Sin Aaron Rodgers, el norte de la NFC es de los Chicago Bears.

Los Green Bay Packers sin Rodgers están destinados a ganar de cinco a siete juegos

Los Green Bay Packers han sido el equipo dominante en la división Norte de la Conferencia Nacional, en gran medida gracias a que han construido un equipo muy fuerte alrededor de Aaron Rodgers, uno de los mejores quarterbacks de la NFL y un jugador que lo ha dado todo por esta institución, pero que actualmente parece tener diferencias con el equipo y la moneda está en el aire si regresa con el equipo que lo seleccionó en el 2005

Y es que ya existe el antecedente de Tom Brady, en el que los New England Patriots tuvieron que apostar por Cam Newton en la agencia libre para que fuera su reemplazo y no funcionó, mientras que los de Wisconsin ya eligieron en el Draft del 2020 al que podría ser el sucesor de Rodgers: Jordan Love.

Y aquí es donde aparentemente inician los conflictos. Cuando Green Bay selecciona a Love, nos recordó a lo sucedido en 2005, cuando comenzó la transición de Favre a Rodgers, quien estuvo tres años detrás del titular antes de ganarse su lugar y comenzar a forjarse un nombre.

Pese a que Love tuvo buenos números con los Aggies al conseguir 60 pases de anotación y 8,600 yardas en 689 pases completos, aún es una incógnita en el campo profesional. Así que, si la novela de Rodgers termina en la salida del QB, los más felices serán sus oponentes, sobre todo los Chicago Bears, quienes tienen todo para ser quienes dominen la división.

Cousins ha demostrado que no aspira a mucho

Los Minnesota Vikings han sufrido demasiados altibajos en su historia reciente y no han logrado consolidar a un quarterback, actualmente Kirk Cousins ha liderado al equipo por tres campañas y ha demostrado que se queda corto, siendo la temporada 2019 la mejor de todas al llevar a los Vikings a Playoffs, se impusieron en el juego de comodines a New Orleans Saints pero cayeron en la ronda divisional contra los San Francisco 49ers.

Quizá Cousins no tenga los mejores números, pero ha sido constante con su actual equipo; sin embargo, no veo que tenga lo que se necesita para trascender, por lo que seguirán siendo un rival con altibajos.

Los Lions pelearán la primera selección del Draft

La situación de los Detroit Lions no es nada prometedora, todo lo contrario. Cambiaron a Metthew Stafford por Jared Goff, un quarterback que ha venido a la baja en las últimas temporadas y que dudo mucho pueda llenar los zapatos de su antecesor. Además, dejaron ir a piezas importantes como Marvin Jones y Kenny Golladay.

Los Lions tendrán que pensar en una reestructuración, ya comenzaron seleccionando a un gran jugador este año como es Penei Sewell, pero creo que terminará siendo de los equipos que estará peleando por tener la primera selección del próximo Draft y no representará peligro en la división por un par de años.

Los Bears apuntan a lo más alto

Matt Nagy ha tratado de levantar a los Bears pese a no tener un quarterback de confianza, y es que Mitchell Trubisky no demostró porque fue la segunda selección global del 2017, pues ha sido superado por otros mariscales que fueron elegidos en el mismo Draft como Patrick Mahomes y Deshaun Watson.

Nick Foles tampoco es la solución, pero hay una luz al final del túnel, pues en el pasado Draft seleccionaron a uno de los quarterbacks más prometedores: Justin Fields.

Tiene todo para convertirse en el futuro de esta franquicia, pero Naggy tendrá que llevarlo de buena forma para que logre brillar.

Lo más probable es que esta sea la última temporada de Rodgers con los Packers o que de plano ya no juegue con ellos sin embargo si Rodgers llegara a jugar Fields tendrá que foguearse y adaptarse para que en 2022 empiece el repunte de los de Chicago y comiencen a ser dominantes en su división.

Por su parte, los Green Bay Packers sin Rodgers están destinados a ganar de cinco a siete juegos.