonville Jaguars (que negociaron a cinco titulares el año pasado como parte de una limpia), Detroit Lions (que querían hacer lo correcto por un QB estrella que solicita un cambio) o los Falcons (un equipo limitado en el tope salarial que esencialmente tuvo que cambiar a Jones para pagarle a sus selecciones colegiales). Esos socios siempre estarán allí, porque los equipos de la NFL pueden perder y reconstruirse rápidamente.

El argumento sobre el jugador probado es simple: la mayoría de los drafts tiene sólo 15 o 20 jugadores con calificaciones de primera ronda y la amenaza de un potencial fracaso es grande. A 38 de las primeras 96 selecciones (39.6 por ciento) de primera ronda de 2016 a 2018 no se les tomaron sus opciones de quinto año luego de sus tres primeras temporadas de sus contratos.

Aunque el draft es aún el estándar dorado para la construcción de un equipo, adquirir a una estrella minimiza la incertidumbre mientras permite que los buenos equipos recluten bien en las rondas siguientes a la primera.

Por ejemplo, al menos nueve picks de segunda ronda de 2018 están en línea para una gran extensión de contrato en los próximos meses. Uno puede aún capitalizar en obra de mano barata con un buen volumen en las rondas 2 a 4, en las que abunda el talento. Como los Rams y otros lo ven, si se puede acertar en el Día 2, hay más seguridad en el roster para acertar en grande en cambios, especialmente si eres lo suficientemente bueno para seleccionar en los turnos siguientes al 20 del draft cada año.


EMPODERAMIENTO DEL JUGADOR

Muchos agents y ejecutivos coinciden: jugadores infelices con sus situaciones se expresan cada vez más y los equipos que consideran que perderán a ese elemento en uno o dos años, regularmente sólo hacen desaparecer el dolor de cabeza vía un cambio. También señalan que la ventaja casi siempre se dicta por el caliber del jugador. Eso explica por qué todos desde Ramsey a Jones a Antonio Brown han forzado un cambio en años recientes y no siempre se trata de dinero.

“Solía ser por, ‘Mi contrato no se hace, así que me quiero ir’”, explicó un directivo de la NFL. “Ahora puede ser por poco tiempo de juego o un coach que no los trata bien o quieren una ciudad y cultura diferentes”.

Un directivo de la NFC se pregunta si la afición de las estrellas de la NBA por cambiar de equipo quizá haya influenciado el proceso de cambios en otros deportes.

Sin embargo, los jugadores de la NBA tienen una estructura de pago garantizado, lo que hace que los intercambios sean un poco más claros. La dinámica del tope salarial de la NFL, bonos de firma, dinero muerto y años no garantizados, crea retos.

Muchos en la NFL aún creen que el catalizador de los problemas de Rodgers en Green Bay se derivan de que no se le paga como merece. Su bono de firma de $57.7 millones de su extensión por cuatro años y $134 millones sonó grandioso hace tres años y cerca de $82 millones en los últimos dos años suena fuerte, sin embargo, ahora, ese acuerdo es obsoleto luego de que Rodgers ganó $7.3 millones el año pasado y ganará un total de $21 millones en 2021, si asumimos que juega (ya renunció a un bono de entrenamiento de $500,000 y tendrá que pagar $93,085 en multas por no reportar al campamento de entrenamiento).

Olviden el talento de Rodgers. Green Bay giró un cheque de $57.5 millones por cinco a seis años de trabajo, no tres. Ya eso por sí solo complica un cambio. El dinero se puede arreglar, la relación quizá no y mientras vio a los Buccaneers construir un equipo de campeonato alrededor de Tom Brady, Rodgers quizá quiera el mismo tratamiento en otro lugar.

En Houston, Deshaun Watson obtuvo un cheque de $27 millones de los Texans hace nueve meses y se le deben $10.5 millones este año. Se suponía que éste es el año en el que Houston obtuvo una ganga con el quarterback franquicia, no una cuenta de casi $30 millones por una temporada y cuatro victorias.

Eso parcialmente es la razón por la que los jugadores con grandes contratos pueden ser complicados de colocar, a menos de que fuercen la negociación de forma exitosa.

“Algunos jugadores están dispuestos a ir con la opción nuclear para llegar a diferentes situaciones”, dijo el veterano agente de la NFL Peter Shcaffer sobre las recientes tendencias de cambio.


LOS AFICIONADOS SON MÁS SABIOS SOBRE EL ASPECTO DE NEGOCIO

Schaffer represento al ex gran liniero ofensivo de los Browns, Joe Thomas, quien soportó una década perdedora en Cleveland y eventualmente, los Browns casi cambiaron al tackle izquierdo y futuro miembro del Salón de la Fama a Denver en 2015, pero Thomas no estaba dispuesto a explotar y exigir un cambio y decidió terminar su carrera como el pilar de la franquicia.

