Mucho cambió en Boca en menos de dos meses. De un cierre de 2025 entre críticas y lamentos, con muchísimos hinchas pidiendo que se fuera Claudio Ubeda, a este presente en el que se vio un vuelco muy grande en cuanto al rendimiento, con una mejoría notoria que se refleja en números que marcan su gran presente en el Torneo Apertura 2026 y la CONMEBOL Libertadores.
El "Xeneize" pasó de padecer derrotas inesperadas, de no encontrar el rumbo, a afianzarse claramente, con Leandro Paredes como capitán, guía y eje de un XI que, además, ahora ya sale de memoria. El volante campeón del mundo es determinante en el progreso de un equipo que ahora se sabe a qué juega y que otorga garantías, más allá de que se pueden tener partidos flojos, algo normal en el fútbol. Pero la gente, la propia y la rival, sabe que hoy Boca es un conjunto más sólido y que en las dos áreas marca diferencias.
Boca y la goleada que empezó a cambiar el rumbo
Hubo un momento, una noche, que el andar del equipo empezó a cambiar: fue el miércoles 4 de marzo, en La Fortaleza, cuando Boca goleó 3-0 a Lanús. Y hubo una "incorporación" especial en el planteo desde el comienzo del encuentro: pedido por Paredes, finalmente Ubeda se decidió por poner a Tomás Aranda, de 18 años y con algunos partidos en los que venía ingresando en el segundo tiempo.
El pibe, que no había realizado la pretemporada con el plantel profesional, surgió entonces entre cierta casualidad y algo de planificación. Por un lado, el cuerpo técnico, con Juvenal Rodríguez como sostén muy valioso para Ubeda, aprovechó el gran presente de Aranda en la Reserva, siendo considerado por muchos en La Ribera -técnicos de categorías menores del club y ex figuras incluidas- como "el mejor jugador de las Inferiores". Además, está claro que fue utilizado por las bajas de otros futbolistas, como el caso del chileno Carlos Palacios, por lesión, y del bajo rendimiento de Alan Velasco.
Ese día, Aranda fue el nexo tan solicitado en Boca entre los mediocampistas y los delanteros, generando el juego fluido que tanto esperaban los simpatizantes xeneizes y Paredes ya había observado y señalado. El pibe que en 2023 fue el capitán de la Séptima campeona, con el "Chipi" Barijho como DT, a principios del 2024 fue promovido a Reserva y en septiembre de ese año ya firmó su primer contrato profesional. Con él en cancha, la Primera de Boca ya empezó a mostrarse distinta y por eso fue bancado y sostenido entre los titulares.
De hecho, hoy la formación de Boca, que tantas pruebas venía sufriendo, sin encontrar el rumbo, hoy sale de memoria. Ante la grave lesión de rodilla de Agustín Marchesín, es Leandro Brey el arquero y el resto ya no sufre modificaciones, salvo un problema físico o acumulación de tarjetas amarillas, contando a Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco, Santiago Ascacibar, Leandro Paredes, Milton Delgado, Tomás Aranda, Miguel Merentiel y Adam Bareiro.
Regresó hace poquito Exequiel Zeballos y todos quieren ver al "Changuito" en cancha, pero está buscando retomar su mejor forma física y futbolística. Ya quedó en claro que le está costando, pero es lógico por su falta de ritmo de competencia. Hay otras opciones de jugadores que piden pista, como Marco Pellegrino y Milton Giménez, a la vez que se espera el regreso de Palacios, mientras que ahora se desgarró Ander Herrera, una gran opción en la zona media. Pero sin dudas que Ubeda se está aferrando a esos 11 nombres.
De hecho, ahora Boca suma ya 14 partidos invicto. Viene de ganarle el Superclásico a River en el Monumental y, con la goleada a Defensa y Justicia, también de visitante, ya se clasificó para los playoffs del Apertura y es por ahora el líder del Grupo A. Además, es puntero en el Grupo D de la Libertadores, con puntaje ideal, con dos triunfos, ante la Universidad Católica en Chile y la goleada a Barcelona de Ecuador en La Bombonera.
Los números que hablan del gran momento del Boca de Ubeda
La última derrota de Boca data del 8 de febrero, cuando Vélez lo venció 2-1 en Liniers. Esta racha invicta de 14 encuentros oficiales, entre el Apertura, la Libertadores y la Copa Argentina, no la lograba el "Xeneize" desde 2022, cuando era dirigido por Hugo Ibarra. Sí, pasaron ya cuatro años para que se repitiera una serie tan positiva. En este caso, suma ocho victorias y seis empates, y tiene el plus de que ganó seis de sus siete últimos partidos (a Instituto, Talleres, U. Católica, Barcelona, River y Defensa y Justicia), más el empate con Independiente con una rotación completa del equipo.
En este período, a Boca solamente le metieron dos goles y terminó cinco veces con la valla invicta. Y surge otro dato importante: en estos 14 partidos no le metieron goles en nueve oportunidades y jamás le marcaron más de uno por encuentro. Como si fuera poco, concretó tres triunfos por goleada, lo que no se había dado este año hasta el citado cruce con Lanús, que marcó un antes y un después. Por eso, el XI de Ubeda, que ya sale de memoria, evolucionó mucho, en general se muestra firme en todas sus líneas y todo eso se ve reflejado en el campo. Está claro que podrá tener altibajos, sufrir contratiempos, pero la mejoría fue notoria y ya es protagonista en sus tres frentes.
Por eso, el muy buen presente de Boca, ahora llamado por muchos hinchas "el Boca de Ubeda", algo impensado meses atrás, se sostiene desde el juego. El fútbol generado por Paredes lo continúa Aranda y, cuando el pibe no se destacó tanto, como frente a River, fue el capitán el que marcó la diferencia. Ambos son claves, cada uno en su función, y además el "Xeneize" está sólido atrás y cada vez marcan más goles los delanteros, lo que siempre representa mucho para un equipo, porque ganan en confianza ellos mismos y se la transmiten al resto, llámese plantel, cuerpo técnico, directivos e hinchas.
En el Apertura, contando los 30 participantes, Boca es actualmente el cuarto con más goles a favor (20 en 15 encuentros, a tres del máximo anotador) y el segundo con menos tantos en contra (8, a uno del mejor). Además, es el mejor de todos tomando en cuenta la diferencia de goles, de +12. Pese a los puntos que dejó en el camino, algunos impensados en La Bombonera, lidera su zona y ya se clasificó para los octavos de final. En tanto, en la Libertadores, en dos jornadas, es uno de los cinco que ganaron ambos partidos y el segundo mejor en diferencia de goles (+4).
Así, el "Xeneize" mostró un avance en cuanto a la calidad y el tipo de goles convertidos, ya que venían marcando algunos defensores, encabezados por Di Lollo y su poderío aéreo, pero este progreso como equipo derivó en más jugadas de calidad, en general con juego asociado y buenas definiciones de los delanteros. Si bien anotaron Paredes y Ascacibar más de una vez, más Aranda, más de la mitad de los tantos los hicieron los atacantes, con Bareiro a la cabeza. En este tramo, además, convirtieron siete de los 10 jugadores de campo del XI titular. Otra muestra cabal del envión que trae y pretende potenciar.
