Sebastián Villa afirmó: "No le cierro las puertas a nadie"

Independiente Rivadavia fue la sensación del año en el fútbol argentino: terminó primero entre los 30 equipos del Torneo Apertura 2026, aunque después perdió de local ante Unión de Santa Fe en octavos de final y quedó con las manos vacías. Su figura, Sebastián Villa, dijo que no le cierra las puertas a ningún club, incluido Boca, donde se destacó tras su llegada de Colombia.

Villa, de 29 años, estuvo seis temporadas en el "Xeneize" y este miércoles, en diálogo con TyC Sports, le consultaron qué pasaría si lo llamara Juan Román Riquelme, el presidente de Boca, para intentar concretar su regreso al club.

"Estoy contento por lo que hemos hecho aquí, no solo a nivel nacional sino también internacional, en la Libertadores. Es un proceso muy bonito. Somos un equipo muy humilde y nadie creía en nosotros, pero confiamos mucho en nuestro grupo, logramos puntos muy importantes fuera de casa y conseguimos una cantidad importante", comentó.

Y destacó el rol del cuerpo técnico, encabezado por Alfredo Berti: "Trabajamos con mucha humildad. La gente se da cuenta del trabajo hecho y así nos lo hace sentir. La confianza de Alfredo ha sido muy importante para mí, mi carrera y mi juego".

Se le consultó sobre el interés de River en el mercado pasado y Villa contó: "Hubo llamados, pero no se pusieron de acuerdo en los números. Mi trabajo es jugar al fútbol y, si me sale la oportunidad de ir a cualquier club, yo tengo que ir a trabajar. Pienso en el futuro de mi familia".

Con respecto a una posible vuelta a Boca, fue directo: "Se hablan muchas cosas que no son. Yo tuve la oportunidad de hablar con 'Chicho' (Serna) hace poco y quedamos en seguir hablando. Queda esperar, sentarme con mi familia y el presidente de Independiente Rivadavia y veremos qué pasa con mi futuro. Riquelme me puede llamar, no le cierro las puertas a nadie".

Cuando le preguntaron si es el mejor jugador del fútbol argentino, el extremo dijo: "No me pongo primero, hay grandísimos jugadores a los cuales respeto mucho. Yo hago mi trabajo, respeto mucho la carrera de Leandro Paredes y la de Di María. No me considero el mejor, pero trabajo para ser el mejor".

El relato de cómo llegó a la 'Lepra' mendocina fue claro: "Yo estaba entrenando en Medellín en un gimnasio, me llaman que estaba la posibilidad de Independiente Rivadavia y no estaba en un muy buen momento de mi vida. Me dijeron que aquí iba a estar tranquilo y que me iban a cuidar. Necesitaba venir a Mendoza para madurar y renacer. Solo tengo palabras de agradecimiento para con el club y el presidente".