Sin embargo, como lo señaló un gerente general, ¿quñe hubiera sucedido si Thomas llega a la liga, digamos, en 2016 en lugar de 2007? ¿Los Browns con visión del futuro, aún hundidos en la mediocridad en ese entonces, ya lo hubieran negociado a otro equipo? Eso depende de la filosofía y el régimen, pero los aficionados ya esperan ese tipo de acuerdos sin importar el nombre del jugador.

Los días en el que los jugadores estrella terminaban sus carreras en un uniforme quizá estén en extinción. Los Eagles y los Rams apenas cambiaron a dos quarterbacks con cerca de $60 millones en dinero muerto combinado, simplemente porque ya no querían a Wentz y a Goff en sus libros contables y podían justificar el pesado costo.

Eso parecía inimaginable hace cinco años.

“Los aficionados son sofisticados ahora, entienden el tope salarial y cómo se hacen los movimientos, así que algunos no están tan apegados al legado de los jugadores como antes”, dijo un gerente general.


EQUIPOS TIENDEN A CEDER, A VECES POR SU BENEFICIO

El perfecto ejemplo es el tackle ofensivo Orlando Brown Jr. en Baltimore. Los Ravens no estaban exactamente emocionados de ceder a una ex selección de tercera ronda que se desarrolló como un jugador All-Pro en su contrato de novato, pero la solicitud de cambio de Brown aceleró lo que los Ravens iban a hacer de cualquier manera: dejarlo irse.

Los Ravens le pagaron al tackle izquierdo Ronnie Staley y no le iban a pagar también a otro tackle con una suma importante de dinero. Brown sabía esto. Incluso así, Brown a los Chiefs fue algo difícil, porque los equipos creyeron que tenían quedarle una extensión a Brown, quien será agente libre en 2022, y ceder una selección de primera ronda.

Sin embargo, Kansas City supo durante el proceso que Brown no tenía problema de jugar sin una extensión de contrato, lo que facilitó el acuerdo. Los Chiefs cederon sus selecciones de primera, tercera y cuarta ronda de 2021 junto con una pick de quinta ronda en 2022 por Brown, una selección de segunda ronda y otra de sexta el próximo año.

“Si un equipo puede deshacerse de un potencial problema en el vestidor y tener dinero a futuro para color en otras áreas, tiene sentido hacerlo”, dijo un prominente agente de la NFL que ha estado involucrado en varios cambios.

Este plan no siempre funciona. El ala cerrada David Njoku intentó salir de Cleveland y sigue allí, pero, aunque es un atleta impresionante, no tuvo el mismo valor como Brown y Cleveland esperó hasta que Njoku estuvo lo suficientemente feliz como para ejercer su opción de quinto año.

Ese escenario parece raro ahora.

FUTUROS BLANCOS PARA UN CAMBIO

Un directivo de la NFC estima que discute sobre 16 a 20 potenciales jugadores blancos de cambios ya sea internamente o con otros equipos durante periodos localizados: fecha límite de canjes, cortes en los rosters y el draft.

Aquí, una lista de jugadores sobre los que vale la pena discutir en los próximos meses.

QB Deshaun Watson, Houston Texans

Watson enfrenta una demanda de 22 mujeres que lo acusan de ágresión sexual y conducta inapropiada, lo que provocó que la NFL y el departamento de policía de Houston iniciaran investigaciones separadas. Ningún equipo va a negociar un cambio por Watson mientras ese asunto legal está pendiente.

Sin embargo, varios equipos monitorearán la situación. La NFL podría poner a Watson en la lista de excepciones del comisionado mientras las demandas en su contra se desarrollan. Entonces, hay una potencial suspensión.

Eso no tiene que detener a Houston de negociarlo antes de la fecha límite de cambios a mitad de temporada, incluso si la compensación es menor de lo que hubiera sido hace tres meses.

Los Texans parecen listos para seguir adelante al haber agregado a varios quarterbacks a su roster, mientras que se espera con certeza que Watson no se presente al minicampamento de la próxima semana.


CB Xavien Howard, Miami Dolphins

Miami no quiere cambiarlo, pero es el secreto peor guardado en la liga que Howard no está contento con su contrato. Se le deben $12 millones en dinero no garantizado en 2021, un estándar bajo luego de una temporada con 10 intercepciones. Su contraparte en Miami, Byron Jones, tendrá $14 millones en garantías este año.

Ese es un problema si Miami no ajusta el acuerdo de Howard este verano.

Hay un rumor alrededor de la liga de que Dallas quizá intente ir por Howard, aunque eso fue antes de que los Cowboys se inclinaran a la defensiva en el draft y reclutaran a tres nuevos esquineros.


