Matías Almeyda, entrenador de Sevilla, reconoció que cometieron "errores" en la derrota por 1-2 ante Villarreal y afirmó, tras el gol en la recta final del israelí Manor Solomon cuando su equipo jugaba con diez por la lesión del francés Tanguy Nianzou, que "muchas veces" toman "decisiones por querer ganar", pero "no salió".
"Fue un gran partido. En un momento nos entusiasmamos demasiado, sobre todo con diez, y quedamos muy expuestos a los contragolpes de ellos, aunque valoro mucho la actitud y la entrega de estos chicos. El marco era perfecto para ganar, pero hay que insistir y seguir así", declaró el técnico bonaerense tras el encuentro disputado en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Almeyda explicó que en el descanso hablaron en el vestuario que "había que hacer faltas tácticas" para evitar los ataques rápidos del Villarreal y acciones como el gol que les costó la derrota, "pero muchas veces las ganas de querer más te lleva a cometer errores".
"Es una lástima, porque ante un gran rival estábamos haciendo un gran partido", recalcó el 'Pelado' Almeyda, quien fue autocrítico, al ser preguntado por el hecho de que Sevilla se quedara en inferioridad numérica por la lesión de Nianzou en el minuto 78, con todos los cambios agotados en el 71.
"Muchas veces tomamos decisiones por querer ganar el partido. Quería asegurar con él que la defensa aguantaba todo el partido. Había jugadores cansados y pidiendo prácticamente el cambio, y los agotamos pensando en ganar, pero no salió", admitió el preparador argentino.
Dijo que en esa fase del choque estaban "ensusiasmados, y sobre todo por como se dio el partido", y añadió: "dimos la batalla, pero nos quedamos con las manos vacías".
