El día que Zamorano fue 'Pichichi' y campeón con Real Madrid

El 3 de junio de 1995 es una fecha que Iván Zamorano, los hinchas del Real Madrid y todo Chile jamás olvidarán. Aquella tarde el delantero nacional vivió una jornada de ensueño, de esas que todo niño imagina cuando tiene un balón en sus pies y comienza la búsqueda para ser futbolista profesional. Pero esto no fue un sueño, aunque por lo sucedido aquel día pareciera que sí lo fue.

El escenario era un Santiago Bernabéu repleto de hinchas 'Merengues' que llegaban a presenciar el duelo entre el Real Madrid y el Deportivo La Coruña, compromiso donde los locales podían levantar el título con una victoria. Si bien el cuadro que dirigía Jorge Valdano contaba con grandes estrellas en el campo de juego, las esperanzas de los fanáticos estaban puestas en lo que podía hacer Iván Luis Zamorano Zamora, un chileno que a base de esfuerzo y goles se había ganado su oportunidad y la titularidad.

Todo comenzó de manera perfecta para el Real Madrid tras ponerse arriba en el marcador en los 38' gracias a la anotación de José Emilio Amavisca. Sin embargo, Bebeto colocó el 1-1 parcial en los 68' dejando un profundo silencio y un cruel nerviosismo en el estadio. De esta manera, a 20 minutos del final del partido, todo parecía que se derrumbaba. Pero faltaba ese final feliz de la historia, de ese sueño mágico que vivió Iván Zamorano.

Cuando se cumplía el minuto 85, Amavisca envió un balón largo que el chileno amortiguó de pecho y luego sacó un remate cruzado que Liaño alcanzó a manotear pero sólo para poner un suspenso necesario a un balón que entraría junto al palo para desatar la celebración y locura en Madrid.

Iván Zamorano comenzó los festejos, se sacó la camiseta y corrió hacia un costado de la cancha para dejarse querer por los hinchas y sus compañeros que llegaron a abrazar al héroe de la jornada. “Bam Bam” gritaba campeón de La Liga junto al Real Madrid, le ponía fin a la racha de títulos del Barcelona y con 28 tantos se convertía en “Pichichi”, logro inédito para un futbolista chileno que aún nadie ha igualado.

Fue sin duda una jornada inolvidable, con un Santiago Bernabéu a los pies de un chileno que quizás pidió un pellizco para saber que no era un sueño, aunque si hubiese sido, de seguro no quería despertar para poder seguir festejando como alguna vez imaginó que sería.