TE Zach Ertz, Philadelphia Eagles

Almenos tres equipos necesitados de un ala cerrada han evaluado a Ertz, incuidos los Chargers antes de firmar a Jared Cook. Los Colts fueron una opción, pero le dieron $8.38 millones al tackle izquierdo Eric Fisher y quieren recontratar a Darius Leonard y a Branden Smith, así que, quizá, Indianapolis esté fuera de la carrera por Ertz en este punto.

Quizá los Bills y otros equipos se involucren, pero esperen que algo suceda en este verano. Ertz en verdad quiere salir, Dallas Goedert es el futuro y los Eagles han dejado en claro que no quieren seguir adelante sin compensación.

Los equipos podrían esperar a que Philly se vea forzado a cortar a Ertz si no hay valor para hacer un cambio, pero apuesten a que Ertz aún puede atraer una selección de rondas finales en el draft de un nuevo equipo.


QB Gardner Minshew II, Jacksonville Jaguars

Minshew se perdió los OTAs de la semana pasada y quiere una oportunidad para competir por el puesto como titular luego de lanzar 37 touchdowns y sufrir 11 intercepciones en dos temporadas.

San Francisco analió esto antes de negociar un cambio para subir en el orden de selección del draft y reclutar a Trey Lance con el tercer reclutamiento global y una fuente de otro equipo dijo que considera que Jacksonville tomaría un pick de quinta o sexta ronda por el pasador.


QB Nick Foles, Chicago Bears

Pagarle $4 millones en garantías al quarterback de tercer equipo es difícil para los limitados económicamente Bears y hay una clara conexión con los New York Jets.

El gerente general Joe Douglas estuvo con Foles en Philadelphia. Los Jets tienen nula experiencia en la NFL en su grupo de quarterbacks. Es incierto si Foles en realidad quiere ir a New York, pero no se sorprendan si los Jets lo analizan.


DE Chandler Jones, Arizona Cardinals

Jones fue uno de los tres mejores linieros defensivos para presionar al quarterback rival en la NFL antes de perder muchos juegos la temporada pasada con una lesión en el bíceps que necesitó cirugía.

Sin embargo, Jones vio cómo Arizona le pagó a DeAndre Hopkins y a J.J. Watt mientras él estaba fuera de acción en el último año de su contrato con salario de $15.5 millones. Este año, también perdió parte de los OTAs.

Quizá todo esté bien. Jones es un líder reconocido y un buen tipo en el vestidor, pero el equipo necesita atender el futuro del defensivo y varios equipos que consideran que están a un buen defensivo externo de ser contendientes quizá llamen a Steve Keim, gerente general de los Cardinals.


DT Akiem Hicks, Chicago Bears

Los Bears han permitido a Hicks y a su agente Drew Rosenhaus a buscar un cambio, como lo reportó el diario Chicago Tribune en marzo. No hay desarrollo en este frente. Por ahora, Hicks aún es un Bear.

Algunos equipos creen que Hicks es uno de los cinco mejores linieros defensivos internos, pero su edad (31) podría hacer que no cedan capital en el draft y darle al veterano un nuevo contrato. A Hicks, quien será agente libre en 2022, se le debe un total de $10.5 millones este año.

Este asunto podría intensificarse cerca del campamento de entrenamiento.


T Tyrell Crosby, Detroit Lions

Crosby comenzó 11 juegos como tackle derecho titular el año pasado, pero reclutar a Penei Sewell con la séptima selección global hizo que Detroit evaluara su valor en el mercado de cambios.

Los Lions podrían retenerlo como un tackle valioso. A Crosby le gustaría ser titular en otro lado. En su último año de su contrato de novato, se le deben $2.183 millones.


WR Jamison Crowder, New York Jets

Los Jets entraron al receso de temporada con Crowder en sus planes, pero no se puede ignorer el hecho de que el grupo de receptores creció con las llegadas de Corey Davis, Keelan Cole y el novato Elijah Moore, quien impresionó en los OTAs.

Crowder aún es productivo y tiene sólo 27 años, pero los $10.35 millones que tiene programado ganar en 2021 es un factor para que New York analice su futuro en el equipo. La apuesta segura es mantenerlo, pero el dinero, especialmente las solicitudes de recortar el salario, puede dañar la relación.


LB Jordan Hicks, Arizona Cardinals

Los representantes de Hicks tienen permiso para buscar un cambio luego de que los Cardinals reclutaron a Zaven Collins. El dinero que se le pagaría en 2021 es totalmente razonable con $2 millones de salario base y $1 millón en el bono de firma que Arizona probablemente ya pagó.

Hicks ha sido productivo en dos temporadas con los Cardinals al registrar 268 tacleadas (22 para pérdida de yardas) con 10 pases desviados, cuatro intercepciones y dos balones sueltos forzados.

Añadan a eso los $6 millones que un nuevo equipo puede ahorrar al cortarlo en 2022 y Hicks vale por una selección tardía en el draft. ¿Posible reunión con los Eagles a la vista?