El equipo aseguró que la nueva propiedad no garantiza el proyecto de estadio techado en Arlington Heights, pero la orgnaización camina en esa dirección
CHICAGO -- Los Chicago Bears tomaron otro paso hacia abandonar Soldier Field este miércoles, cuando el equipo anunció de manera oficial que había cerrado un acuerdo de compra sobre una propiedad de 326 acres en Arlington Park.
El más reciente hito para los Bears fue anunciado mediante una carta abierta enviada desde la cuenta de Twitter del club. Los Bears señalaron nuevamente que cerrar el acuerdo de compra por 197.2 millones de dólares no garantiza el desarrollo del plan de la organización hacia un estadio techado.
"Finalizar la compra no garantiza que el terreno será desarrollado, pero es un siguiente paso importante en nuestra evaluación constante de la oportunidad", se lee en el comunicado. "Existe una tremenda cantidad de investigación por hacerse para determinar si construir un estadio cerrado de última generación y distrito de entretenimiento multipropósito es viable".
El equipo dijo que el desarrollo en el suburbio de Arlington Heights, Illinois, podría crear más de 48,000 empleos y generar un impacto económico de 9,400 millones de dólares para la economía de Chicagoland. La ciudad de Chicago ha realizado varios intentos por retener a los Bears en Soldier Field, donde el equipo ha jugado por los últimos 50 años, incluyendo la más reciente propuesta de colocar un techo sobre el inmueble de 61,500 asientos.
La oficina de la alcaldesa de Chicago, Lori Lightfoot, quien buscará la reelección en un par de semanas, emitió un comunicado señalando que el cierre del acuerdo de compra por parte de los Bears con respecto a la propiedad de Arlington Park le había sido "anticipada por algún tiempo".
"No obstante, todos nosotros fanáticos de hueso colorado de los Bears, incluyendo a la alcaldesa, saben y creen que los Chicago Bears deben quedarse en Chicago", de acuerdo al comunicado. "Así que ahora que se ha cerrado el trato por el terreno, tenemos tener una mejor oportunidad de seguir adelante con el caso de negocios respecto a por qué los Bears deben permanecer en Chicago, y por qué las adaptaciones a Soldier Field puede cumplir y exceder las expectativas de cualquier necesidad futura para los Bears".
