El triunfo histórico en el Morumbí que ilusiona a Millonarios ante Sao Paulo

Este 19 de mayo Millonarios visita el estadio Morumbí para enfrentar a Sao Paulo por la quinta fecha del Grupo C de la Conmebol Sudamericana 2026, en un partido que el Embajador necesita ganar para seguir vivo en el torneo. Pero más allá de la urgencia del resultado, hay un recuerdo que sobrevuela la previa y alimenta la ilusión de la hinchada azul: en el historial oficial entre ambos equipos, Millonarios nunca ha perdido. De los tres partidos disputados, ganó dos y empató uno, hizo tres goles y no recibió ninguno. Y uno de esos triunfos fue precisamente en territorio brasileño.

Hay victorias que valen por lo que significan y hay victorias que valen por dónde se consiguen. La que logró Millonarios el 10 de octubre de 2007 en ese mismo estadio pertenece a las dos categorías.

Era la Sudamericana 2007 y el equipo bogotano, dirigido por Mario Vanemerack , llegaba a los cuartos de final después de haber eliminado a rivales de peso: Coronel Bolognesi de Perú, Atlético Nacional, Colo Colo de Chile y Gremio de Brasil, al que remontó en la agonía con un 3-1 en El Campín. El camino había sido épico, pero lo que venía era otro nivel: Sao Paulo, uno de los grandes del continente, con jugadores como Miranda, Hernanes, Tardelli y el legendario Rogério Ceni bajo los tres palos.

El partido que nadie esperaba ganar

El duelo de ida se jugó en el Morumbí, uno de los estadios más intimidantes de América. Millonarios planteó un partido de mucha disciplina táctica, con una línea media encabezada por Gerardo Bedoya, Rafael Robayo y Juan Carlos Quintero que se encargó de anular el juego de los brasileños . La primera parte terminó 0-0 y la segunda fue una furiosa tormenta del Sao Paulo sobre el arco del guardameta Eduardo Blandón, que aguantó con todo.

Cuando el marcador parecía inamovible y los minutos finales se consumían, ocurrió lo inesperado . Ricardo Ciciliano habilitó con una pelota extraordinaria al recién ingresado Luis Eduardo Zapata, un delantero caleño que pocos tenían en el radar. Zapata arrancó con una carrera de atleta, superó a sus dos marcadores que no pudieron seguirle el ritmo y ante la salida del portero definió abajo al palo derecho. El gol, en el minuto 85, desató el júbilo entre los pocos hinchas azules que habían viajado hasta Brasil y paralizó a Bogotá entera. Desde ese día, Luis Eduardo Zapata dejó de llamarse solo Zapata. El estadio donde marcó el gol más importante de su carrera le regaló un apodo para siempre: 'Morumbí'.

La vuelta: doblete de Ciciliano y la serie sellada

El partido de vuelta en El Campín fue un trámite glorioso. Millonarios fue infinitamente superior a un Sao Paulo que llegó golpeado y sin ideas. Ricardo Ciciliano, el mismo que había habilitado a Zapata en Brasil, se encargó esta vez de marcar él mismo: dos goles, a los 76 y 85 minutos, para un contundente 2-0 que cerró la serie con un global de 3-0. Rogério Ceni y compañía quedaron eliminados sin haber podido marcar un solo gol en los 180 minutos.

Fue la primera victoria de Millonarios como visitante en Brasil por torneos oficiales y la mejor eliminatoria internacional de su historia hasta ese momento. El sueño continuaría en semifinales, donde el sorteo caprichoso puso al América de México en su camino, con Salvador Cabañas en su máximo esplendor, y allí se acabó el cuento.

Casi dos décadas después, el mismo escenario

Hoy, en 2026, Millonarios vuelve al Morumbí. El contexto es diferente: ya no es una eliminatoria directa sino una fase de grupos, y Sao Paulo llega como líder invicto del Grupo C con la valla en cero en cuatro partidos. Pero la historia está ahí, guardada en la memoria de una hinchada que sabe que ese estadio ya le dio una alegría enorme una vez . Y que podría dársela de nuevo.